Brazos que flotan
Párate en la entrada de una puerta con tus manos a tus costados. Presiona el frente de tus manos (no las palmas) contra el marco de la puerta, como si trataras de levantar tus manos. Mantén tu postura como por un minuto pero continúa presionando tus manos contra el marco. Luego toma un paso y deja que tus manos se relajen a tus costados. ¿Qué sucedió? Tus brazos se levantaron solos, ¿no? Todo el tiempo que estuviste presionando tus manos contra el marco, tu cerebro le estaba mandando señales a tus músculos para que levantaran tus brazos. Mandó la señal por tanto tiempo que la tensión que creó en tus músculos causó que continuaran elevándose tus brazos hasta después de relajarlas. ¡Qué curioso!, ¿no?
Hundiéndose en el piso
Acuéstate en el piso boca arriba con tus ojos cerrados. Pídele a un amigo que levante tus piernas y que las detenga como por dos minutos. Relájate, piensa en cosas lindas. Después de un minuto, tu amigo tiene que bajar tus piernas lentamente. Se oye un poco aburrido, pero después de unos momentos sentirás como si tus piernas cruzaran hacia dentro del piso, Pero no, simplemente siguen bajando en dirección a este.
Caída libre
Para este truco también necesitarás de un asistente. Acuéstate boca abajo con tus brazos estirados arriba de tu cabeza y tus ojos cerrados. Pídele a tu amigo que te jale los brazos lo más alto posible, pero que no duela. Después de un minuto, tu amigo necesita bajar tus brazos lentamente. Como el experimento anterior, sentirás que tus brazos ya deberían estar en el piso. Pensarás que te estás cayendo aunque realmente sigues acostado boca abajo.
por ahora solo eso wajja bueno busko mas y los subo al rato ok!!