Hola taringueros.
yo estaba viendo en Taringa! lo que ponian en los post sobre el actimel
sin embargo, me puse a buscar en la web, pero no con el nombre de L-Casei defensis
sino con el de Lactobacillus casei, y encontre esto:
Introducción
El Lactobacillus casei strain Shirota (LcS) es una bacteria probiótica utilizada en la producción de productos lácteos fermentados que se venden en la Argentina desde 1997. Este producto es de venta libre en supermercados y se ha registrado un aumento creciente en su indicación terapéutica por parte de profesionales de la salud.
La mayoría de los estudios realizados acerca de las propiedades del LcS pertenecen al Centro de Investigaciones Microbiológicas de la marca que comercializa el producto, aunque se han encontrado estudios de entidades ajenas a la empresa que coinciden parcial o totalmente con los resultados obtenidos por dicho Centro.
Algunos estudios señalan que la administración de LcS activa el sistema celular inmune, disminuye la incidencia de tumores e inhibe la producción de IgE. Otros sugieren cierto efecto benéfico sobre los niveles de triglicéridos y colesterol sanguíneos. También se menciona la posibilidad de que actúe previniendo la artritis. A continuación se detalla lo más destacado de la información recopilada acerca de estos temas.
El efecto inmunomodulador del Lactobacillus casei strain Shirota
Las bacterias de los productos lácteos acidificados no siempre son probióticas. Solamente son bacterias probióticas aquellas que resisten la acción de los jugos gástricos, biliares y duodenales y llegan intactas al intestino donde se alojan y desarrollan acciones inmunomoduladoras sin perjudicar al huésped.
Se han realizado estudios en los cuales se analizó la cantidad de LcS en la materia fecal de individuos que bebieron 125 ml de leche fermentada conteniendo 10 (10) LcS vivas durante 3 días. La cantidad promedio encontrada fue aproximadamente de 10 (7) bacterias vivas por gramo de heces, indicando que estas LcS sobrevieron el tránsito a través del tracto gastrointestinal luego de la ingestión de la leche fermentada. (Yuki N y col.)
Un estudio efectuado en Holanda sobre 20 hombres sanos de 40 a 65 años de edad tratados con LcS, informa que esta cantidad de LcS [10 (7)] en materia fecal se encontró asociada a un aumento significativo en el recuento de Bifidobacterias (P<0,05). También se observaron algunos cambios en los tipos de bacterias encontradas, como por ejemplo un número menor de Clostridium; sin embargo las diferencias no fueron estadísticamente significativas entre el grupo tratado y el grupo control. No se observaron efectos del tratamiento en ninguno de los parámetros inmunológicos evaluados (incluyendo actividad de células NK, fagocitosis y producción de citokinas). Estos resultados sugieren que el consumo de leche fermentada con LcS es capaz de regular la composición y la actividad metabólica de la flora intestinal, pero que no influye en el sistema inmune de hombres con inmunocompetencia normal. (Spanhaak S)
Sin embargo otra investigación sugiere que la administración oral de Lactobacillus casei strain Shirota (LcS) incrementa la inmunidad innata estimulando la actividad de las células NK producidas en el bazo.
El mismo autor señala que la alimentación simultánea con probióticos y un antígeno puede suprimir la respuesta inmune celular y la producción de anticuerpos y puede proporcionar un tratamiento eficaz para atenuar las enfermedades autoinmunes. (Matsuzaki T)
Según un estudio hecho en Finlandia sobre glicoproteínas intestinales extraídas de la materia fecal humana, la adhesión de la Salmonella typhimurium es inhibida significativamente por el LcS. (Tuomola E)
Por último, un estudio indica que la administración oral de LcS sería capaz de modificar la respuesta inmune y celular al colágeno tipo II, y esta modificación reduce el desarrollo de artritis en los ratones. (Kato I)
Posibles efectos anticancerígenos de Lactobacillus casei Strain Shirota
Un experimento desarrollado en Japón, consistió en alimentar ratones con un hidrato de carbono cancerígeno y observar las diferencias ocurridas entre los animales alimentados con LcS y el grupo control. La alimentación oral de ratones con LcS redujo la incidencia de tumores en forma significativa (P<0,05). El análisis histológico del bazo de los ratones tratados con hidratos de carbono carcinogénicos y alimentados con una dieta rica en LcS reveló que no se produjeron los desórdenes en el sistema inmune propios de una carcinogénesis, sino que se mantuvieron al mismo nivel que los ratones control que no fueron tratados con la sustancia cancerígena. Estos resultados sugieren que la alimentación de ratones con Lactobacillus casei strain Shirota inhibe la tumorogénesis inducida modulando la respuesta inmune desestabilizada por la carcinogénesis. (Takagi A y col.)
Por otro lado, la administración intrapleural de LcS en ratones que padecen tumores, inhibe el crecimiento de células tumorales en la cavidad torácica y prolonga significativamente el tiempo de sobrevida. Además induce la producción de citokinas en la cavidad torácica del ratón que inhiben el crecimiento tumoral. (Matsuzaki T)
Acción sobre los Triglicéridos y el Colesterol plasmático
Las bacterias probióticas son conocidas por producir efectos benéficos en el consumidor, en el caso del LcS, se ha investigado su posible acción sobre el metabolismo de los ácidos grasos y el colesterol, para lo que se han llevado a cabo diversos estudios, algunos solamente en animales:
Un estudio demuestra que los hamsters alimentados con una dieta libre de colesterol y enriquecida con una leche descremada y fermentada con Lactobacillus casei strain Shirota exhiben niveles plasmáticos de triglicéridos menores a los hamsters alimentados con una dieta control.( Kikuchi-Hayakawa H y col.)
Un estudio realizado en la Argentina concluye que el consumo diario de 160 ml de leche fermentada con LcS disminuye en un 16,7 % la colesterolemia en pacientes hipercolesterolémicos en 28 días. De la población estudiada, el 17 % sufrió leves efectos digestivos adversos siendo su período de recuperación no superior a 2 días.(Ravaioli L, Pirani J, Alvarado Wübbe A)
Conclusiones
Analizando cuidadosamente la información expuesta podría decirse que el tratamiento con LcS tiene el potencial de mejorar o prevenir varias enfermedades a través de la regulación del sistema inmune, específicamente de la respuesta inmune celular. Ya se ha comprobado su benéfico efecto en la regulación de la flora intestinal y es por eso que una gran cantidad de profesionales de la salud se ha volcado a prescribir las el consumo de leches fermentadas con LcS para tratar alteraciones gastrointestinales como constipación, diarrea (eliminaría al rotavirus), inflamaciones y gastritis.
Fuente:
yo estaba viendo en Taringa! lo que ponian en los post sobre el actimel
sin embargo, me puse a buscar en la web, pero no con el nombre de L-Casei defensis
sino con el de Lactobacillus casei, y encontre esto:
Introducción
El Lactobacillus casei strain Shirota (LcS) es una bacteria probiótica utilizada en la producción de productos lácteos fermentados que se venden en la Argentina desde 1997. Este producto es de venta libre en supermercados y se ha registrado un aumento creciente en su indicación terapéutica por parte de profesionales de la salud.
La mayoría de los estudios realizados acerca de las propiedades del LcS pertenecen al Centro de Investigaciones Microbiológicas de la marca que comercializa el producto, aunque se han encontrado estudios de entidades ajenas a la empresa que coinciden parcial o totalmente con los resultados obtenidos por dicho Centro.
Algunos estudios señalan que la administración de LcS activa el sistema celular inmune, disminuye la incidencia de tumores e inhibe la producción de IgE. Otros sugieren cierto efecto benéfico sobre los niveles de triglicéridos y colesterol sanguíneos. También se menciona la posibilidad de que actúe previniendo la artritis. A continuación se detalla lo más destacado de la información recopilada acerca de estos temas.
El efecto inmunomodulador del Lactobacillus casei strain Shirota
Las bacterias de los productos lácteos acidificados no siempre son probióticas. Solamente son bacterias probióticas aquellas que resisten la acción de los jugos gástricos, biliares y duodenales y llegan intactas al intestino donde se alojan y desarrollan acciones inmunomoduladoras sin perjudicar al huésped.
Se han realizado estudios en los cuales se analizó la cantidad de LcS en la materia fecal de individuos que bebieron 125 ml de leche fermentada conteniendo 10 (10) LcS vivas durante 3 días. La cantidad promedio encontrada fue aproximadamente de 10 (7) bacterias vivas por gramo de heces, indicando que estas LcS sobrevieron el tránsito a través del tracto gastrointestinal luego de la ingestión de la leche fermentada. (Yuki N y col.)
Un estudio efectuado en Holanda sobre 20 hombres sanos de 40 a 65 años de edad tratados con LcS, informa que esta cantidad de LcS [10 (7)] en materia fecal se encontró asociada a un aumento significativo en el recuento de Bifidobacterias (P<0,05). También se observaron algunos cambios en los tipos de bacterias encontradas, como por ejemplo un número menor de Clostridium; sin embargo las diferencias no fueron estadísticamente significativas entre el grupo tratado y el grupo control. No se observaron efectos del tratamiento en ninguno de los parámetros inmunológicos evaluados (incluyendo actividad de células NK, fagocitosis y producción de citokinas). Estos resultados sugieren que el consumo de leche fermentada con LcS es capaz de regular la composición y la actividad metabólica de la flora intestinal, pero que no influye en el sistema inmune de hombres con inmunocompetencia normal. (Spanhaak S)
Sin embargo otra investigación sugiere que la administración oral de Lactobacillus casei strain Shirota (LcS) incrementa la inmunidad innata estimulando la actividad de las células NK producidas en el bazo.
El mismo autor señala que la alimentación simultánea con probióticos y un antígeno puede suprimir la respuesta inmune celular y la producción de anticuerpos y puede proporcionar un tratamiento eficaz para atenuar las enfermedades autoinmunes. (Matsuzaki T)
Según un estudio hecho en Finlandia sobre glicoproteínas intestinales extraídas de la materia fecal humana, la adhesión de la Salmonella typhimurium es inhibida significativamente por el LcS. (Tuomola E)
Por último, un estudio indica que la administración oral de LcS sería capaz de modificar la respuesta inmune y celular al colágeno tipo II, y esta modificación reduce el desarrollo de artritis en los ratones. (Kato I)
Posibles efectos anticancerígenos de Lactobacillus casei Strain Shirota
Un experimento desarrollado en Japón, consistió en alimentar ratones con un hidrato de carbono cancerígeno y observar las diferencias ocurridas entre los animales alimentados con LcS y el grupo control. La alimentación oral de ratones con LcS redujo la incidencia de tumores en forma significativa (P<0,05). El análisis histológico del bazo de los ratones tratados con hidratos de carbono carcinogénicos y alimentados con una dieta rica en LcS reveló que no se produjeron los desórdenes en el sistema inmune propios de una carcinogénesis, sino que se mantuvieron al mismo nivel que los ratones control que no fueron tratados con la sustancia cancerígena. Estos resultados sugieren que la alimentación de ratones con Lactobacillus casei strain Shirota inhibe la tumorogénesis inducida modulando la respuesta inmune desestabilizada por la carcinogénesis. (Takagi A y col.)
Por otro lado, la administración intrapleural de LcS en ratones que padecen tumores, inhibe el crecimiento de células tumorales en la cavidad torácica y prolonga significativamente el tiempo de sobrevida. Además induce la producción de citokinas en la cavidad torácica del ratón que inhiben el crecimiento tumoral. (Matsuzaki T)
Acción sobre los Triglicéridos y el Colesterol plasmático
Las bacterias probióticas son conocidas por producir efectos benéficos en el consumidor, en el caso del LcS, se ha investigado su posible acción sobre el metabolismo de los ácidos grasos y el colesterol, para lo que se han llevado a cabo diversos estudios, algunos solamente en animales:
Un estudio demuestra que los hamsters alimentados con una dieta libre de colesterol y enriquecida con una leche descremada y fermentada con Lactobacillus casei strain Shirota exhiben niveles plasmáticos de triglicéridos menores a los hamsters alimentados con una dieta control.( Kikuchi-Hayakawa H y col.)
Un estudio realizado en la Argentina concluye que el consumo diario de 160 ml de leche fermentada con LcS disminuye en un 16,7 % la colesterolemia en pacientes hipercolesterolémicos en 28 días. De la población estudiada, el 17 % sufrió leves efectos digestivos adversos siendo su período de recuperación no superior a 2 días.(Ravaioli L, Pirani J, Alvarado Wübbe A)
Conclusiones
Analizando cuidadosamente la información expuesta podría decirse que el tratamiento con LcS tiene el potencial de mejorar o prevenir varias enfermedades a través de la regulación del sistema inmune, específicamente de la respuesta inmune celular. Ya se ha comprobado su benéfico efecto en la regulación de la flora intestinal y es por eso que una gran cantidad de profesionales de la salud se ha volcado a prescribir las el consumo de leches fermentadas con LcS para tratar alteraciones gastrointestinales como constipación, diarrea (eliminaría al rotavirus), inflamaciones y gastritis.
Fuente: