Queridos compañeros.
La serie de sucesos acontecidos en estos últimos días, podemos estar seguros, los volvieron a quebrar.
Ya no a los contreras obligados por su apellido, su patrimonio, o su ideología antipatria, a ésos no necesitamos más que la hora de votar para ponerlos en su lugar.
Los quebramos corporativamente.
El FMI cada día se parece más a un lejano recuerdo. La corporación financiera por excelencia, madre degenerada de los fondos buitres, rastrera en sus fines de rapiña por el mundo, hoy se alimenta con cuerpos moribundos en Europa, y pone allí los huevos por que acá no encontrará ya ni pasto para hacer el nido.
"Culturalmente los quebramos", puede ser para aquellos que desaprueban este modelo una frase demagógica. Para mí es suficiente con recordar la Cumbre de las Américas, y un George Bush de rostro incómodo, rogando que toda esta pelotudez protocolar pase pronto. No es fácil, para un presidente norteamericano, acostumbrado al infinito poder de la Casa Blanca, ser tratado como un intruso. Peor aún, un intruso sin moral. Claro que los quebramos !!
Los quebramos como corporación en la espúrea alianza cívico-militar que derribó gobiernos, persiguió líderes y militantes, desapropió hijos, torturó y asesinó con una saña que no debemos olvidar. No por venganza, sino para que el Nunca Más sean dos palabras a repetirnos cada mañana.
Néstor tuvo la inigualada grandeza de pedir perdón en nombre del Estado argentino. Se ha ido contra los genocidas y se los ha llevado a la justicia.
Pero no me olvido que hay muchos que, desde su papel como actores civiles, colaboraron activamente con la dictadura. Me permito, acá, otra disquisición. Por que no hablo de los cuatro o cinco hijos de puta que a bordo de un falcon verde hacían el trabajo sucio, esos ya se escabulleron en la sombra y ojalá un día se animen a dar la cara. Pero no lo harán. Son cobardes de la peor calaña. Me refiero a los otros, los Aguad, los Pando, los Carrió, los González Leuco, los Lanata, los Morales Solá, los Grondona y tantos otros disimulados también en el variopinto refugio del empresariado, la Sociedad Rural, y la actividad financiera. Renglón aparte, sin el menor asomo de duda, para destacados sionistas de la primera hora que no vacilaron ni siquiera ante el crimen de sus propios compatriotas. Tal vez, si no fuera que no quiero extenderme demasiado, pediría que se abra un extenso debate sobre el vergonzoso y degenerado accionar de la jerarquía eclesiástica. No durante el último medio siglo, sino desde que llegaron. Acaso la corporación por excelencia... y antipatria, por supuesto.
Los quebramos culturalmente. A los que disfrazados de peronistas, arengan a la masa trabajadora con la prédica falaz de defender sus derechos cuando en realidad lo único que defienden son sus privilegios. A partir de hoy, y espero que me acompañen quienes comparten conmigo este legado que Néstor nos dejara, me comprometo a trabajar arduamente para recuperar el idilio entre el gobierno y la masa trabajadora. Hay mucho que hacer ahí. Mucho. Demasiadas voces metidas en el medio, cuando no tengo ninguna duda que la fórmula del entendimiento ya la dio el general durante su primer mandato. No me puedo sustraer al sueño de volver a ver las columnas obreras haciendo temblar las avenidas, no ya desde la furia, sino desde el paradigma "La democracia no se toca".
Todos los demás ya estamos. Gente común, artistas, intelectuales, militantes, científicos, educadores, los jóvenes, y los que no hemos perdido la memoria. Nadie nos hará creer que una marcha obrera es una marcha del enemigo. Mucho menos vos, Moyano. Ellos son nuestros soldados, no los tuyos.
Los quebramos geopolíticamente. La Unasur y el Mercosur, con todos los traspiés y desaciertos que se le quieran achacar, es la cristalización de la Patria grande soñada por San Martín y Bolívar.
A veces uno piensa... "hostias, cuántas cosas quisiera" !!; y no miento al decir que tengo el inmenso privilegio de estar transitando tiempos históricos. Que por una vez en mi vida puedo conocer los próceres, no en el bronce, sino en la vida, y en la energía que atraviesa mi ser cuando escucho sus voces. Perón, Evita, Néstor, Cristina, Chávez, Correa, Evo, Lula, Dilma...
Los quebramos mediáticamente. No más renglón que éste. No lo merecen.
Les quebramos "los fierros judiciales". El revés para Griesa, para el embargo ghanés, y recientemente la Ley de Medios, que ahora se apela miserablemente desde solicitadas, no hubieran sido posible sin un gobierno digno... y un apoyo popular que creció exponencialmente del 22% al 54%... y creo que superará incluso esa cifra.
"Los quebramos culturalmente. Hay que avanzar".
Seguramente volveremos a oír que se cambió la azul y blanca por un "sucio trapo rojo". Déjense de macanas. Argumenten desde otro lugar.
Avizoro una América Latina unida en un sólido bloque, no para pelear poder con los bloques hegemónicos, sino para ser ejemplo. Ya nos han visto. La pregunta obligada es cuánto tardarán en imitarnos.
Eso nos dejaste, Néstor.
Y tu compañera... ahora entiendo el sueño que proponías. Gracias.
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