Spa en tu casa
Te brindamos un listado con todo lo necesario para renovarte en tu hogar. Detalles fundamentales para que vivas un día impagable.
1) Masajes
Nada puede ser más reconfortante que un masaje. Ubícate en un espacio donde estés tranquila y cómoda.
A través del masaje, manipularás los tejidos blandos del cuerpo, restando la tensión que acumulas a diario.
Hazlo con las manos abiertas. Si tienes las palmas frías, caliéntalas frotándolas suavemente entre ellas.
Comienza por masajear tus pies, y continúa con movimientos ascendentes hasta la altura del esternón.
Prosigue masajeando los brazos, las manos e incluso los dedos, en sentido contrario a la circulación para reactivarla.
Rota tus hombros hacia adelante y hacia atrás. Muévelos mientras respiras de manera suave.
No olvides repetir los movimientos relajantes por tu frente, nariz, orejas y el cuero cabelludo.
La mandíbula es otra zona que no puedes ignorar. Al relajarla, evitarás fatiga, malas posturas, y hasta dolor de cabeza o espalda.
2) Cabello radiante
El aceite, ya sea de oliva, almendra o girasol, hidrata tu cuero cabelludo. Aplica algunas gotas mientras masajeas tu cuero cabelludo con las yemas de los dedos. Deja actuar durante 20 minutos como mínimo y luego lava como de costumbre, agregando un chorrito de vinagre de manzana al final.
3) Piel de porcelana
Exfolia la piel de tu cuerpo con una crema comprada o prepara una casera mezclando en un bol aceite de oliva con azúcar. Frota sobre la piel de manera suave para no lastimarla.
En cuanto al rostro, mezclar una cucharada de miel con dos almendras pisadas. Agrega media cucharadita de jugo de limón y deja reposar unos minutos. Aplica sobre la piel, frota suavemente y deja actuar 5 minutos. Enjuaga con agua tibia.
Para quitar la bolsa de los ojos, hierve una manzana hasta ablandarla. Luego machácala y aplícala sobre los ojos cerrados durante 40 minutos.
4) El baño
Crea un ambiente de spa en tu cuarto de baño. En principio es fundamental que esté ordenado y despejado. Ten a mano toallas limpias y enciende velas aromáticas que te plazcan, de ser posible que estén diseñadas con aceites esenciales.
Si tienes bañadera, puedes hacer una sesión de hidroterapia. Prepara el agua y vuelca avena, sal gruesa y aceite.
En el caso de contar sólo con una ducha, alterna las temperaturas del agua (son exponerte al frío o al calor extremo) para aumentar la circulación y revitalizarte.
Terapia con aromas: Usa jabones líquidos o bien aquellos con aceites esenciales.
Al salir del baño, ya sea de inmersión o de la ducha, no seques tu cuerpo con la toalla siguiendo las mismas direcciones del masaje, sino dando pequeñas palmadas y comenzando con los pies.
Los movimientos deben de ser en sentido contrario a la circulación para revitalizar la corriente sanguínea.