Barbará, Luciana; Otero, Sol
Problema
¿Cómo abordan los medios de comunicación la pena de
muerte y qué rol le otorgan a los personajes mediáticos en
ese debate?
Hipótesis
Los periódicos buscan instalar en la sociedad el debate sobre
la pena de muerte, utilizando a los personajes mediáticos
como referentes de opinión.
Introducción
En los últimos tiempos, los medios de comunicación le han
otorgado un particular protagonismo a los hechos delictivos.
Esto, en consecuencia, ha propiciado un contexto en el que
se ve instaurado un debate de índole social acerca de la inseguridad
y los medios para combatirla.
En este contexto aparecieron distintos actores que protagonizaron
un debate que muchos creían que había quedado obsoleto
en la historia occidental. La discusión llegó a contemplar
la posibilidad de la instauración de la pena de muerte en la
Argentina, y varios medios de comunicación, en particular los
estudiados (Página 12, Clarín y Crónica) fueron los responsables
de abrir este debate, cerrado hace tiempo.
Por lo tanto, el objetivo de la investigación se basa en analizar
el tratamiento de la información que realizaron los medios, y
el papel que ocupan dentro de la discusión ciertos personajes
públicos ubicados como referentes sociales en el reclamo por
la inseguridad a partir de la contemplación de algunos hechos
delictivos particulares.
Para comenzar el análisis decidimos escoger algunas teorías
de comunicación en las cuales nos apoyaremos para fundamentar
nuestras aseveraciones. Entre ellas encontramos las
posturas de Laswell, Lazarsfeld y la Escuela de Frankfurt, en
donde se desarrolla la Teoría Crítica, con sus principales autores
Adorno, Walter Benjamin, Max Horkheimer, Marcuse
y Habermas.
Según Harold Laswell dentro de las funciones de la comunicación
se distinguen tres principales: la supervisión o vigilancia
del entorno, la respuesta a ese entorno, y la transmisión
de la herencia social de una generación a la siguiente. De
carácter funcionalista, Laswell estableció que los individuos
dentro de una sociedad (realizando una analogía con sociedades
animales) creaban un estado de alarma cuando había un
cambio alarmante. Los líderes de la sociedad, practicaban la
estimulación de seguidores para adaptarse ordenadamente a
las circunstancias.
Laswell llama a los medios de comunicación masiva “expedidores
de mensajes” los cuales (…) “contrastan con quienes de
alguna manera modifican el contenido de lo que se ha dicho,
función que es propia de editores, censores y propagandistas”.
(…) “Al hablar de especialistas los dividimos en manipuladores
(…) que suelen modificar el contenido”. (Laswell, 1946)
Con respecto a los valores en una sociedad dice que estos
son moldeados y distribuidos de acuerdo con unas normas
más o menos distintivas (las instituciones). Y en eso coincide
con Durkheim quien, también dentro de la corriente funcionalista,
hablaba de las normas como ordenadoras de la sociedad
encarnadas en las distintas instituciones. “Estas instituciones
incluirían a las comunicaciones (…) que son invocadas como
apoyo de la red de acción como un todo, las cuales son la
ideología”. (Laswell, 1946)
Según lo que plantea Marx el concepto de ideología es visto
como un sistema de representaciones del mundo (filosofía,
arte, religión, derecho, moral) que utiliza la clase dominante
para legitimar su posición privilegiada frente a las clases
oprimidas.
La comunicación, es entonces un medio para conservar el
poder. (…) “En las sociedades democráticas, las opciones racionales
dependen del conocimiento, el cual depende a su vez
de la comunicación y en especial de la equivalencia de observación
entre dirigentes, expertos y profanos”. (Laswell 1946)
Si la verdad no es compartida, para Laswell, entonces los elementos
dirigentes esperan un conflicto interno. Los canales
de comunicación son controlados para organizar la atención
de la comunidad de modo que las respuestas sean favorables
para la posición de las clases dirigentes.
Por otro lado se tomó el análisis realizado por los sociólogos
Lazarsfeld y Merton desarrollado en Comunicación de masas,
gustos populares y acción social organizada. Con respecto a
los medios de comunicación, establecen que constituyen un
poderoso instrumento que puede ser utilizado para bien o mal
y, que en ausencia de los controles adecuados, la segunda
es más factible. La omnipotencia de los medios de comunicación,
conduce a una creencia casi mágica de su poder.
Sin embargo, con respecto al papel social de los medios hay
otro factor más preocupante que tiene que ver con los tipos
variables de control social ejercidos por poderosos grupos de
interés en la sociedad.
(…) “El negocio organizado ha adoptado técnicas para la manipulación
de públicos de masas a través de la propaganda”.
(…) (Lazarsfeld y Merton. 1936)
Según los autores, el poder económico reduce la explotación
directa de las fábricas a un tipo de explotación psicológica.
Quienes desean controlar las opiniones y creencias de la sociedad,
recurren menos a la fuerza física y más a la persuasión
masiva.
Con respecto a la función de los medios de comunicación
Lazarsfeld y Merton establecen tres tipos:
• La función otorgadora de status, se refiere a que los medios
de comunicación confieren categoría a cuestiones públicas,
personas, organizaciones y movimientos sociales. Esto quiere
decir que lo que sea que aparezca en los medios de comunicación
es provisto como importante para toda la sociedad.
• La compulsión de normas sociales, esto significa que los
medios pueden iniciar una acción social, exponiéndolos, difundiéndolos
y señalándolos. (…) “Sirviendo para reafirmar normas
sociales al exponer ‘desviaciones’ respecto a tales normas
ante la opinión pública” (…) (Lazarsfeld y Merton. 1936)
• La disfunción narcotizante comprende una disfunción (y no
una función) puesto que la exposición al constante bombardeo
de información, narcotiza en vez de dinamizar al lector.
A medida que aumenta el tiempo de exposición a la lectura,
los autores dicen que decrece el tiempo disponible para la
acción propiamente dicha. Entonces el lector toma contacto
con el mundo de la realidad, y confunde saber con hacer. Se
preocupa, se informa sobre toda clase de ideas que deberían
realizarse, pero cuando deja de leer, vuelve a su rutina y a su
posición de ser pasivo en la sociedad.
Por otro lado, podemos tomar los conceptos de Racionalidad
Técnica planteados por Marcuse, en donde parte del hombre
unidimensional para explicar cómo la sociedad anula su espacio
crítico en un mundo conformado por la tecnología y la
ciencia. En lugar de liberar al individuo, lo somete; reduciendo
el pensamiento y el discurso a una sola dimensión.
Según Habermas,
(…) la opinión pública es un espacio de mediación entre
el Estado y la Sociedad que permite la discusión pública
en un reconocimiento común del poder de la razón y de
la fuerza del intercambio de argumentos entre individuos
de las confrontaciones de ideas y de opiniones ilustradas.
(…) (Mattelart y Mattelart, 1997)
La intrusión de las leyes de mercado en la esfera de la producción
cultural sustituye al razonamiento, a ese principio de
publicidad y a esa comunicación pública, de las formas de comunicación
cada vez más inspiradas en un modelo comercial
de “fabricación de opinión”.
Lo que se intenta en este ensayo es analizar el tratamiento de
los medios de comunicación gráficos acerca del debate sobre
la pena de muerte y el rol otorgado a personajes mediáticos.
Para ello, se toma el período comprendido desde el 27 de
Febrero y un hecho delictivo como disparador de la engendrada
discusión, al 31 de Marzo del 2009. Los medios gráficos
seleccionados son: Clarín, Crónica y Página/12.
El negocio Organizado
Si bien Lazarsfeld y Merton sostienen que el poder de los
medios de comunicación ha sido relevantemente sobreestimado,
también nos habla de una “nueva” forma de poder: el
negocio organizado. Este ha adoptado técnicas de sumisión
y manipulación las cuales actúan a través de la propaganda
(Lazarsfeld, Merton 1936).
Esta nueva forma de poder indirecta, cercana a la manipulación
psicológica, entabla con el espectador un pacto consensuado
en el cual, éste da por supuesto que todo lo que vea,
lea y/o escuche a través de los medios de comunicación es
parte de la realidad misma (Marcuse). El objetivo es lograr
que los públicos masivos se amolden a sus intereses sociales,
políticos, y finalmente económicos.
Así, grupos de poder a través de los medios de comunicación
ya no sólo manipulan la realidad, sino que construyen una realidad
paralela que puede ser comprada por $3.50 en todos los
puestos de diarios del país. Es por eso que decidimos prestar
significante atención en la acción de los medios que han logrado
instalar debates tan arcaicos como la misma pena de
muerte en nuestra sociedad.
El negocio organizado ha adoptado, cada vez mas, técnicas
para la manipulación de público de masas a través de la propaganda:
esta “máquina científica” a la cual el hombre normal
no puede resistírsele. Lazarsfeld y Merton denominan a estas
técnicas como indirectas y persuasivas, las cuales intentan
generar un vínculo de fidelidad con el usuario, en contraposición
a aquellas técnicas vinculadas con la coerción física.
Al respecto establecen: Los (…) “efectos reales de los massmedia
sobre sus audiencias (…) la posición de que el persistente
asalto de estos medios puede conducir a la rendición
incondicional de las facultades críticas y a un conformismo
irracional”. (Lazarsfeld, Merton 1936)
No debemos dejar de ver a los medios de comunicación
como empresas de propiedad privada bajo una administración
que está claramente orientada al beneficio económico.
Su diferencia radica en que no es el lector de diarios quien
sostiene la empresa sino el anunciante. Las grandes firmas
comerciales financian la producción y distribución de los periódicos,
y es que, “quien paga la orquesta escoge también lo
que ésta ha de tocar”. (Debray. 1994)
El hecho disparador
Tomamos como disparador un hecho en particular, el asesinato
del diseñador de interiores Gustavo Lanzavecchia, de 32
años quien murió la tarde del 27 de Febrero, tras haber sido
apuñalado en su casa de Lomas del Mirador. Ahora bien, el
hecho sumamente trágico y lastimoso no fue lo que particularmente
llamó nuestra atención sino que las declaraciones
de Susana Giménez, amiga personal de la víctima, que aparecieron
en los titulares de los diarios, por encima y con mucha
más fuerza que hecho trágico en sí.
De este modo el 27 de Febrero nos encontramos con el primer
título del diario Clarín acerca del hecho que nos introduce
en el tema en cuestión:
Duras declaraciones de Susana Giménez tras el crimen
de su florista.
“El que mata, tiene que morir”, dijo la conductora. Y aclaró
que “no fue un crimen pasional”. La víctima fue apuñalada
por asaltantes que ingresaron a su casa de Lomas
del Mirador.
Recordemos que el Diario Clarín es el diario mas leído de la
República Argentina, y que su poder se manifiesta cuando
establece la Agenda Setting del país entero.
Durante los primeros diez días, pudimos observar que las notas
acerca del tema en este diario fueron abundantes, oscilaban
entre la sección “Policiales”, pero principalmente el tema
se mostró en la sección “Sociedad”, como noticia de interés
común a todos.
En dichas notas, se observaron declaraciones de famosos, análisis
acerca de tales declaraciones, encuestas realizadas por el
diario on-line y hasta se habló de un foro en Facebook donde
8.000 personas discutieron acerca de la pena de muerte.
En Clarín pudimos encontrar algo interesante. Si bien se encontraron
notas que enjuiciaban las declaraciones de algunos
personajes mediáticos, es cierto también que las encuestas
presentadas avalaban en algún punto algunas de estas declaraciones.
A partir de 23.256 votos on-line, el medio Clarín concluyó
acerca de si el “pueblo Argentino” está de acuerdo con la
propuesta de Susana (que vuelva el servicio militar) el 64.6%
de los votantes estaría de acuerdo, mientras que un 35,4%
no lo estaría.
Por otro lado, los sucesivos incidentes y su revuelo mediático
provocaron una reacción en algunos sectores de la sociedad.
Diez mil manifestantes se presentaron en la plaza de Mayo a
modo de protesta por la inseguridad. Acerca de la convocatoria
Clarín consultó a sus lectores: de los 41.219 votos, un
78.5% estaría de acuerdo con la convocatoria a la marcha por
la Inseguridad.
Mientras que Clarín hace uso de su enemistad con el gobierno
K reclamando “en nombre de la sociedad” seguridad, en
Página /12 encontramos una posición disidente. Este medio,
que habría comenzado como un periódico más o menos independiente,
se vio envuelto en una controversia cuando el
Grupo Clarín pasó a financiarlo.
Podríamos conjeturar que el diario se encuentra más cercano
al oficialismo. Si bien no es un medio que se caracterice por
su fervor por la “sangre callejera” encontramos muchas notas
con respecto a este debate, que intentan más que nada
exponer puntos de vista alternativos.
De hecho una de sus notas hace hablar a otros representantes
del medio artístico que difieren del punto de vista de los personajes
Susana y Tinelli, presentando a otros mediáticos “más
analíticos y sensatos”. Con las notas encontradas pudimos
observar que Página/12 realizó un intento por desmitificar esta
“representación” de los argentinos en las declaraciones de
Susana Giménez y quienes parecen apoyarla: la clase media.
Por último nos encontramos con Crónica, “firme junto al pueblo”,
y peleando entre su instinto sensacionalista y sangriento
y su marcada posición oficialista.
Sus notas comienzan bajo el título de las declaraciones de
Susana Giménez: “El que mata tiene que morir” el asesinato
del ya “olvidado” Gustavo Lanzavecchia. Veinte minutos
después de esta primer nota sobre el hecho, se publica el
siguiente titular “Degollaron a colaborador de Su Gimenez”.
La víctima, que a esta altura ya es actor secundario en su
propia muerte, no se nombra hasta el segundo párrafo de la
crónica policial.
Las notas acerca de sucesivas declaraciones de otros famosos,
y titulares tales como “que vuelva la colimba” y “Susana
no va a la movilización” se encuentran hasta el 23 de marzo.
Por otro lado vemos declaraciones mas extremistas como la
del hermano de la víctima quien habría declarado: “repartamos
el paco hasta que se les queme la cabeza, así no salen a
robar y a matar”. (Crónica 13/03); o la polémica respuesta de
Hebe de Bonafini, presidenta de la organización Madres de
Plaza de Mayo, quien insultó duramente a “La Giménez” por
sus declaraciones.
En medio de esta discusión en la que no está claro exactamente
que es lo que se cuestiona: si la seguridad, la pena de
muerte o las declaraciones de los personajes, nosotros espectadores
y sujetos de esta sociedad nos vemos perdidos.
¿De quién es el debate?
Los medios de comunicación habían realizado una operación
de tal calidad que era difícil discernir entre las verdaderas preocupaciones
de la sociedad con respecto a la pena de muerte
y el artilugio creado. En tanto este debate nunca salió del pueblo,
sino que fue consecuencia de las declaraciones de los
famosos, que inmediatamente fueron buscados para exponer
ante la opinión pública su postura con respecto a la vida de
los delincuentes.
El ciudadano adopta este debate como propio cuando en realidad
se trata más bien de una discusión jamás planteada por
el espectador, sino que toma su carácter de real y concreto
cuando los medios deciden que así sea.
El hecho de que la sociedad se sume al debate de esta forma
nos habla de una cierta victoria por parte de los medios
que introducen en la cotidianeidad a sus lectores en un tema
aparentemente serio, desviándolo de preocupaciones tales
como las raíces de la delincuencia y la otra inseguridad: la de
no saber si mañana hay qué comer.
El lector atraviesa entonces por esa sensación narcotizante,
y se presenta como un ciudadano altamente informado en el
carácter de las discusiones entre personajes mediáticos.
Así, cada cual elige el medio con el que más se identifica,
quienes velan por la inseguridad de la clase media, quienes se
indignan ante ciertas declaraciones y las consideran poco analíticas,
quienes se entretienen con el “cholulaje” de las tardes
de Rial. “(…) Los talentos pertenecen a la industria incluso antes
de que ésta los presente (…)” (Horkheimer-Adorno. 1944).
Este mercado es tan astuto que tiene todo previsto, para todos
hay algo a fin de que nadie pueda escapar del consumo.
La mercantilización de las noticias es una evidencia de eso.
Quienes creían que podían leer otro tipo de periodismo menos
contaminado por el sensacionalismo son decepcionados
por transacciones económicas y amiguismos políticos. ¿De
que inseguridad estamos hablando? ¿Cuál es la libertad que
creemos tener?
Si el hombre amaba la vida silvestre, la naturaleza, los animales,
el agua del río, la vida al aire libre, el mercado, lo convirtió
en un producto y presentó en sociedad a los conocidos
campings. Entonces, ¿Está realmente Página/12 interesado
en los derechos humanos, o sólo responde a un target que
compra y lee lo que quiere comprar?
Según la Teoría Crítica, los consumidores son material estadístico,
de modo que no son más que números cosificados.
El raiting es información cuantitativa que poco puede decirnos
acerca de lo que la persona entiende o razona, al igual que el
número de tirada de los diarios. Sin embargo, los números, reflejan
más números: las ganancias en términos económicos.
La teoría crítica propone que el sistema, a través de la seducción,
nos conduce a comportarnos como éste nos indica,
haciendo el proceso de violencia casi imperceptible.
Para algunos autores, el tiempo libre es la posibilidad que tiene
el pueblo de acercarse a otro tipo de actividades productivas,
como por ejemplo la lectura, las actividades culturales y
el diálogo. Hoy esos mismos autores se verían decepcionados.
Esa actividad cultural de la cual se consideraba salvadora,
hoy es convertida en un producto masificado. Si los medios
de comunicación, creadores de ideología y formadores
de opinión son mercantilizados; si la noticia se “consigue” a
costa de extrañas manipulaciones; y si la primera plana de los
diarios está llena de sexo y violencia., entonces el hábito del
informante, queda reducido a un mero acto de consumo.
(…) Estos medios, no solo siguen afirmando el status quo
sino que además dejan de suscitar preguntas esenciales
acerca de la estructura de la sociedad (…) al llevar hacia
el conformismo y al facilitar muy poca base para una estimación
crítica de la sociedad, los mass-media bajo patrocinio
comercial, restringen, indirecta pero efectivamente
el desarrollo convincente de una visión genuinamente
crítica. (…) (Lazarsfeld-Merton 1936)
La industria ha heredado la función civilizadora, que era del Estado,
vencedora de voluntades y persuasiva. Y la “libertad”
en la elección de ideologías refleja la construcción económica:
vinculada al negocio. Y en todos los casos se revela el ímpetu
por la elección que una y otra vez nos cuenta el mismo chiste.
“La liberación prometida por el amusment-entretenimientoes
la del pensamiento como negación. ¿O es acaso la negación
por el pensamiento?” (Benjamin. 1973)
Conclusiones
En un contexto electoral, cuya función es vedar por la seguridad
de la sociedad los medios de comunicación toman ciertos
actos delictivos como referencia de la gran inseguridad que la
gente está viviendo. Entre tanto, personajes mediáticos son
consultados por estos medios como referentes y voceros sociales
acerca de la inseguridad.
Fuertes declaraciones de uno de estos personajes han provocado
conmoción en la sociedad. Se trata de los dichos de Susana
Giménez, quien declara bajo un rapto de enfurecimiento
e indignación por la muerte de un colaborador, que “quien
mata debe morir”.
Esta frase marca el quiebre que desencadena una serie de
conjeturas en los medios de comunicación que mantienen entretenidos
a la gente en una discusión que lidia entre las peleas
de Moria Casán y Hebe Bonafini. Entre tanto, los medios instalan
en la sociedad, este cuestionamiento acerca de qué hacer
con los delincuentes. Un acto organizado por medio de un sector
de la sociedad se muestra en descontento con el Estado,
que no estaría cumpliendo su función de cuidador social.
Así, el ciudadano de clase media, se siente “identificado”
con la indignación de Susana Gimenéz y resuelve que aunque
haya dicho lo que fuere en un momento de suprema sensibilidad,
tiene razón.
La solución aparente es eliminar a todos los posibles delincuentes,
pero ¿mientras tanto?…
La respuesta parece evidente para un gran sector: mientras
tanto montemos un muro que nos separe y aísle de la realidad,
para seguir dentro de una burbuja.
Bibliografía
Horkheimer, May y Adorno, Theodor (1988). Dialéctica del iluminismo.
Buenos Aires, Sudamericana.
Lasswell Harold D. (1936). Propaganda, Communication and Public
Opinión: A Comprehensive Referente Guide.
Lazarsfeld, Paul y King Merton, Robert (1981). Comunicación de masas,
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Mattelart Armand y Mattelart Michèle (1997). Historia de las teorías de
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McQuail, D. (1998). La acción de los medios: Los medios de comunicación
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