Una de las cosas mas entretenidas para mi es buscar errores, curiosidades de cosas, pero lo que más me fascinó fue encontrar varios errores y pifies en algunas canciones de los Beatles, cosa que también me dio risa. Les dejo aquí con varias, acompañadas con un poco música; obras maestras.
Discografía The Beatles en Argentina

Los discos de los Beatles en la Argentina fueron publicados por el sello Odeon.
Como es lógico y habitual, cada disco traía impreso en algún lado del sobre, la lista de las canciones y algunas veces algunos comentarios y/o información adicional.
En el caso local, por lo menos en las ediciones mas tempranas, los nombres estaban traducidos al español.
Luego de publicar un post sobre los primeros lanzamientos discográficos de los Beatles en la Argentina, alguno de los amigos enviaron comentarios respecto a esto de las traducciones.
Rápidamente surgieron recuerdos de cosas simpáticas, posiblemente (y con todo respeto) debido a cierto provincianismo que imperaba en nuestras tierras mas de cuarenta años atrás.
Por ejemplo, en nuestro medio tuvimos ejemplos como:
Por favor, yo: En lugar de traducir “Please, please me” como “Compláceme”, el traductor fue a lo literal de la palabra “please”. Obviamente, el título en español carecía de total sentido.
Significa Mr. Mustard: la palabra “Mean” está usada en esta canción como “desagradable”, pero en este caso tomaron el verbo “Significar”.
Frutillas: esta está mas cerca del original “Strawberry Fields Forever“, pero tampoco es totalmente fiel al espíritu del título.
Guitarra vas a llorar: Criolla adaptación del título “While My Guitar Gently Weeps“, que siempre me sonó mas a título de zamba de los Chalchaleros que a una canción de los Beatles.
Toma revancha: asi se conoció en Argentina a “Get back“. Debería haber sido “Regresa” o “Vuelve”.
Vacación de un día: mmmm… está cerca, pero no la pega. “Day tripper” es otra cosa, y ciertamente que el significado que tiene en la canción no se acerca al del título en argentino.
Míralo: mas que una mala traducción, esta fue un error de imprenta. Originalmente el traductor quiso poner “Mirlo” refiriéndose a “Blackbird“, pero evidentemente alguien apretó una “a” no debida. Esto se corrigió después, pero varias ediciones contaron con este error.
Niñito: que tiene una “pequeña diferencia” con el original “Niñita”, traducción correcta de “Little child”
Errores en ''A Day In The Life''

Una de las mejores canciones del mejor album de los Beatles tiene mas de un pifie.
Varios de ellos se encuentran en distintas páginas web, pero la totalidad figura en el magnífico libro de Geoff Emerick “Here, There and Everywhere”.
“Todavía en Sargent Pepper los Beatles trabajaban como equipo, especialmente Paul y John. La canción “A day in the life” es de John, pero contó con cantidad de aportes de Paul, incluyendo la totalidad de la parte media (de la que hablaremos mas adelante) e ideas para las dos partes orquestales que caracterizan a la canción.
Paul llegó un día con una idea para el final: un único y tremendo acorde de piano que no terminara nunca.
Como tantas otras ideas en canciones de Revolver y Sargent Pepper, esta establecía un desafío para el productor e ingeniero de sonido (George Martin y Geoff Emerick respectivamente), ya que la tecnología vigente hasta el momento era ciertamente limitada para casi todos los deseos de los Beatles.
Finalmente llegaron a una solución.
El “tremendo acorde” se iba a lograr por el simple trámite de tocar, al mismo tiempo, varios pianos al mismo tiempo.
La persistencia del acorde (que no debía terminar nunca) se lograría incrementando la ganancia de los micrófonos a medida que el sonido de los instrumentos fuera decreciendo.
Consiguieron seis pianos pianos de los cuales se usaron cuatro (entre ellos el que usaba el músico argentino Daniel Baremboim). John, Mal Evans, George Martin usaron uno cada uno. Ringo y Paul (que lo supervisaba debido a la falta de habilidad del baterista con el teclado) se pararon atrás de otro.
Se pararon, digo, porque los cinco ejecutantes tocaron el acorde, al mismo tiempo, de pie a fin de incrementar la fuerza del sonido.
Después de varios intentos se logró la toma final.
Decía antes que para lograr que el sonido perdurara, Geoff Emerick tuvo que ir subiendo gradualmente la ganancia de los micrófonos: obviamente que todos los presentes sabían esto, y también sabían que no debían producir el mas mínimo sonido fuera del acorde coordinado, ya que la excesiva sensibilidad del micrófono captaría y magnificaría el resultado.
Y ocurrió el pifie.
Si escuchan este último acorde (preferentemente en la versión de la canción en CD), al final del mismo se escucha, claramente, el sonido que se le escapó a Ringo cuando, cambiando de posición, hizo crujir casi imperceptiblemente a uno de sus zapatos.
Obviamente el crujido fe imperceptible, salvo para el sensible micrófono cercano al piano, cuya ganancia ya había sido incrementada al máximo.
La totalidad de la parte media (la “secuencia onírica”, como leí que alguien la nombraba alguna vez) es totalmente de Paul, y correspondia a una canción que no tenía nada que ver, inicialmente, con la de John.
Resulta que la primera parte cantada por John terminaba, y los Beatles no sabían como engancharla con la parte media (de Paul). Decidieron dejar una cantidad de compases vacíos entre medio, para alguna idea que luego se les ocurriría.
(La idea fue, nada menos, esa tremenda orquesta que toca notas ascendientes).
Al solo efecto de marcar el fin de los compases vacíos, y señalar el comienzo de la parte de Paul, a Mal Evans se le ocurrió una idea un poco desproporcionada: marcaría el momento del comienzo de la parte de Paul haciendo sonar un reloj despertador a campanilla que, por algún motivo, tenía a mano.
Entonces… termina la parte del John, la cinta sigue grabando en blanco, aproximadamente unos 24 compases que serían usados mas adelante, y al final de estos, Mal hace sonar el despertador y cortan.
Luego, mas tarde, Paul usará ese sonido para empalmar su parte con el final de los 24 compases vacíos, y la idea era, por supuesto, editar la cinta para borrar el sonido del despertador.
Pero, en una de las mezclas pre-finales, ocurrió algo que fue frecuente en la historia de los Beatles:
El encargado olvidó borrar ese sonido, y a Paul le encantó como quedaba.
Especialmente porque, de casualidad, el despertador daba entrada a su voz cantando “Woke up, fell out the bed” (”Me levanté, salí de la cama”).
El último pifie de este tema, el protagonista es el mismo que en el pifie anterior: Mal Evans.
Resulta que al terminar la tercera parte de la canción (la segunda de John), comienza, nuevamente, la orquesta tocando ese pandemonio sonoro creciente.
Cuando está terminando John su ”I love to turn you on”, una voz en el fondo inicia una cuenta, que no era otra cosa que marcar el tiempo que faltaría, en una posterior mezcla, para empalmar con la orquesta.
Otra vez, en las mezclas, se les pasó borrar la voz de Mal Evans, que quedó, de esta manera, registrada para la posteridad.
Revolution #1
Al comienzo de esta canción, en el White Album, se escucha alguien diciendo algo como “Take two”.
Todas las tomas de grabación comenzaban con la voz del ingeniero (o productor, a veces) indicando el número de la misma. En algún momento de la edición, obviamente, esa referencia que era solamente interna era borrada.
Por error, en la mezcla final, la voz del ingeniero quedó. Cuando estaban a punto de grabarla, John pidió que la dejaran.
Fucking Hell man!
El pifie está entre los 2:52 y 3:02 minutos de la canción "Hey Jude".
En ese momento, John y Paul completan el verso que termina con la palabra “skin”. Atrás de sus voces se escucha otra que dice que se equivocó de acorde, para, acto seguido, maldecir con una palabrota en inglés.
El autor de esta perlita es Paul. Como era mas que común en sus procesos de grabación, la mayoría de las canciones contaban con una cantidad de sobre-grabaciones de voces (Multipistas
), otros instrumentos, efectos, etc (en inglés, “over-dubbing”).Se especula con que en una de estas sobregrabaciones, la voz de John quejándose y maldiciendo, entró por el micrófono del piano de Paul o por el de su propia guitarra.
El ingeniero de sonido Geoff Emerick contó, años después, que este pifie le pasó desapercibido, pero que varias personas del entorno le contaron que todos lo conocían y que lo dejaron pasar…
Para encontrar el pifie en la canción, basta con tener muy buen oído, un adecuado reproductor de música, y seguir estas instrucciones:
Si cuentan 1-2-3-4 siguiendo el ritmo, la secuencia es:
Espero les haya gustado el post!
SOUNDTRACKS
