Mi nombre es Inmaculada Ruiz Santana.
Hace unos poco más de 2 años contesté una carta que de casualidad leí, en la sección carta de lectores de un diario, contestándole a la cámara de calzado que daba direcciones incorrectas sobre fábricas que hacían calzado en números grandes: de mujer hasta el 44 y de hombres hasta el 50. Allì contè por primera vez mi historia.
Yo calzo 41 y tengo 4 hijas que calzan entre 42 y 43. Quiero aclarar que mis hijas son muy altas y que tienen un pie muy largo, fino, femenino y muy bonito. Son chicas de pie largo, pero no de pie deforme. Siempre se ha asociado el pie largo con gente mayor, con deformaciones en los pies, anchos o deformados, con callos o juanetes. Y esto no es la realidad actual a este inconveniente social. La realidad es que la raza está creciendo en altura y volumen, hay problemas con los talles de las ropas y nadie habla de los talles de calzado. Si una persona mide más de 1,75...como es nuestro caso...no podemos calzar 37 porque nuestra base plantal no nos permitiría tener un equilibrio justo. El tamaño de nuestro pie está acorde a nuestra altura y volumen.
Siempre fue para mí un tema y presupuesto calzar a mis hijas. Fue por eso que en último año armé una especie de "CLUB", El Club del Pie Grande, debidamente declarado, donde más personas de todo el país escriben y nos piden direcciones o nos recomiendan lugares o artesanos que nos hagan los zapatos. Hay gente de todo el país y países limítrofes haciendo contacto, compartiendo datos, buscando y pidiendo soluciones. La red se ha armado tambien en España, Mexico, Venezuela y Colombia.
Luego de que me publicaran esa carta en Internet, en sólo dos dias recibí exactamente 102 mails más, de mujeres que calzan 41, 42 y/o 43, desesperadas porque no se pueden calzar correctamente, y de hombres que calzan desde el 46 al 54 inclusive.
Actualmente han escrito más de 7000 personas, la mayoría de la gente que escribió es muy alta, mujeres que rondan entre el 1,77 y el 1,82...jugadores de básquet que calzan más de 47...o jugadores de fútbol con pie normal, pero muy ancho por las patadas que le dan a la pelotas y que necesitan zapatos o zapatillas especiales.
Lo curioso es que de cada 10 mails, 5 son de chicas que no llegan a los 20 años, que calzan entre 42 y 43, que son las que usan Internet y llegan buscando donde poderse calzar, hacia el Club del Pie Grande. La nueva raza las llamo yo.
El uso y abuso de zapatillas de lona ha hecho que las chicas vengan con el pie grande, ancho, muy largo, a veces deformado o con el arco vencido, un pie que ha crecido sin ninguna contención.
Eso unido a que las chicas vienen altas, muchas de más de 1,75...y que la naturaleza les dona un pie sólido en el que sostenerse.
En el club, lo que hacemos es enviar cartas con todas las direcciones a las que pueden ir a calzarse, según la edad y realidad económica. No es lo mismo calzar a una chica de 14, que a una de 27, que a una señora de 60. La de 14 tiene una mamá que paga. La de 60 tiene su poder adquisitivo claro y puede gastar a su medida. En cambio la de 27 años que se financia sola, tiene que comprar algo bueno, bonito y barato, porque su económica se resiente con unas botas caras.
Nos dedicamos a recomendar lugares, según diseño, precios, terminación, gusto, edad, etc...no vendemos. Sólo prestamos un servicio. A lo sumo, a personas que viven lejos, les facilitamos lo que necesitan y si hay que enviar zapatos por encomienda, supervisamos los pedidos y envios.
Pero es tan grande la necesidad, que entre 15 y 17 personas nuevas escriben cada día al club buscando desesperadamente soluciones a sus "inconvenientes" para calzarse.
La nueva realidad de una sociedad que le sigue temiendo a los talles grandes. Hay gente de talles grandes y gente que usa zapatos grandes, y que no encuentra ni talla ni talle donde vestirse o calzarse adecuadamente, y que cuando lo hace, paga por ello unos precios injustos. Es toda una frustración. Pero también es una realidad que vale la pena tratarla con seriedad.
Gracias por haber hecho contacto. Gracias por hablar de este tema y compartirlo con sus allegados.
Mis 4 hijas y yo, y los más de 25.000 socios actuales del Club del Pie Grande que han escrito, se lo agradecemos.
Hemos podido reunir muchos datos de artesanos, fábricas y zapaterías que nos calzan, hay lugares en todo el país, pero Dios sigue atendiendo en Buenos Aires...
Tenemos redes del Club en otros paises, como Chile, España, Colombia, Venezuela y Miami. Con listados locales para todos aquellos que lo necesiten.
Cada persona que ha escrito pide direcciones donde conseguir zapatos, y ofrece a cambio al menos un lugar donde hacérselos. Esa es la consigna para poder entrar.
La mayoría de las direcciones se repiten. La demanda sigue siendo mayor a la oferta.
Acà estamos, haciendo contacto, cantando presente...
A no desesperar...
Inmaculada
Fuente: http://clubpiegrande.blogspot.com/
Hace unos poco más de 2 años contesté una carta que de casualidad leí, en la sección carta de lectores de un diario, contestándole a la cámara de calzado que daba direcciones incorrectas sobre fábricas que hacían calzado en números grandes: de mujer hasta el 44 y de hombres hasta el 50. Allì contè por primera vez mi historia.
Yo calzo 41 y tengo 4 hijas que calzan entre 42 y 43. Quiero aclarar que mis hijas son muy altas y que tienen un pie muy largo, fino, femenino y muy bonito. Son chicas de pie largo, pero no de pie deforme. Siempre se ha asociado el pie largo con gente mayor, con deformaciones en los pies, anchos o deformados, con callos o juanetes. Y esto no es la realidad actual a este inconveniente social. La realidad es que la raza está creciendo en altura y volumen, hay problemas con los talles de las ropas y nadie habla de los talles de calzado. Si una persona mide más de 1,75...como es nuestro caso...no podemos calzar 37 porque nuestra base plantal no nos permitiría tener un equilibrio justo. El tamaño de nuestro pie está acorde a nuestra altura y volumen.
Siempre fue para mí un tema y presupuesto calzar a mis hijas. Fue por eso que en último año armé una especie de "CLUB", El Club del Pie Grande, debidamente declarado, donde más personas de todo el país escriben y nos piden direcciones o nos recomiendan lugares o artesanos que nos hagan los zapatos. Hay gente de todo el país y países limítrofes haciendo contacto, compartiendo datos, buscando y pidiendo soluciones. La red se ha armado tambien en España, Mexico, Venezuela y Colombia.
Luego de que me publicaran esa carta en Internet, en sólo dos dias recibí exactamente 102 mails más, de mujeres que calzan 41, 42 y/o 43, desesperadas porque no se pueden calzar correctamente, y de hombres que calzan desde el 46 al 54 inclusive.
Actualmente han escrito más de 7000 personas, la mayoría de la gente que escribió es muy alta, mujeres que rondan entre el 1,77 y el 1,82...jugadores de básquet que calzan más de 47...o jugadores de fútbol con pie normal, pero muy ancho por las patadas que le dan a la pelotas y que necesitan zapatos o zapatillas especiales.
Lo curioso es que de cada 10 mails, 5 son de chicas que no llegan a los 20 años, que calzan entre 42 y 43, que son las que usan Internet y llegan buscando donde poderse calzar, hacia el Club del Pie Grande. La nueva raza las llamo yo.
El uso y abuso de zapatillas de lona ha hecho que las chicas vengan con el pie grande, ancho, muy largo, a veces deformado o con el arco vencido, un pie que ha crecido sin ninguna contención.
Eso unido a que las chicas vienen altas, muchas de más de 1,75...y que la naturaleza les dona un pie sólido en el que sostenerse.
En el club, lo que hacemos es enviar cartas con todas las direcciones a las que pueden ir a calzarse, según la edad y realidad económica. No es lo mismo calzar a una chica de 14, que a una de 27, que a una señora de 60. La de 14 tiene una mamá que paga. La de 60 tiene su poder adquisitivo claro y puede gastar a su medida. En cambio la de 27 años que se financia sola, tiene que comprar algo bueno, bonito y barato, porque su económica se resiente con unas botas caras.
Nos dedicamos a recomendar lugares, según diseño, precios, terminación, gusto, edad, etc...no vendemos. Sólo prestamos un servicio. A lo sumo, a personas que viven lejos, les facilitamos lo que necesitan y si hay que enviar zapatos por encomienda, supervisamos los pedidos y envios.
Pero es tan grande la necesidad, que entre 15 y 17 personas nuevas escriben cada día al club buscando desesperadamente soluciones a sus "inconvenientes" para calzarse.
La nueva realidad de una sociedad que le sigue temiendo a los talles grandes. Hay gente de talles grandes y gente que usa zapatos grandes, y que no encuentra ni talla ni talle donde vestirse o calzarse adecuadamente, y que cuando lo hace, paga por ello unos precios injustos. Es toda una frustración. Pero también es una realidad que vale la pena tratarla con seriedad.
Gracias por haber hecho contacto. Gracias por hablar de este tema y compartirlo con sus allegados.
Mis 4 hijas y yo, y los más de 25.000 socios actuales del Club del Pie Grande que han escrito, se lo agradecemos.
Hemos podido reunir muchos datos de artesanos, fábricas y zapaterías que nos calzan, hay lugares en todo el país, pero Dios sigue atendiendo en Buenos Aires...
Tenemos redes del Club en otros paises, como Chile, España, Colombia, Venezuela y Miami. Con listados locales para todos aquellos que lo necesiten.
Cada persona que ha escrito pide direcciones donde conseguir zapatos, y ofrece a cambio al menos un lugar donde hacérselos. Esa es la consigna para poder entrar.
La mayoría de las direcciones se repiten. La demanda sigue siendo mayor a la oferta.
Acà estamos, haciendo contacto, cantando presente...
A no desesperar...
Inmaculada
Fuente: http://clubpiegrande.blogspot.com/