LA CABRA (22/12 al 20/01) – Los nacidos bajo este signo, se hallan bajo el dominio de planeta Saturno, el planeta del destino, por lo tanto, son personas que piensan mucho en el futuro, tanto en su vida personal como en el sexo, pretenden planearlo todo.
No se dejarán llevar tanto por la pasión y serán seres más mentales a la hora de tener una relación sexual, es decir, estarán más pendientes de pensar en cómo complacer a la persona que tienen delante, que de hacerlo. Es un signo de tierra, y de ella sacan la fuerza, así que son personas bastante resistentes en la cama, tienen mucha potencia sexual.
Los nativos de este signo son muy perseverantes, consiguen lo que se proponen a base de esfuerzo constante y diario, por lo tanto, siempre serán fieles amantes porque siempre estarán dispuestos a satisfacernos, sin embargo esto puede no ser muy bueno para la persona que se acueste con un Capricornio, pues el sexo con ellos puede volverse rutinario, sin cambios, sin fantasías nuevas.
Las cabras, no soportan la presión o el hecho de que les impongan algo por obligación, de modo que rechazarán los encuentros sexuales que sean forzados. Si queremos seducir a un Capricornio, tenemos que hacerle sentir que somos imposibles de conquistar, pues les encanta lo difícil. Si la primera impresión que les causamos es la de que deseamos acostarnos con ellos, perderán rotundamente el morbo y la atracción sexual.
A los Capricornio les encantan los amantes con mucha experiencia en el sexo y les cuesta muchísimo relajarse y dejarse llevar, así que si nos acostamos con uno de ellos, es muy importante escuchar música con melodías relajantes y practicar preliminares como caricias, masajes, besos, etc… pero nunca pasar directamente a la acción, como si se tratase de una escena de pasión desenfrenada y sexo salvaje, no, esto no, siempre con calma, tranquilidad y suavidad.
ZONA DE MASAJE : LA ESPALDA
POSICIÓN DE KAMASUTRA : ASPA DE MOLINO – La mujer se pone boca arriba, tumbada y con las piernas abiertas. Su compañero se coloca encima de ella pero de frente a sus piernas, es decir, con el trasero mirando hacia ella y entonces ella eleva sus piernas y él la penetra. No se verán las caras durante el acto.