1) Alas que se retuercen
Las alas de los aviones se doblan hasta un poco menos de 90 grados, 80 para ser exactos, sobre la vertical. Con lo que esas pequeñas oscilaciones que suelen ser habituales cuando hay turbulencias no son más que caricias en el aire.
2) Controles a fondo
Los pilotos pasan exhaustivos controles anuales. Uno de ellos es el simulador, en el que se les somete a situaciones de estrés continuado como vuelos de cuatro horas de duración en los que continuamente se producen fallos. De modo que están preparados para afrontar situaciones que, en la realidad, es casi imposible que se den.
Los aviones, además de las revisiones periódicas, son desmontados cada tres o cinco años, y muchas de sus piezas sustituidas para ofrecer siempre las máximas garantías.
3) 14 siglos para un accidente
Es realmente difícil sufrir un accidente de avión. Si alguien tomara cada día el puente aéreo Madrid-Barcelona, la probabilidad de padecerlo sería de una en 14 siglos.
Justo estos días acaba de conocerse que en 2010, no hubo ningún accidente con víctimas en Europa. En todo caso, la mayoría de los accidentes de avión que se producen lo son por errores humanos, fundamentalmente porque ante una situación imprevista (fallo de algún elemento), la decisión de los pilotos no es la adecuada.
4) Las turbulencias no tiran un avión
Las turbulencias se dividen en tipos, del 1 al 6, en función de su intensidad de menor a mayor. Los aviones están preparados para soportarlas todas, aunque nunca entran en las que son superiores al nivel 2, aunque pudieran hacerlo sin riesgos. Es verdad que incluso en el nivel 2, las bandejas de la comida pueden salir despedidas o pueden hacer saltar a un pasajero de su asiento si no tiene puesto el cinturón de seguridad. Aunque en la gran mayoría de los casos, no generan más que esa la incomodidad del vaivén.
5) Los aviones aterrizan con el motor en `punto muerto´
Los aviones vienen planeando antes de aterrizar y toman tierra con los motores al ralentí, lo que sería el equivalente al punto muerto en los coches.
6) Planeando varios cientos de kilómetros
Los aviones pueden planear muchos kilómetros. Por ejemplo, un Airbus 340 que esté volando a unos 11.000 metros de altura y se le paren los cuatro motores aproximadamente sobre Burgos al venir hacia Madrid, llegaría planeando hasta el aeropuerto de Barajas.
7) ¿Un rayo puede hacer caer un avión?
No, no lo puede tirar porque está contruido para soportarlos. Otra cosa es que ese rayo pueda provocar un fallo eléctrico que genere complicaciones, algo, en cualquier caso, bastante improbable.
8) Despegue sin riesgos aunque falle un motor
Un avión está preparado para despegar con un solo motor, ya que el peso máximo permitido está precisamente controlado para afrontar esa posibilidad.
9) Por qué las avionetas tienen más accidentes
La razón es doble: por un lado, los aviones comerciales suelen incorporar los últimos avances que van saliendo al mercado; por otro, los pilotos, en general, tienen mucha más experiencia.
10) Pasear por la calle, más peligroso
Hay ocho veces más de posibilidades de morir mientras se pasea por la calle que en un vuelo.
espero que les halla gustado y comenten