* Evita que la presión social de amigos y parientes te induzca a casarte: Frases como “vamos a hacer una rifa a ver si ya sales”, “te estás quedando para vestir santos”, “Si te sigues tardando, vas a tener nietos en lugar de hijos”, etc., son frases que pueden crearnos malestar y hacernos creer que de verdad debemos “apurarnos”. Sin embargo, por más buena voluntad de nuestros parientes y amigos, esa no es la razón para decidirnos por una persona. Por el contrario, podría inducirnos a tomar una decisión que nos lleve al fracaso. Mantén una actitud positiva, toma las cosas con calma, y date el tiempo que necesitas para buscar y escoger la persona que mereces. Dios puede ser tu gran ayuda en esta búsqueda.
* No escojas a alguien seducido sólo por su apariencia física: Cuantas veces no hemos oído “por su belleza, a éste o a ésta se le perdona todo” ó “De la vista nace el amor,” pero, usar la belleza como único método de selección es altamente riesgoso. Es natural que lo bello y agradable nos atraiga. Sin embargo, además de ser una característica pasajera, también es cierto que, una vez nos acostumbremos al físico de la otra persona, lo que realmente nos retiene a su lado son las características que nos permitan admirarla y no sólo desearla: los valores que tenemos en común, su capacidad de amar, su inteligencia, etc..Como solía decir mi papá “Al elegir pareja, recuerda que esa es la persona que va a educar a tus hijos y que estará contigo el resto de tu vida”.
* Debes escoger a la persona con la cual encuentres mayor afinidad. Es decir, debes decidirte por alguien con quien puedas realmente compartir lo que eres: tus gustos, tus valores; tu forma de ver la vida. Para descubrir el grado de afinidad con tu pareja, la mejor técnica es el diálogo. Pregúntale por ejemplo a tu pareja: Cuál es tu punto de vista en este o aquel tema?, ¿Cuáles son tus metas a largo mediano y corto plazo?, ¿Cómo es tu vida familiar?, ¿Cuál es tu concepto de familia?, ¿Qué importancia tiene para ti la espiritualidad?, ¿Qué religión practicas?, ¿Qué opinas del matrimonio?, etc.
* Creer que tu pareja te dará la felicidad que buscas es un gran error: No podemos basar nuestra felicidad en otra persona. La felicidad es un sentimiento personal, una forma de asumir la vida que depende sólo de nosotros mismos y de nuestra disposición a ser felices. Por eso pensar que mi felicidad depende de otro no es realista. Es mejor decir, “Soy feliz a su lado porque puedo hacerlo o hacerla feliz.” Al dar lo mejor de nosotros mismos por el bien del otro encontraremos virtudes y cualidades que ni nosotros mismos sabíamos que teníamos. Así, dando, nos vamos haciendo seres más maduros y completos.
* Recuerda: “La pareja perfecta no existe, la pareja perfecta soy yo.” Esto no significa que de hecho ya soy todo lo que debo ser. Cada cual debe madurar e irse adaptando a los cambios de la vida. Así que no te tortures ni seas duro e inflexible en el camino de elegir a tu pareja. Sé suficientemente humilde para saber que como tu, también la otra persona está en proceso. Cuenta además con el hecho que hay hábitos, costumbres y temperamentos que una persona nunca podrá cambiar. Y mientras esas realidades no sean destructivas para nosotros o para los hijos, estamos invitados a, por amor, acogerlas con aceptación y respeto. Esto te hará más tolerante, y traerá paz a tu relación.
fuente http://www.portumatrimonio.org/prepara/v/errores-y-aciertos-al-escoger-pareja/
* No escojas a alguien seducido sólo por su apariencia física: Cuantas veces no hemos oído “por su belleza, a éste o a ésta se le perdona todo” ó “De la vista nace el amor,” pero, usar la belleza como único método de selección es altamente riesgoso. Es natural que lo bello y agradable nos atraiga. Sin embargo, además de ser una característica pasajera, también es cierto que, una vez nos acostumbremos al físico de la otra persona, lo que realmente nos retiene a su lado son las características que nos permitan admirarla y no sólo desearla: los valores que tenemos en común, su capacidad de amar, su inteligencia, etc..Como solía decir mi papá “Al elegir pareja, recuerda que esa es la persona que va a educar a tus hijos y que estará contigo el resto de tu vida”.
* Debes escoger a la persona con la cual encuentres mayor afinidad. Es decir, debes decidirte por alguien con quien puedas realmente compartir lo que eres: tus gustos, tus valores; tu forma de ver la vida. Para descubrir el grado de afinidad con tu pareja, la mejor técnica es el diálogo. Pregúntale por ejemplo a tu pareja: Cuál es tu punto de vista en este o aquel tema?, ¿Cuáles son tus metas a largo mediano y corto plazo?, ¿Cómo es tu vida familiar?, ¿Cuál es tu concepto de familia?, ¿Qué importancia tiene para ti la espiritualidad?, ¿Qué religión practicas?, ¿Qué opinas del matrimonio?, etc.
* Creer que tu pareja te dará la felicidad que buscas es un gran error: No podemos basar nuestra felicidad en otra persona. La felicidad es un sentimiento personal, una forma de asumir la vida que depende sólo de nosotros mismos y de nuestra disposición a ser felices. Por eso pensar que mi felicidad depende de otro no es realista. Es mejor decir, “Soy feliz a su lado porque puedo hacerlo o hacerla feliz.” Al dar lo mejor de nosotros mismos por el bien del otro encontraremos virtudes y cualidades que ni nosotros mismos sabíamos que teníamos. Así, dando, nos vamos haciendo seres más maduros y completos.
* Recuerda: “La pareja perfecta no existe, la pareja perfecta soy yo.” Esto no significa que de hecho ya soy todo lo que debo ser. Cada cual debe madurar e irse adaptando a los cambios de la vida. Así que no te tortures ni seas duro e inflexible en el camino de elegir a tu pareja. Sé suficientemente humilde para saber que como tu, también la otra persona está en proceso. Cuenta además con el hecho que hay hábitos, costumbres y temperamentos que una persona nunca podrá cambiar. Y mientras esas realidades no sean destructivas para nosotros o para los hijos, estamos invitados a, por amor, acogerlas con aceptación y respeto. Esto te hará más tolerante, y traerá paz a tu relación.
fuente http://www.portumatrimonio.org/prepara/v/errores-y-aciertos-al-escoger-pareja/