EXPERIMENTOS SENCILLOS PARA HACER EN CASA
EXPERIMENTO Nº 1
Meter un huevo en una botella
Este experimento se hace sobre una mesa en la cual se ha colocado previamente trozos de papel de periódico, porque se puede provocar un desastre.
1. Se coloca el huevo duro (cocido previamente) pelado sobre la boca de la botella.
2. Notemos que el huevo no cabe dentro de la boca de la botella.
3. Ahora encendemos un fósforo y lo metemos dentro de la botella, inmediatamente tapamos con el huevo.
4. ¡Veremos como éste se introudce en la botella!
EXPLICACIÓN: Lo que ocurre es que se forma un vacío parcial en el interior de la botella (la cerilla consume todo el oxígeno que había dentro de la botella y al estar tapada por el huevo, no entra más) y este vacío hace que se meta el huevo dentro.
EXPERIMENTO Nº 2
"Globo mágico"
Mediante este experimento es posible dar con un globo “especial” que se infla y desinfla por sí mismo.
Materiales:
Un globo
Una botella
Unas tijeras
Un recipiente con agua caliente
Un recipiente con agua fría
Una banda elástica
Preparación:
En primer lugar, cortar el cuello del globo para poder disponerlo en la punta de la botella. Para que no se salga, es importante asegurarlo muy bien con la banda elástica. Cuando coloques la botella dentro del recipiente de agua caliente, el globo se inflará. Si, por el contrario, lo colocas en el recipiente de agua fría, éste se desinflará.
EXPERIMENTO Nº 3
"Tinta invisible"
Mediante éste experimento obtendrás tinta invisible para escribir mensajes y poder leerlos al exponer el papel al calor.
Materiales:
Jugo de limón
Papel
Una candela
Un palito de dientes
Preparación:
En primer lugar, moja la punta del palito de dientes con el jugo de limón. Escribe lo que quieras sobre un papel. Una vez que el mensaje se seque, se volverá invisible. Si quieres que se haga visible, sólo debes acercar el papel a la llama de una candela y se leerá inmediatamente.
"El vaso de agua mágico"
Es muy posible que hayas visto alguna vez a un mago o profesor de ciencias efectuar este truco. El experimento consiste en conseguir que un simple naipe sirva de tapón mágico y soporte, sin ayuda de ninguna clase, el peso del agua contenida en un vaso colocado boca abajo. Lo único que necesitas es un naipe (que no esté roto), un vaso de vidrio cuya boca tenga un diámetro menor que el ancho del naipe y, por supuesto, un poco de agua.
El experimento consiste en llenar el vaso con agua (debe estar completamente lleno, o te fallará el truco) y luego colocar el naipe sobre su boca con cuidado de que cubra toda la abertura del vaso. Cuando esté listo, ponemos una mano sobre el naipe y con cuidado damos vuelta todo el conjunto hasta que el vaso quede boca abajo. En ese momento, lentamente retiramos la mano que sostiene el naipe y veremos como sostiene el agua sin que se derrame. ¿Cómo puede ser?
La explicación es muy sencilla. Sobre el naipe actúan dos fuerzas opuestas. La más evidente es el peso del agua, que dependiendo del tamaño del vaso puede ser de unos 200 o 300 gramos. Y por el otro, absolutamente invisible, la presión atmosférica que ejerce el aire sobre la otra cara del naipe. Aunque suene extraño, la presión del aire alcanza para sostener el peso del agua. De hecho, mientras que el papel no se humedezca y no haya aire en el vaso, el naipe se mantendrá en su lugar.