Estas embarazada y no has dejado de investigar acerca del momento del parto… Sientes curiosidad, miedo, ilusión… Oyes historias de tus amigas… Y de paso, recuerdas a esas mujeres que has visto en televisión dando gritos desesperados de dolor… Pero la verdad es que el parto no tiene por qué ser una experiencia traumática. Mujeres en todo el mundo han decidido firmemente explorar su cuerpo, conocerse, tener conciencia de su proceso y han dado a luz naturalmente, con los mejores resultados.
Los poderes relajantes del agua
El parto en el agua es una alternativa para que tu bebé pueda nacer vaginalmente y no por métodos quirúrgicos como la cesárea. De hecho, el organismo de la mujer está diseñado para hacerlo, lo importante es que tu embarazo marche con total normalidad. Y sumergirte en el agua facilita todo el proceso además de dar beneficios adicionales a tu pequeño.
Mayela Quesada, facilitadora de parto de Aquamater, señala que todos nos relacionamos y actuamos con base en nuestro nacimiento, y por esto es importante brindar a la madre un ambiente seguro, humanizado, al momento del parto, para que los bebés que lleguen al mundo sean personas más sensibles con su entorno.
En el parto al agua no hay aplicación de anestesia, es totalmente natural. “El agua sirve como analgésico. Si tienes dolor de cabeza y tomas un baño de agua tibia, es probable que al salir estés más aliviada o relajada. Lo mismo sucede cuando mamá está pariendo: el agua la relajará y le ayudará a controlar el dolor. Además estará acompañada por su pareja, un ginecobstetra, una enfermera, un pediatra, y una facilitadora de parto o “doula” quienes... para saber lo que sigue. meterse en