Cada vez se cuestiona más lo que comemos y publican estudios avalados por prestigiosas universidades sobre los cereales refinados, los cereales industriales, los cárnicos, los lácteos y los quesos. Puede ser ese nuestro caso o simplemente queremos controlar un poco la ingesta de comida porque nos preocupa el sobrepeso o los niveles de colesterol. Quitar el desayuno por unos días y cambiarlo por otras cosas nutritivas y sanas puede ser una opción que merezca la pena mirar, ensayar y evaluar. Después de unos días de ensayo miramos el peso, el grado de bienestar y si hay cambios positivos apreciables.
Un desayuno alternativo:
Ingredientes:
1 trozo de papaya picada en cuadritos, tanta cuanto nos apetezca.
2 Unos cristales de aloe vera o sábila. Solo los cristales porque si se toma la parte verde de la sábila es amarga.
3 Una pizca de cloruro de magnesio.
4 1 litro de agua limpia.
Proceso:
Licúense los ingredientes y consuma siquiera 500 centímetros cúbicos y lo demás al refrigerador.