"sexo a ciegas"
El ‘blind sex’ o el "sexo a ciegas" es una oportunidad para las parejas de explorar el placer más allá de la vista, a través de un sensor mucho más poderoso como el tacto.
A través del ‘blind sex’ los amantes pueden encontrar con el tacto, el olfato y el oído, lo que muchas veces las imágenes no les pueden mostrar.
Pese a la espontaneidad con la que debe manejarse esta curiosa práctica, el 'blind sex' no es algo que se deje completamente a la improvisación, por lo que tiene una serie de recomendaciones para lograr que el placer sea de dos.
Uno de los poderes del ‘blind sex’ es la creación de nuevas conexiones. Cuando hacemos algo con los ojos cerrados, el cerebro se ve forzado a crear nuevas conexiones o a reorganizarlas para utilizar otros sentidos. Uno de ellos es el oído.
En esta situación, en la intimidad y con los ojos vendados, el poder de un susurro, un gemido o simplemente respirar en la nuca de tu pareja puede generarle altos niveles de placer.
Los expertos recomiendan esta práctica por el poder que tiene de unir a los espiritus de la pareja, puesto que con los ojos vendados, el encuentro se basa en una confianza mutua, y el dejarse llevar por la persona amada.
Ahora bien, el gusto es un sentido que muchas veces queda relegado en la intimidad, pero que con los ojos cerrados adquiere otra dimensión. Desde usar frutas, chocolate o chantilly hasta simplemente disfrutar del sabor de la piel de tu pareja, el gusto ofrece opciones interminables.
Finalmente, el sexo y el sentido del olfato, aunque no parezca, dan un nivel mucho más elevado. No hay momento de mayor intimidad que aquél en que sientes y reconoces el olor del otro.