Una de las quejas mas frecuentes de las esposas son las suegras. Yo tuve la bendición que mi suegra fue excepcional, una segunda madre. Sin embargo, conozco una gran cantidad de casos que las suegras son de armas tomar.
Para esas nueras, respiren profundo, cuenten hasta diez y sigan estas sugerencias que mejoraran las relaciones con la suegra:
1. No trates a tu suegra como rival. Ella ayudó moldear a tu esposo en el hombre que es hoy, igual que tu harás con tu hijo(a). Siempre dale crédito por las cualidades buenas de tu esposo. ¡Los defectos te los callas! Pídele recetas de cocina, sobre todo los platos favoritos de su hijo que por supuesto nunca igualarán a los de ella. ¡Esa es la realidad!
2. Sé atenta con ella, hazla sentir querida. Cuando veas algo que a ella le gustaría, dale la sorpresa de regalárselo sin esperar que sea un día señalado. Aunque sea una vez al mes invítala a almorzar o tomar un cafecito. Recuerda que ambas comparten un lazo en común, su hijo.
3. Nunca discutas con tu esposo delante de su madre. Jamás le cuentes a tu suegra los problemas entre tú y su hijo por muy grande o pequeños que sean. Por lo general ella le va a dar la mayor parte de la razón a su hijo, haciéndote ver a ti como la 'incomprensible' y estás abriendo la puerta para que en el futuro intervenga en tu matrimonio cada vez que ella crea las cosas no estén 'marchando bien'.
4. Nietos. Tu suegra se siente con derecho sobre los nietos porque para ella esos son sus 'segundos hijos'. Como madre de tu esposo, ella considera que su experiencia maternal es superior a la tuya y por eso muchas veces tratan de imponer su forma de crianza, que en su opinión está probada con el cuño de excelencia y la tuya esta por ver... Acéptalo y aprende a manejar la situación a tu favor. Pídele consejos sobre cosas que no tengan mayor repercusión pero que la haga sentir involucrada en la vida de sus nietos.