
Mascarillas caseras, también conocidas como naturales o de la abuela. Elaboradas
con
frutas o verduras, ¡y hechas
con
tus propias manos! Para que sepas cómo crear la ideal para la piel de tu rostro, lee el siguiente artículo.
Es necesario que elijas la mascarilla más adecuada para tu tipo de piel, y ten en cuenta qué es lo que necesita, si una limpieza profunda, hidratación o humectación.
Antes de preparar y aplicar la crema, es aconsejable que exfolies tu piel para que esté limpia.
La mascarilla debe aplicarse con movimientos rotativos, hacia arriba y en dirección a los músculos de la cara. Asimismo, una vez que la hayas dejado actuar el tiempo suficiente, retírala con agua a temperatura ambiente o tibia. Si quieres, puedes hacerlo de manera suave con una esponja para el rostro.
Consejo: capitaliza el tiempo en que dejas actuar la mascarilla para descansar y disfrutar de un relax. Hazlo recostada y en silencio, o bien con alguna música que te guste de fondo.
Antes de preparar y aplicar la crema, es aconsejable que exfolies tu piel para que esté limpia.
La mascarilla debe aplicarse con movimientos rotativos, hacia arriba y en dirección a los músculos de la cara. Asimismo, una vez que la hayas dejado actuar el tiempo suficiente, retírala con agua a temperatura ambiente o tibia. Si quieres, puedes hacerlo de manera suave con una esponja para el rostro.
Consejo: capitaliza el tiempo en que dejas actuar la mascarilla para descansar y disfrutar de un relax. Hazlo recostada y en silencio, o bien con alguna música que te guste de fondo.
Una receta para Piel seca
Se trata del cutis
con
textura ultra fina, poros pequeños y que tiene sensación de tirantez, sobre todo después de lavar el rostro. En estos casos, son recomendables las siguientes mascarillas:
De yogur y miel: colocar en un recipiente tres cucharadas pequeñas de yogur natural, una yema de huevo y media cucharadita de miel. Mezclar hasta formar una masa consistente y extender sobre la piel. Dejar actuar durante media hora.
De aguacate: cortar un aguacate, extraer la pulpa y aplastarla hasta dar con una mezcla cremosa. Agregar unas gotas de aceite de oliva virgen. Dejar actuar durante 30 minutos.
Con espinaca: embeber algunas hojas de espinaca en leche entera mientras hierve. Cuando la preparación esté tibia, envolverla en gasa y aplicar sobre el rostro.
De huevo y miel: ideal para hidratar tu rostro. Mezcla media cucharadita de miel y la yema de un huevo hasta formar una masa. Dejar actuar durante 20 minutos.
Consejo: en las pieles secas, es recomendable aplicar la mascarilla solo una vez por semana. La mascarilla de yema de huevo ayudará a equilibrar el cutis, la mantequilla le brinda suavidad, mientras que el plátano es un buen regenerador celular.
De yogur y miel: colocar en un recipiente tres cucharadas pequeñas de yogur natural, una yema de huevo y media cucharadita de miel. Mezclar hasta formar una masa consistente y extender sobre la piel. Dejar actuar durante media hora.
De aguacate: cortar un aguacate, extraer la pulpa y aplastarla hasta dar con una mezcla cremosa. Agregar unas gotas de aceite de oliva virgen. Dejar actuar durante 30 minutos.
Con espinaca: embeber algunas hojas de espinaca en leche entera mientras hierve. Cuando la preparación esté tibia, envolverla en gasa y aplicar sobre el rostro.
De huevo y miel: ideal para hidratar tu rostro. Mezcla media cucharadita de miel y la yema de un huevo hasta formar una masa. Dejar actuar durante 20 minutos.
Consejo: en las pieles secas, es recomendable aplicar la mascarilla solo una vez por semana. La mascarilla de yema de huevo ayudará a equilibrar el cutis, la mantequilla le brinda suavidad, mientras que el plátano es un buen regenerador celular.
Piel mixta
En estos casos, el área T (nariz, mentón y frente) presenta pequeños puntos negros y oleosidad mientras que el resto del rostro es seco. En este tipo de piel, son ideales las máscaras de:
Albaricoque: mezclar con batidora un albaricoque mediano maduro hasta obtener una masa consistente. Aplicar sobre el rostro durante 20 minutos.
Miel: preparar la miel a baño María, añadiendo un poco de agua caliente. Una vez que haya enfriado, extender sobre el rostro con masajes circulares.
Limón y aguacate o palta (elimina la grasa del rostro): Aplastar la pulpa de un aguacate o palta y combinarla con la clara de un huevo hasta que parezca una espuma. Mezclar hasta lograr una masa consistente y, luego, agregar una cucharada de zumo de limón.
Albaricoque: mezclar con batidora un albaricoque mediano maduro hasta obtener una masa consistente. Aplicar sobre el rostro durante 20 minutos.
Miel: preparar la miel a baño María, añadiendo un poco de agua caliente. Una vez que haya enfriado, extender sobre el rostro con masajes circulares.
Limón y aguacate o palta (elimina la grasa del rostro): Aplastar la pulpa de un aguacate o palta y combinarla con la clara de un huevo hasta que parezca una espuma. Mezclar hasta lograr una masa consistente y, luego, agregar una cucharada de zumo de limón.
Piel grasa
Se trata de una piel propensa a tener poros dilatados, puntos negros y acné. Prueba
con
las siguientes mascarillas:
De fresas: triturar con un tenedor 7 fresas maduras hasta obtener una masa consistente. Añadir 1 clara de huevo batida. Mezclar todo y colocar sobre el rostro. Cuando la mascarilla esté seca, retirar con algodón embebido con agua tibia y luego fría.
De avena: reparar tres cucharadas de harina integral de avena. Filtrar el líquido que se desprenda y poner sobre el rostro. Dejar actuar por media hora.
De levadura de cerveza: mezclar dos cucharaditas de levadura en polvo con un poco de agua caliente hasta obtener una pasta. Luego mezclar con un huevo entero.
De tomate: aplicar rodajas de un tomate mediano sobre el rostro y dejarlas por 15 minutos.
De fresas: triturar con un tenedor 7 fresas maduras hasta obtener una masa consistente. Añadir 1 clara de huevo batida. Mezclar todo y colocar sobre el rostro. Cuando la mascarilla esté seca, retirar con algodón embebido con agua tibia y luego fría.
De avena: reparar tres cucharadas de harina integral de avena. Filtrar el líquido que se desprenda y poner sobre el rostro. Dejar actuar por media hora.
De levadura de cerveza: mezclar dos cucharaditas de levadura en polvo con un poco de agua caliente hasta obtener una pasta. Luego mezclar con un huevo entero.
De tomate: aplicar rodajas de un tomate mediano sobre el rostro y dejarlas por 15 minutos.