Legalizar la marihuana es un tema controversial que ha dividido a la población de Uruguay. Las máximas autoridades de este país latinoamericano, anunciaron la legalización del uso de la marihuana. Sin considerar las circunstancias, el fondo y la forma de como se dio esta noticia, esta decisión demuestra que las principales autoridades uruguayas, no están contaminados por la corrupción del narcotráfico.
Es conocido que las mafias narcotraficantes financian las campañas electorales de presidentes y congresistas. Con la participación de estos políticos corruptos, impiden la legalización del uso de las plantas psicotrópicas.
El narcotráfico mundial es poderoso y criminal. En más de 50 mil millones de dólares anuales esta valorizado la venta de drogas en el planeta Tierra y en mas de miles de centenares las vidas humanas que murieron por las dos guerras, la anti drogras de los EE.UU y por el control de las rutas del narcotráfico.
El narcotráfico no solo ha contaminado a los políticos. La comunicación masiva también ha sido blanco de la corrupción de los traficantes de drogas. Los mass media y los políticos, utilizan imágenes y textos subliminales para impedir la legalización del uso de las plantas psicotrópicas.
El uso de la marihuana es legal en Canadá, Alemania, Austria, Holanda, España, Israel, Finlandia, Portugal y en quince estados de EE.UU, Alaska, Arizona, California, Colorado, Hawái, Illinois, Maine, Míchigan, Montana, Nevada, Nuevo México, Oregón, Rhode Island, Vermont y Washington.
Legalizar la marihuana tiene muchos beneficios para los cultivadores y el estado. El éxito económico de los ganadores del Concurso Anual de semillas Cannabis que se realiza desde el año 1988, muestra que la venta de semillas de marihuana es muy rentable, eliminada la ilegalidad, el consumidor podrá cultivar estas plantas, el Estado verá que bajarán los índices de criminalidad y podrá focalizar sus esfuerzos en combatir a los verdaderos criminales. También muchos beneficios saludables para los consumidores, la garantía de la pureza y calidad del producto estará determinada por los precios que fije la oferta y la demanda.
En la historia del tráfico de las drogas, se resalta que Inglaterra fue quien en 1773, introdujo en China 75 toneladas de opio a cambio de porcelanas, sedas, te y otras mercancías. Los colonialistas ingleses libraron contra China las primeras guerras relacionadas con las drogas, la cruel paradoja es que estas guerras no fueron para impedir el narcotráfico, sino para fomentarlo. En 1890 la empresa farmacéutica norteamericana Parker Davis produjo y comercializó la cocaína, no sólo con fines terapéuticos sino también con fines recreativos, en esos años ya se consumía polvo para inhalar, ungüentos y cigarrillos a base de coca. Fue en 1922 , cuando el congreso norteamericano declaró ilegal la cocaína y el uso de otras plantas psicotrópicas.
George Soros, un poderoso especulador financiero, en un editorial publicado en el Wall Street Journal, escribió:
"Legalizar la marihuana le ahorrará miles de millones de dólares a los ciudadanos en costos de justicia y de sistema penal. A la vez, proveerá al gobierno muchos miles de millones de dólares en ingresos anuales por impuestos. También reduciría el crimen, la violencia y la corrupción asociada con los mercados de la droga, así como las violaciones a las libertades civiles y los derechos humanos que son frecuentes cuando ciudadanos pacíficos son arrestados por delitos relacionados con las drogas. La policía debería concentrarse en combatir a los verdaderos criminales."
El tabaco y el alcohol, son productos más dañinos que la marihuana, y no es una casualidad que las grandes empresas de alcohol y tabaco, figuren entre las cotizaciones mas rentables de las bolsas de valores del mundo.
En este perverso juego del narcotráfico, con la legalización de la marihuana, ¿quién pierde?