Hola amigos taringueros les traigo un pequeño relato que escribi
Maldito jueves:
Rosario amanece en una nueva mañana fría, es la segunda semana del frio invierno de la gran ciudad de Rosario ubicada en la provincia de Santa Fe. Y Diego a pesar de que dentro de una hora tendría que estar levantándose para empezar a prepararse para ir a la escuela, sigue en su pc navegando por internet, es Jueves es el día de la semana que menos le gusta ir al colegio porqué es el que más hora está ahí y en el que da las materias más “pesadas”, las que menos le gustan y más le cuestan seria en realidad.
Diego en toda la madrugada no pudo pegar un ojo por menos de veinte minutos, tenía pesadillas todas diferentes no recordaba ninguna lo único que podía acordarse era que esas pesadillas eran relatadas como en un cuento de terror, cuando se dio cuenta de eso pensó que debía dejar de leer esa clase de libros por que ya lo estaban empezando a volver loco y un poco paranoico, fue un pensamiento pasajero claro que no pensaba hacerlo desde que descubrió el mundo de la literatura quedo fascinado por los maravillosos mundos que escondía unas simples páginas, hasta se sentía más inteligente después de leerlos cosa que cuando lo pensaba con detenimiento se tomaba por loco el mismo.
Diego Ramiro Sánchez era su nombre completo su apellido nunca le gusto, su edad es de 15 años, es un chico muy tímido y desde que tiene uso de razón siempre fue así , demasiado callado con desconocidos o en un grupo de varias personas y no tanto con sus íntimos amigos (que de hecho eran muy pocos) y familiares. El joven quinceañero es alto con respecto a la edad que tiene. Siempre que alguien pregunta su edad queda asombrado y con cara incrédula a la respuesta del joven Rosarino.
Después de haber tenido unas 7 u 8 pesadillas Diego decide prender su pc para poder despejar un poco su mente eran ya las 3:20am el joven planeo estar hasta las cuatro mirando videos en YouTube no olvidando que dentro de tres horas tendría que preparase para ir a la escuela (estaba ya acostumbrado a dormir muy poco en los días escolares).Como siempre esos cuarenta minutos que planeo estar los sintió como si hubiesen sido cinco y así sin darse cuenta siguió mirando videos y navegando por distintas paginas por toda la madrugada hasta las 6am donde se dio cuenta de lo que estaba haciendo, el primer pensamiento que se le vino a la cabeza fue el del faltar al colegio la excusa que le daría a su madre sería la de que no pudo dormir en toda la noche y que cuando finalmente lo hizo fue tan profundo el sueño, que no escucho el sonido de su alarma a las 7am, era bueno a la hora de inventar excusas para faltar a la escuela y más un día Jueves.
Pero pensándolo mejor se decidió a ir, ya tenía demasiadas faltas justamente por esos ataques de vagancia e irresponsabilidad que le agarraba a la hora de concurrir a la escuela. La hora de sobra que todavía le quedaba antes de que la alarma de su celular marcara la hora de alistarse y poner marchar hacia la escuela, su escuela la General las Heras 343 ubicada en la calle Falucho muy carca del shopping alto Rosario, la aprovecho para prepararse el desayuno casi nunca se lo hacía no tenía tiempo para hacérselo todos los día, apenas tenía tiempo de peinarse, lavarse los dientes y cambiarse de ropa, pero esta vez era una excepción.
No solo era el hecho de que era jueves, día en que debía concurrir desde las 7:45 hasta la 13:15, y tendría tres módulos de biología y dos de matemática (materias que nunca lograra entender ni aprobar con más de un 7). El verdadero motivo por el que Diego pretendía no asistir a clases era el miedo a ser robado, este temor no llego de la nada Diego ya había sido asaltado en dos oportunidades (en una ocasión a mano armada) y a diario veía en la tele casos en los que mataban a pibes de su edad por un simple celular, desde ese momento sentía esa inseguridad no solo para ir a la escuela sino también siempre que tenía que caminar por la calle.
Esa sensación de miedo era común en él, por lo aclarado anteriormente, siempre a la hora de ir o salir de la escuela o a cualquier otro lugar sentía ese miedo a ser asaltado. Pero hoy más ningún otro día sentía esa sensación muy acentuada, una cosa difícil de explicar si alguien en ese preciso momento le hubiera pedido que lo haga.
Ya era la hora de ir para la escuela, ya había desayunado, se había lavado los dientes y peinado, el reloj marcaba las 7:30 -que rápido pasa el tiempo en la mañana- pensó. Caminando hasta allá tenía aproximadamente unos quince minutos.
Estaba aún oscuro afuera, eso ayuda más a aumentar su temor pero no importaba -al fin y al cabo uno no es el centro del mundo para que le estén contantemente al acecho los ladrones –pensó Diego mientras cerraba la puerta de su casa.
Después de caminar unos diez minutos ya estaba llegando a su destino, le tocaba caminar las últimas tres cuadras. Para desgracia de él nadie iba por la calle. Siempre por esa zona encontraba a un grupo de estudiantes que van a al mismo colegio que él, con eso se sentían más seguro porque no era lo mismo caminar solo esas oscuras e inseguras tres cuadras que con un grupo de personas. Pero hoy no era su día de suerte, no había nadie, camino una cuadra y media y vio que al frente había un encapuchado con una bici al lado, automáticamente que ve a Diego se cruza derecho la calle en dirección hacia él. A estas alturas Diego ya se venía venir lo que iba a suceder y se lamentaba de no haberse quedado en su casa durmiendo. Al fin y al cabo su presentimiento no era erróneo ¡le iban a robar!, Diego acelero sus pasos quedando el encapuchado a unos pocos metros de distancia, al mirar atrás no ve a nadie, queda aliviado y la vez desorientado. Juraría que vio al encapuchado cruzando derecho hacia el para robarle, miro por todas partes para ver si no se había escondido o metido adentro de alguna casa, no vio absolutamente nada y no quería creer que su mente le estaba jugando una mala pasado no era común en el ese tipo de cosas (y en nadie dentro de los parámetros mentales normales), pero considerando que no había dormido en toda la noche lo creyó posible, otra explicación lógica no encontraba para lo sucedido. ¿Cómo alguien puede desaparecer de la nada?
Dio media vuelta para poner nuevamente rumbo hacia su escuela cuando de repente una voz gruesa y escalofriante le dice.
-Dame el celular Diego, dale sino queres un tiro en la cabeza!!!
Diego mira a su alrededor y no ve nada, aun así decide salir corriendo a toda velocidad sin mirar atrás y justo media cuadra antes de llegar a su escuela para y continua caminando rápido.
Finalmente ya había llegado y estaba a salvo, el timbre de entrada ya había tocado y ya la mayoría de los estudiantes ya ingresaron al establecimiento.
Cuando entra la profesora ya estaba en el aula, había olvidado que además de matemática y biología tenia lengua, dos módulos. La profesora entraba muy rápido al salón de clases, por lo general los profesores tardaban unos cinco minutos después de que sonara el timbre de entrada pero esta no lo hacía, automáticamente que tocaba al timbre ella entraba ya a dar clases. La materia no le parecía mala ni difícil, lo único que le molestaba de aquella materia era la exigencia que ponía la profesora. Y Diego entendía que eso se debía a que la profesora recién empezaba a dar su primer o primeros años de docencia, los profesores con más experiencia entienden la vagancia del estudiante y no los agobiaba con tantos temas.
Para suerte de él la profesora de biología faltaba y en vez de retirarse 13:15 lo haría 11:35, un alivio para Diego considerando que no durmió nada y sentía la cabeza estallar a causa de esto, le era imposible concentrarse en lo que explicaban los profes. A la hora de salida siempre tenía a un compañero que iba en la misma dirección que él, entonces no se preocupaba mucho de ser robado.
Este compañero era Samuel Núñez, es un chico de mediana estatura de 17 años (aunque no los aparente), había repetido de año ya dos veces tendría que estar cursando ya el último año de la secundaria, era callado como Diego pero no tímido, además de eso era extremadamente vago en los asuntos escolares y hasta un poco revoltoso (eso explica la razón de haber repetido dos veces de año).Diego no había pensado en lo que le paso cuando iba en camino hacía la escuela hasta entonces, pensó en contárselo a Samuel pero luego de dudar un momento se decidió en no hacerlo por temor a alguna burla aunque su compañero de aula no era de esa clase de chicos. Samuel vio raro a su compañero de aula, más de lo que ya era, casi que noto que hubo algo que quedo sin contarle.
Diego finalmente ya estaba en su casa lo primero que hizo fue acostarse para poder dormir, pero en lugar de eso se puso a pensar en lo ocurrido aquella mañana y descubrió algo a lo que no había puesto ni la menor atención, algo que le erizo la piel. El supuesto ladrón lo había llamado por su nombre, ¿y si era algún conocido que quiso jugarle una broma? Descarto rápido esa posibilidad la voz no parecía conocida ni fingida, además el mismo había visto que no había nadie en ese momento. Pero recordó algo que tranquilizo lo al instante, fue solo una alucinación creada por su mente cansada. Claro que sí que tonto había sido, al notar esto se rio como un loco y sintió vergüenza de su ingenuidad.
Finalmente después de un largo rato logro dormirse. Despertó a las 6 pm empapado de sudor, esas malditas pesadillas habían vuelto y ahora si recordaba algunas y con claridad, la que más curiosidad le daba era una en la que estaba en su pc boludeando (como de costumbre), da un estornudo y automáticamente suena el teléfono y la voz, esa misma que su mente le había dado aquel supuesto ladrón de esa mañana le dice <<Salud>> y corta. Recuerda que en el sueño le dio mucho miedo pero ahora repasándolo le causaba gracia.
Pero hubo otra que lo enojo por la paranoia que estaba sufriendo por eso de ser robado y lo ocurrido en la mañana. Y era que en camino hacía la escuela en aquella ultimas 3 cuadras de la nada le aparecía aquel mismo encapuchado pero en vez de una persona era especie de gorila, pero no un gorila normal era uno horripilante, tenía variadas cicatrices en la cara y una expresión de un muerto viviente con mirada demoniaca, de contextura física pareciera una persona normal de unos 1,85 metros de altura algo delgado con manos grandes y muy peludas. En su cintura se hacía notar un pistola calibre 22 le dijo algunas palabras que no lograba recordar que habían sido en echas en acento de villa extremadamente forzado…
Diego solo puedo y quiso recordar hasta ahí, prendió la tv y busco algún programa o película que le despejara un poco la mente pero solamente encontró más miedo, al hacer zapping en par de canales esa misma voz gruesa y escalofriante le dice <<Te espero el próximo Jueves pibe>>. Automáticamente que ocurre esto sale despavorido de su habitación hacia la cocina donde su madre miraba un programa de chimento barato, pensó en contarle en todo lo que le ocurrió en el día pero tuvo la certeza de que lo iba a tomar por un loco de mierda y terminaría en un loquero atado a un chaleco de fuerza por el resto de su vida. Su mamá al verlo entrar le queda observando la cara de horror que tenía por unos segundos.
-¿Qué te pasa nene?- le dice su madre con un tono amenazador-
-Nada ¿por?- le responde.
-No por nada, deja- dijo su madre secamente volviendo su atención al televisor.
-¿Y papá?- pregunta Diego después de unos minutos.
-Está durmiendo, - responde la madre- recién llego de trabajar no lo molestes que está cansado nene, ¿para qué lo queres?
La conversación termino ahí.
Los días restantes habían trascurrido con total normalidad hasta el Jueves por la mañana. Recién se había levantado de dormir no había tenido pesadillas ni ninguna otra cosa que no lo dejara dormir, estaba en el baño frente al espejo y le pareció ver una sombra pero no le presto ni la más mínima atención, cuando estaba a punto de salir del baño escucha nuevamente a esa voz –Por fin volveremos a vernos Dieguito, se me hizo larga la semana que paso. Hoy te deje dormir para que no creas que soy un producto de tu imaginación, ten por asegurado que soy real.
En ese instante Diego recuerda lo ocurrido hace exactamente una semana atrás con mucha claridad sumado a lo de recién y siente perder por completo la cabeza se decide de no ir a la escuela temiendo de que lo esté pasando sea real. Se queda en su pc mirando videos, cuando a las 8:30 una voz, esa voz le empieza a reclamar porque no fue al encuentro, que lo iba a pagar caro para ser perdonado tendría que asesinar a su madre.
-Mata a esa puta de mierda si no te quiere, ¿no ves cómo te trata? , jajajaja que pobre vida la tuya ni tú mamá te quiere-. Le dice esa temerosa voz que resonaba solamente en su cabeza, y así lo tuvo por una hora sin parar.
Ya pasada una hora Diego agarra una cuchilla que tenía su padre lo suficientemente filosa como para corta con solo pasar el dedo suavemente por su filo. Sube hasta el cuarto de su madre lo menos ruidosamente posible te posible... Ya estaba en la habitación donde dormía su madre –Bien nene!! Seguí así- exclamo la voz. Ya estaba posando la afilada cuchilla en la garganta de ella cuando se echa atrás y se retira del lugar sin hacer ruido alguno.
Se encerró en el baño por unos 30 minutos a llorar y decide que en cuanto su mamá despierte le contaría todo (incluso que intento matarla) no importaba que lo encierre en un loquero para toda su vida lo importante era poner fin a esa locura sin duda alguna había perdido la cabeza por completo, pero le faltó valor para hacerlo. Se dio un plazo de una semana si las cosas no cambiaban contaría todo y ninguna falta de valor lo detendría hacerlo.
La semana paso normal sin ningún tipo de exabrupto como la otra vez a diferencia que esta vez Diego no olvido nada y vivía atento a cualquier cosa o ruido extraño.
Llego nuevamente otro maldito Jueves para Diego, otra vez tendría que ir a la escuela, nada fuera de lo normal ocurrió pero esto no lo tranquilizaba aun. Nada paso cuando se preparó ni cuando iba en camino hasta allí (su escuela), ya se estaba empezando alegrar por fin salía de esa terrorífica pesadilla que estaba viviendo.
Ya faltaba una cuadra para llegar a su escuela, la mañana esta oscura y no se ve absolutamente nadie por la calle pero no se preocupa, es tanta su felicidad que es lo que menos le importa en ese momento. De la nada le se pone al frente aquel encapuchado y era tal como lo había soñado incluso más aterrador, Diego siente que va a morir de un ataque al corazón por el miedo y comprende que había caído en una trampa esa cosa nunca había dejado de existir ni era un invento de su mente, esa cosa era totalmente real y ni dios sabe que quería de del joven ni que era…
De Diego no se supo nunca más nada, se encontró una gran cantidad de sangre con el ADN del joven una cuadra antes del establecimiento donde concurría. Pero ningún vecino acuso escuchar ningún tipo de grito o ruido en aquella hora de la mañana ni antes. 1 mes después ya ni se hablaba ni se recordaba al misterioso desparecido, sus padres se mudaron a Córdoba y nunca más escuche hablar de ellos.
Y hace aproximadamente 3 días que Samuel escucha una voz gruesa y escalofriante que le dice <<Yo mate a Diego y ahora voy por vos>>.
Fin…
No te pido puntos ni nada , solamente tu humilde opinión en los comentarios. Gracias por tomarte el tiempo de leerlo chau.
Maldito jueves:
Rosario amanece en una nueva mañana fría, es la segunda semana del frio invierno de la gran ciudad de Rosario ubicada en la provincia de Santa Fe. Y Diego a pesar de que dentro de una hora tendría que estar levantándose para empezar a prepararse para ir a la escuela, sigue en su pc navegando por internet, es Jueves es el día de la semana que menos le gusta ir al colegio porqué es el que más hora está ahí y en el que da las materias más “pesadas”, las que menos le gustan y más le cuestan seria en realidad.
Diego en toda la madrugada no pudo pegar un ojo por menos de veinte minutos, tenía pesadillas todas diferentes no recordaba ninguna lo único que podía acordarse era que esas pesadillas eran relatadas como en un cuento de terror, cuando se dio cuenta de eso pensó que debía dejar de leer esa clase de libros por que ya lo estaban empezando a volver loco y un poco paranoico, fue un pensamiento pasajero claro que no pensaba hacerlo desde que descubrió el mundo de la literatura quedo fascinado por los maravillosos mundos que escondía unas simples páginas, hasta se sentía más inteligente después de leerlos cosa que cuando lo pensaba con detenimiento se tomaba por loco el mismo.
Diego Ramiro Sánchez era su nombre completo su apellido nunca le gusto, su edad es de 15 años, es un chico muy tímido y desde que tiene uso de razón siempre fue así , demasiado callado con desconocidos o en un grupo de varias personas y no tanto con sus íntimos amigos (que de hecho eran muy pocos) y familiares. El joven quinceañero es alto con respecto a la edad que tiene. Siempre que alguien pregunta su edad queda asombrado y con cara incrédula a la respuesta del joven Rosarino.
Después de haber tenido unas 7 u 8 pesadillas Diego decide prender su pc para poder despejar un poco su mente eran ya las 3:20am el joven planeo estar hasta las cuatro mirando videos en YouTube no olvidando que dentro de tres horas tendría que preparase para ir a la escuela (estaba ya acostumbrado a dormir muy poco en los días escolares).Como siempre esos cuarenta minutos que planeo estar los sintió como si hubiesen sido cinco y así sin darse cuenta siguió mirando videos y navegando por distintas paginas por toda la madrugada hasta las 6am donde se dio cuenta de lo que estaba haciendo, el primer pensamiento que se le vino a la cabeza fue el del faltar al colegio la excusa que le daría a su madre sería la de que no pudo dormir en toda la noche y que cuando finalmente lo hizo fue tan profundo el sueño, que no escucho el sonido de su alarma a las 7am, era bueno a la hora de inventar excusas para faltar a la escuela y más un día Jueves.
Pero pensándolo mejor se decidió a ir, ya tenía demasiadas faltas justamente por esos ataques de vagancia e irresponsabilidad que le agarraba a la hora de concurrir a la escuela. La hora de sobra que todavía le quedaba antes de que la alarma de su celular marcara la hora de alistarse y poner marchar hacia la escuela, su escuela la General las Heras 343 ubicada en la calle Falucho muy carca del shopping alto Rosario, la aprovecho para prepararse el desayuno casi nunca se lo hacía no tenía tiempo para hacérselo todos los día, apenas tenía tiempo de peinarse, lavarse los dientes y cambiarse de ropa, pero esta vez era una excepción.
No solo era el hecho de que era jueves, día en que debía concurrir desde las 7:45 hasta la 13:15, y tendría tres módulos de biología y dos de matemática (materias que nunca lograra entender ni aprobar con más de un 7). El verdadero motivo por el que Diego pretendía no asistir a clases era el miedo a ser robado, este temor no llego de la nada Diego ya había sido asaltado en dos oportunidades (en una ocasión a mano armada) y a diario veía en la tele casos en los que mataban a pibes de su edad por un simple celular, desde ese momento sentía esa inseguridad no solo para ir a la escuela sino también siempre que tenía que caminar por la calle.
Esa sensación de miedo era común en él, por lo aclarado anteriormente, siempre a la hora de ir o salir de la escuela o a cualquier otro lugar sentía ese miedo a ser asaltado. Pero hoy más ningún otro día sentía esa sensación muy acentuada, una cosa difícil de explicar si alguien en ese preciso momento le hubiera pedido que lo haga.
Ya era la hora de ir para la escuela, ya había desayunado, se había lavado los dientes y peinado, el reloj marcaba las 7:30 -que rápido pasa el tiempo en la mañana- pensó. Caminando hasta allá tenía aproximadamente unos quince minutos.
Estaba aún oscuro afuera, eso ayuda más a aumentar su temor pero no importaba -al fin y al cabo uno no es el centro del mundo para que le estén contantemente al acecho los ladrones –pensó Diego mientras cerraba la puerta de su casa.
Después de caminar unos diez minutos ya estaba llegando a su destino, le tocaba caminar las últimas tres cuadras. Para desgracia de él nadie iba por la calle. Siempre por esa zona encontraba a un grupo de estudiantes que van a al mismo colegio que él, con eso se sentían más seguro porque no era lo mismo caminar solo esas oscuras e inseguras tres cuadras que con un grupo de personas. Pero hoy no era su día de suerte, no había nadie, camino una cuadra y media y vio que al frente había un encapuchado con una bici al lado, automáticamente que ve a Diego se cruza derecho la calle en dirección hacia él. A estas alturas Diego ya se venía venir lo que iba a suceder y se lamentaba de no haberse quedado en su casa durmiendo. Al fin y al cabo su presentimiento no era erróneo ¡le iban a robar!, Diego acelero sus pasos quedando el encapuchado a unos pocos metros de distancia, al mirar atrás no ve a nadie, queda aliviado y la vez desorientado. Juraría que vio al encapuchado cruzando derecho hacia el para robarle, miro por todas partes para ver si no se había escondido o metido adentro de alguna casa, no vio absolutamente nada y no quería creer que su mente le estaba jugando una mala pasado no era común en el ese tipo de cosas (y en nadie dentro de los parámetros mentales normales), pero considerando que no había dormido en toda la noche lo creyó posible, otra explicación lógica no encontraba para lo sucedido. ¿Cómo alguien puede desaparecer de la nada?
Dio media vuelta para poner nuevamente rumbo hacia su escuela cuando de repente una voz gruesa y escalofriante le dice.
-Dame el celular Diego, dale sino queres un tiro en la cabeza!!!
Diego mira a su alrededor y no ve nada, aun así decide salir corriendo a toda velocidad sin mirar atrás y justo media cuadra antes de llegar a su escuela para y continua caminando rápido.
Finalmente ya había llegado y estaba a salvo, el timbre de entrada ya había tocado y ya la mayoría de los estudiantes ya ingresaron al establecimiento.
Cuando entra la profesora ya estaba en el aula, había olvidado que además de matemática y biología tenia lengua, dos módulos. La profesora entraba muy rápido al salón de clases, por lo general los profesores tardaban unos cinco minutos después de que sonara el timbre de entrada pero esta no lo hacía, automáticamente que tocaba al timbre ella entraba ya a dar clases. La materia no le parecía mala ni difícil, lo único que le molestaba de aquella materia era la exigencia que ponía la profesora. Y Diego entendía que eso se debía a que la profesora recién empezaba a dar su primer o primeros años de docencia, los profesores con más experiencia entienden la vagancia del estudiante y no los agobiaba con tantos temas.
Para suerte de él la profesora de biología faltaba y en vez de retirarse 13:15 lo haría 11:35, un alivio para Diego considerando que no durmió nada y sentía la cabeza estallar a causa de esto, le era imposible concentrarse en lo que explicaban los profes. A la hora de salida siempre tenía a un compañero que iba en la misma dirección que él, entonces no se preocupaba mucho de ser robado.
Este compañero era Samuel Núñez, es un chico de mediana estatura de 17 años (aunque no los aparente), había repetido de año ya dos veces tendría que estar cursando ya el último año de la secundaria, era callado como Diego pero no tímido, además de eso era extremadamente vago en los asuntos escolares y hasta un poco revoltoso (eso explica la razón de haber repetido dos veces de año).Diego no había pensado en lo que le paso cuando iba en camino hacía la escuela hasta entonces, pensó en contárselo a Samuel pero luego de dudar un momento se decidió en no hacerlo por temor a alguna burla aunque su compañero de aula no era de esa clase de chicos. Samuel vio raro a su compañero de aula, más de lo que ya era, casi que noto que hubo algo que quedo sin contarle.
Diego finalmente ya estaba en su casa lo primero que hizo fue acostarse para poder dormir, pero en lugar de eso se puso a pensar en lo ocurrido aquella mañana y descubrió algo a lo que no había puesto ni la menor atención, algo que le erizo la piel. El supuesto ladrón lo había llamado por su nombre, ¿y si era algún conocido que quiso jugarle una broma? Descarto rápido esa posibilidad la voz no parecía conocida ni fingida, además el mismo había visto que no había nadie en ese momento. Pero recordó algo que tranquilizo lo al instante, fue solo una alucinación creada por su mente cansada. Claro que sí que tonto había sido, al notar esto se rio como un loco y sintió vergüenza de su ingenuidad.
Finalmente después de un largo rato logro dormirse. Despertó a las 6 pm empapado de sudor, esas malditas pesadillas habían vuelto y ahora si recordaba algunas y con claridad, la que más curiosidad le daba era una en la que estaba en su pc boludeando (como de costumbre), da un estornudo y automáticamente suena el teléfono y la voz, esa misma que su mente le había dado aquel supuesto ladrón de esa mañana le dice <<Salud>> y corta. Recuerda que en el sueño le dio mucho miedo pero ahora repasándolo le causaba gracia.
Pero hubo otra que lo enojo por la paranoia que estaba sufriendo por eso de ser robado y lo ocurrido en la mañana. Y era que en camino hacía la escuela en aquella ultimas 3 cuadras de la nada le aparecía aquel mismo encapuchado pero en vez de una persona era especie de gorila, pero no un gorila normal era uno horripilante, tenía variadas cicatrices en la cara y una expresión de un muerto viviente con mirada demoniaca, de contextura física pareciera una persona normal de unos 1,85 metros de altura algo delgado con manos grandes y muy peludas. En su cintura se hacía notar un pistola calibre 22 le dijo algunas palabras que no lograba recordar que habían sido en echas en acento de villa extremadamente forzado…
Diego solo puedo y quiso recordar hasta ahí, prendió la tv y busco algún programa o película que le despejara un poco la mente pero solamente encontró más miedo, al hacer zapping en par de canales esa misma voz gruesa y escalofriante le dice <<Te espero el próximo Jueves pibe>>. Automáticamente que ocurre esto sale despavorido de su habitación hacia la cocina donde su madre miraba un programa de chimento barato, pensó en contarle en todo lo que le ocurrió en el día pero tuvo la certeza de que lo iba a tomar por un loco de mierda y terminaría en un loquero atado a un chaleco de fuerza por el resto de su vida. Su mamá al verlo entrar le queda observando la cara de horror que tenía por unos segundos.
-¿Qué te pasa nene?- le dice su madre con un tono amenazador-
-Nada ¿por?- le responde.
-No por nada, deja- dijo su madre secamente volviendo su atención al televisor.
-¿Y papá?- pregunta Diego después de unos minutos.
-Está durmiendo, - responde la madre- recién llego de trabajar no lo molestes que está cansado nene, ¿para qué lo queres?
La conversación termino ahí.
Los días restantes habían trascurrido con total normalidad hasta el Jueves por la mañana. Recién se había levantado de dormir no había tenido pesadillas ni ninguna otra cosa que no lo dejara dormir, estaba en el baño frente al espejo y le pareció ver una sombra pero no le presto ni la más mínima atención, cuando estaba a punto de salir del baño escucha nuevamente a esa voz –Por fin volveremos a vernos Dieguito, se me hizo larga la semana que paso. Hoy te deje dormir para que no creas que soy un producto de tu imaginación, ten por asegurado que soy real.
En ese instante Diego recuerda lo ocurrido hace exactamente una semana atrás con mucha claridad sumado a lo de recién y siente perder por completo la cabeza se decide de no ir a la escuela temiendo de que lo esté pasando sea real. Se queda en su pc mirando videos, cuando a las 8:30 una voz, esa voz le empieza a reclamar porque no fue al encuentro, que lo iba a pagar caro para ser perdonado tendría que asesinar a su madre.
-Mata a esa puta de mierda si no te quiere, ¿no ves cómo te trata? , jajajaja que pobre vida la tuya ni tú mamá te quiere-. Le dice esa temerosa voz que resonaba solamente en su cabeza, y así lo tuvo por una hora sin parar.
Ya pasada una hora Diego agarra una cuchilla que tenía su padre lo suficientemente filosa como para corta con solo pasar el dedo suavemente por su filo. Sube hasta el cuarto de su madre lo menos ruidosamente posible te posible... Ya estaba en la habitación donde dormía su madre –Bien nene!! Seguí así- exclamo la voz. Ya estaba posando la afilada cuchilla en la garganta de ella cuando se echa atrás y se retira del lugar sin hacer ruido alguno.
Se encerró en el baño por unos 30 minutos a llorar y decide que en cuanto su mamá despierte le contaría todo (incluso que intento matarla) no importaba que lo encierre en un loquero para toda su vida lo importante era poner fin a esa locura sin duda alguna había perdido la cabeza por completo, pero le faltó valor para hacerlo. Se dio un plazo de una semana si las cosas no cambiaban contaría todo y ninguna falta de valor lo detendría hacerlo.
La semana paso normal sin ningún tipo de exabrupto como la otra vez a diferencia que esta vez Diego no olvido nada y vivía atento a cualquier cosa o ruido extraño.
Llego nuevamente otro maldito Jueves para Diego, otra vez tendría que ir a la escuela, nada fuera de lo normal ocurrió pero esto no lo tranquilizaba aun. Nada paso cuando se preparó ni cuando iba en camino hasta allí (su escuela), ya se estaba empezando alegrar por fin salía de esa terrorífica pesadilla que estaba viviendo.
Ya faltaba una cuadra para llegar a su escuela, la mañana esta oscura y no se ve absolutamente nadie por la calle pero no se preocupa, es tanta su felicidad que es lo que menos le importa en ese momento. De la nada le se pone al frente aquel encapuchado y era tal como lo había soñado incluso más aterrador, Diego siente que va a morir de un ataque al corazón por el miedo y comprende que había caído en una trampa esa cosa nunca había dejado de existir ni era un invento de su mente, esa cosa era totalmente real y ni dios sabe que quería de del joven ni que era…
De Diego no se supo nunca más nada, se encontró una gran cantidad de sangre con el ADN del joven una cuadra antes del establecimiento donde concurría. Pero ningún vecino acuso escuchar ningún tipo de grito o ruido en aquella hora de la mañana ni antes. 1 mes después ya ni se hablaba ni se recordaba al misterioso desparecido, sus padres se mudaron a Córdoba y nunca más escuche hablar de ellos.
Y hace aproximadamente 3 días que Samuel escucha una voz gruesa y escalofriante que le dice <<Yo mate a Diego y ahora voy por vos>>.
Fin…
No te pido puntos ni nada , solamente tu humilde opinión en los comentarios. Gracias por tomarte el tiempo de leerlo chau.