El costo de estadía de Stephen Gough, en las prisiones escocesas supera el costo promedio de cualquier preso común en ese país miembro de la Commonwealth.
Mas de cinco mil trescientos treinta y tres mil dólares mensuales, convierten a Gough, contra su voluntad, es un huésped especial de las cárceles escocesas que durante más de seis años, se niega a usar ropa en la cárcel y debe estar separado del resto de los prisioneros.
Las autoridades desean dejarlo en libertad siempre y cuando use ropa para abandonar la prisión, pero Stephen no cede, no desea renunciar a su opción elegida.
Los delitos de Stephen Gough, son quebrantamiento del orden público y desacato al tribunal. La policía y los tribunales consideran que andar desnudo en público es una perturbación de la paz.
Los naturistas creen que las autoridades están utilizando criterios personales por encima de la letra de la ley. Andrew Welch, de la organización Naturismo Británico, le dijo a la BBC que el comportamiento de Gough es calificado como provocador, intolerante y desconsiderado, la idea de que rechazar el uso de prendas de ropa no es un delito. "Las personas que nos identificamos con la corriente naturista respetamos la ley, pero queremos saber qué es ley. Parece que las personas a cargo de ejercer la autoridad dejan que sus opiniones personales se impongan sobre el marco legal."
“El solo hecho de que una viejita se alarme al ver un hombre desnudo no prueba que ha violado la ley” declaro la abogada Grazia Robertson.
En el año 2007, las autoridades escocesas lo enviaron de regreso a Inglaterra, pero el caminante desnudo, que había accedido a la mudanza, cambió de opinión a última hora y volvió a territorio escocés, donde lo arrestaron otra vez.
Esta situación ya está cansando a una de las partes.
Y no es la del nudista.
Si Gough se mantiene firme, ¿qué puede hacer el sistema legal escocés?
Fuente BBC Mundo