
Qué tiene el agua del río esta tarde tan sentida que parece que mirando al claro cielo suspira?
Cielo chico y tembloroso,viejo espejo de las vidas ¿qué romance vas cantandoentre los lirios cautiva?
¿Te has enamorado acaso, al pensar que eres tú mis malas nubes blancas del cielo y el verdor de la campiña?
¿Piensas que tus ondas claras, eterna leyenda lírica, son llantos de tus entrañas en vez de profundas risas?
Agua mansa. Cementerio de las mimbres carcomidas que os pone epitafios, incensarios de algas vivas.
Azul sendero de ranas, flautas verdes de tus linfas.
Ahora sobre el cielo, alma honda y dormecida ¿qué tienes en el remanso donde te paras tranquila, mostrándonos la alameda con nieblas de aparecida?¿Qué tienes en tus corrientes, transparente maravilla, que te llenas de burbujas, bocas por las que suspiras?
Acaso pasas soñando algo que el hombre no olvida. Acaso nos vayas dando, al pasar, tu despedida, porque lenta vas pasando con unas gotas distintas.
¡Qué suspiros se te escapan bajo la tarde tranquila, a la par que ruiseñore sentre los álamos trinan y el sol amarillo y viejo en el monte se reclina!¡Cómo sientes la llegada de la noche, que es tu amiga; cómo esperas a la luna que te embruja y acaricia!Agua santa del remanso,con qué tristezas caminas .Se diría que eres mártir de una gran melancolía, agua fría de este río que en la vega va sin prisa.
Si Dios te da corazón, de fijo que no podrías estancarte en los remansos, agua dulce de la umbría.Quisiera por tu camino irme a la ventura un día.
