link: http://www.youtube.com/watch?v=X_8y0_BGCQM En el escenario se escuchan los acordes de un tema de Nelly Frutado “Im like bird, Ill only fly away (Soy como un pájaro, solo volaré)”. La guitarra de Nicolás Ibarburu anuncia una canción: Julieta Rada canta. Su voz transita canciones pop mientras su pie marca el ritmo en la madera gastada de la tarima de Fun Fun. Al resto de su cuerpo le lleva cinco canciones despavilar la vergenza. Julieta todavía no está acostumbrada a las miradas del público. Tiene 20 años, es la hija menor de Ruben Rada y su vida hasta ahora le hace honor a la canción. Nació en Argentina, vivió en México y en Uruguay. Estudió aquí, en Estados Unidos y en Buenos Aires. Alterna las clases de música en la capital porteña con toques en Montevideo; se presenta todos los jueves en el Baar Fun Fun junto a los hermanos Ibarburu. Mientras tanto, Julieta prepara su primer disco y un tributo a Stevie Wonder que será el 4 de diciembre en La Trastienda. “Re tímida”, como se define, la artista recibió a Sábado Show para hablar de su carrera, su familia_y su futuro. “Mi papá nos mantuvo siempre con la música: ser músico es normal. No lo pensamos mucho. Es como ser doctor en una familia de doctores”, dice la hermana menor de Matías y Lucila Rada, también músicos. —¿Cuándo decidiste que querías ser cantante? —Nunca quise ser cantante, nunca se me pasó por la cabeza. Siempre quise ser bailarina. Hice ballet clásico y muchos tipos de danza más. Cuando tenía 13 años me vino un problema en la columna y tuve que dejar de bailar. Después pude seguir, pero ya no era lo mismo y me frustré. Entonces en un momento me empezó a gustar mucho la música. En realidad siempre me gustó. Y un día dije: “Voy a tomar clases de canto”. Me vinieron ganas de cantar y comencé estudiar con Carmen Pi. Coincidió que todos mis amigos son músicos y fue fácil largarme. —¿Y con los Ibarburu cuándo empezaste a cantar? —Viví hasta los cinco años en México. Cuando me vine conocí a Montemurro, a Urbano, a los Ibarburu. Mi padre ya los conocía. Así que los conozco de toda la vida, pero musicalmente los conocí a los 16. Ahí empezamos a tocar juntos. Ellos tenían una banda que se llamaba La Celeste con Urbano y Montemurro. Yo era re fan de ellos. Tocaban todos los domingos en La Estada y yo iba a verlos siempre. Siempre me invitaban a cantar y nunca aceptaba. Un día acepté. Se re coparon. Era todo muy raro, era tan tímida que nunca les había hablado, ni siquiera los saludaba. Así de niña era cuando los conocí. Fue muy sorprendente cuando canté. A partir de ahí me invitaron a cantar y nunca dejamos de cantar juntos… Yo siempre fui muy insegura, siempre pensé que cantaba horrible pero la gente me decía que cantaba bien y seguí cantando. —¿Cómo te sentís en el escenario? —En el escenario me siento muy bien…yo soy muy tímida y cuando estoy ahí me suelto. Siento cosas lindas. No estoy pensando en nada, me dejo llevar, canto y cierro los ojos y me conecto con la música. Eso es lo que pasa… Aparte me divierto mucho, porque los mellizos (Martín y Nicolás Ibarburu) son personas que están muy despegadas musicalmente. Ellos son muy humildes y las cosas que pasan son muy lindas. Mis mejores momentos son esos, cuando estamos todos conectados en lo mismo. Estamos todos gozando de la emoción. Y desde que estoy con Nico todo el mundo me dice que transmitimos algo muy lindo y la gente lo nota. A nosotros nos gusta tanto tocar y cantar que la gente lo nota. —¿Cómo es ser hija de Rada? —Depende de cómo lo mire, como hija es el mejor papá del mundo. Es raro, porque es mi ídolo. Hay cosas que te facilita y otras que no. Por un lado, cuando quise dedicarme a la música me re apoyaron. Además, estoy vinculada a todos los músicos y eso fue más fácil. Para mí fue más rápido. Lo difícil son las comparaciones. Yo no les presto atención pero realmente me cuesta que me comparen con papá. A él le salen canciones por respirar, a mí me re cuesta. Aparte hay algo sicológico: yo lo re admiro y si en algún punto me fuera a mí mejor, no me gustaría. —¿Cómo vive la música la familia Rada? —La familia Rada es muy tímida incluso mi papá, lo que pasa es que él tiene un cancha enorme. Es como que no nos animamos, somos muy perfil bajo, también somos muy exigentes. Hacemos algo y ya decimos: ¡ah, no, eso es una porquería! Nos cuesta hacer nuestras cosas. Capaz que nos comparamos con cosas increíbles y tampoco pasa por ahí, a veces uno tiene que soltarse y hacer la música que siente. Mi papá nos mantuvo siempre con la música: ser músico es normal. No lo pensamos mucho. Es como ser doctor en una familia de doctores. —¿Qué influencia tuvo tu papá en tu elección? —¿Cómo te explico? El otro día veía videos de cuando era chiquita y está mi papá tocando las congas y nos hace cantar. Yo era chiquita y él nos armaba y ya entendíamos la música, nos pasaban cosas. Me influyó mucho. Mi papá es mi ídolo máximo. Seguro más que Stevie Wonder. Si mi papá hubiera nacido en Estados Unidos sería como él. Mi papá está muy salado y no se lo valora como lo grande que es. Tendría que estar mucho más valorado. Lo hablo como alguien que escucha mucha cosa y entiende. Es un tipo al que le brota la música sola, no para de hacer canciones. Te maravilla porque no estudió y es la persona con mas musicalidad del mundo, la persona que tiene mas música adentro y le sale sola. Es como un niño que hace lo que quiere, juega con la pelota y hace los que quiere. —¿Te ayuda? —Me aconseja pero trata de no meterse. Con lo de mi disco yo sé que se muere por intervenir porque él no para: él quiere tocar. Pero quiere que haga mi camino y la gente no piense que soy solo la hija de Rada. Y nada más. —¿A quiénes admirás? —Hugo Fatoruso es mi ídolo, me hace llorar cada vez que lo veo, me emociona mucho. Lo escucho y me genera cosas increíbles. Soy muy llorona, muy sensible. Me emociono mucho con la música. Tengo la suerte de tocar con gente que me genera eso. A los Ibarburu siempre que los veía me hacían llorar. Montemurro y mi papá también me emocionaron mucho. Lloro de la emoción y se me eriza le piel. Eso es lo que hace la música que me gusta… Lo que toca Hugo es divino. Trato de no escucharlo ahora, solo tengo un disco de él en el I pod, y no lo escucho mucho. Trato de escucharlo solo cuando lo veo en vivo y cuando lo escucho lloro; no quiero estar llorando todo el día. (Risas) —¿Estás preparando un disco? —Sí, está en proyecto. Estoy en la etapa más difícil que es ir y mostrarlo y que las compañías quieran grabar. Estoy en esa transición que es la que más tarda. Este año grabé los demos, en junio. Pero tengo la idea hace pila. Son músicas mías con Nicolás Ibarburu, componemos juntos. Capaz que grabo alguna canción de mi papá. Pero van a ser canciones mías, no covers. Me lo están produciendo Nico Ibarburu y Nico Cota, que es un argentino que le produjo el disco a Nico y a los Ilia Kuriayqui. No me gusta decir que es un disco fusión, es algo pop que se fusiona con el Uruguay, con el candombe, pero no sé… —¿Quiénes crees que son los artistas que más te influyeron? —Además de los que nombré, Stevie Wonder y algunos cantantes americanas como Mariah Carey y Beyoncé y Michael Jackson. Bastante pop, pero no soy una chica pop, yo escucho mucha música, de todo, desde Bach a “La vecinita tiene antojo”. Mi sueño siempre fue cantar y bailar. Agregar la coreografía, como Britney Spears, me encantaría. Mi disco va para ese lado. Si no bailo con el disco que estoy sacando no bailo más. Aparte estoy preparando un tributo a Stevie Wonder en La Trastienda el 4 de diciembre. Para mí es re importante, siempre lo quise hacer. Me tiene re copada. Siempre que quiero cantar covers son de Stevie Wonder. link: http://www.youtube.com/watch?v=HIBBimamjbQ
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
702visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos: