Parece algo muy simple pero como todo en la cocina tiene una técnica básica para que quede perfecto. Los huevos que llamamos pasados por agua deben hacerse introduciéndolos en el agua ya hirviendo para que la clara despierte y saque todos sus nutrientes. Tomamos una olla grande, con suficiente agua para que cubra todos los huevos (si quiere hacer mas de uno hasta seis al mismo tiempo es lo más conveniente) y la ponemos en fuego alto con una cucharada sopera de sal, y algo de vinagre. Al romper a hervir metemos los huevos y los dejamos 3 minutos exactamente, de esta forma la clara se cuajara y la yema quedara aun blanda. Los podemos acompañar con crotones de pan frito en mantequilla (pedacitos de pan, o una rebanada de pan de sándwich picada en cuadritos). Debemos saber que si solo lo dejamos un minuto quedara crudo y 3 minuto, medio cocido.
Si los queremos duros, lo hacemos de la misma forma y con precaución los movemos con una cuchara de madera, para permitir que la yema quede lo mas centrada posible. Los dejamos de 8 a 12 minutos, no mas porque la yema se pondrá verde, los escurrimos y los ponemos debajo del chorro de agua fría para cortar definitivamente la cocción y facilitar el quitarles la cáscara. Si la yema quedo verde es que están recocidos, para corregir esto rociémoslos con unas gotas de limón.