Durante la compra de un vehículo usado, puede reducirse mucho el peligro de acabar en un fiasco si se sabe dónde poner la mirada. Neumáticos, carrocería, dirección, escape, suspensión y frenos son algunos de los 13 puntos que tendrás que tener en cuenta para que tus candidatos superen el examen. ¡Qué no te timen!
Todos los coches nuevos tienen algo en común y es precisamente eso, que son nuevos. Con los usados no ocurre igual y puede haber un abismo entre uno y otro. “La cara es el espejo del alma” o bien podría decirse “el coche es el reflejo de su propietario”: los hay cuidadosos, limpios, en forma, trabajadores, pero también tramposos, enfermizos, desaliñados o maniáticos.
Comprarse un usado no es sólo echar un vistazo al traje. Los defectos mecánicos se pasan por alto con facilidad si el coche ha sufrido unos retoques estéticos que distraigan la atención del comprador. Si no eres capaz de llevar a cabo unas comprobaciones mecánicas básicas, que sea sólo porque eres de los que les gusta jugar a la ruleta rusa.
Por otra parte y salvo que sea completamente imposible, no renuncies nunca a un recorrido de reconocimiento. Si crees que te falta experiencia para distinguir un motor en perfecto estado de uno que pasa por apuros, pide que te acompañe un amigo con un oído más fino. Procura no circular sólo por ciudad y recorre unos kilómetros por autopista: para percibir ciertos defectos de la suspensión o los neumáticos es necesario circular a velocidades más altas.
Otro detalle importante: la vida sin música sería, sin duda, mucho más triste, pero a pesar de todo, no enciendas la radio el tiempo que dure la prueba dinámica, espera a estar otra vez aparcado. Siempre habrá tiempo para comprar unos altavoces o un equipo de audio más potente si no te convence el que tiene actualmente.
Con estos consejos y el aprobado en el pequeño examen que viene a continuación, habrás dado un paso de gigante para adquirir un coche que no te decepcione.
Neumáticos
- Rajas o grietas
- Desgaste excesivo o irregular
- Flancos deformados
- Presión incorrecta
- Profundidad del dibujo
- Fecha de fabricación
Escape
- Excesiva emisión de humos por fallos en la mezcla de combustible
- Comprueba que se encuentra en buen estado y sin grietas
Paragolpes
- Rozaduras o arañazos
- Mal fijado o descolgado
- Roturas o falta de material
- Aspecto de no ser una pieza original (diferencias sutiles)
- Reparaciones con pintura
Carrocería
- Arañazos y fisuras grandes que atraviesen la pintura y dejen al descubierto la chapa
- Indicios de corrosión
- Abolladuras mayores de seis centímetros
- Cambios en la tonalidad o en la textura de la pintura, marcas de posibles golpes. Estado de las juntas de goma
Interior
- Deslizamiento irregular de los cinturones
- Roturas o cortes en la cinta del cinturón
- Fallos en los anclajes
- Quemaduras o manchas
Dirección
- Bloqueo del giro del volante en algún punto
- Holgura o dureza excesiva
- Fijación incorrecta del volante
- Ruidos de la dirección mecánica y asistida
- Paralelo incorrecto
Pérdida de líquidos
La falta de estanqueidad de los circuitos es uno de los problemas más habituales. Las fugas y manchas de líquido pueden tener su origen en:
- Sistema de frenos
- Circuito del aire acondicionado
- El motor
Frenos
- Hundimiento excesivo del pedal
- Ruidos
- Tensión del freno de mano
Motor
- Paradas
- Ralentí irregular
- Ruidos anormales en el vano motor
Faros
- Fisuras e impactos
- Roturas en las tulipas de protección que pueden afectar a la proyección adecuada del haz de luz
- Piezas originales y sin dispositivos no homologados (por ejemplo: xenón)
Suspensión
- Balanceo excesivo
- Ruidos metálicos anormales
- Desnivel acusado de la carrocería
Cristales y espejos
- Picaduras y fisuras mayores de 1,5 cm y visibles desde 1 m
- Roturas del cristal o descolgamientos
- Número legal de espejos (central y exterior izquierdo o los dos ext.)
Cuadro de mandos
- Correcto funcionamiento de todos los testigos: luz de posición y larga, aceite, intermitentes, parada de emergencia, ordenador de viaje...
Todos los coches nuevos tienen algo en común y es precisamente eso, que son nuevos. Con los usados no ocurre igual y puede haber un abismo entre uno y otro. “La cara es el espejo del alma” o bien podría decirse “el coche es el reflejo de su propietario”: los hay cuidadosos, limpios, en forma, trabajadores, pero también tramposos, enfermizos, desaliñados o maniáticos.
Comprarse un usado no es sólo echar un vistazo al traje. Los defectos mecánicos se pasan por alto con facilidad si el coche ha sufrido unos retoques estéticos que distraigan la atención del comprador. Si no eres capaz de llevar a cabo unas comprobaciones mecánicas básicas, que sea sólo porque eres de los que les gusta jugar a la ruleta rusa.
Por otra parte y salvo que sea completamente imposible, no renuncies nunca a un recorrido de reconocimiento. Si crees que te falta experiencia para distinguir un motor en perfecto estado de uno que pasa por apuros, pide que te acompañe un amigo con un oído más fino. Procura no circular sólo por ciudad y recorre unos kilómetros por autopista: para percibir ciertos defectos de la suspensión o los neumáticos es necesario circular a velocidades más altas.
Otro detalle importante: la vida sin música sería, sin duda, mucho más triste, pero a pesar de todo, no enciendas la radio el tiempo que dure la prueba dinámica, espera a estar otra vez aparcado. Siempre habrá tiempo para comprar unos altavoces o un equipo de audio más potente si no te convence el que tiene actualmente.
Con estos consejos y el aprobado en el pequeño examen que viene a continuación, habrás dado un paso de gigante para adquirir un coche que no te decepcione.
Neumáticos
- Rajas o grietas
- Desgaste excesivo o irregular
- Flancos deformados
- Presión incorrecta
- Profundidad del dibujo
- Fecha de fabricación
Escape
- Excesiva emisión de humos por fallos en la mezcla de combustible
- Comprueba que se encuentra en buen estado y sin grietas
Paragolpes
- Rozaduras o arañazos
- Mal fijado o descolgado
- Roturas o falta de material
- Aspecto de no ser una pieza original (diferencias sutiles)
- Reparaciones con pintura
Carrocería
- Arañazos y fisuras grandes que atraviesen la pintura y dejen al descubierto la chapa
- Indicios de corrosión
- Abolladuras mayores de seis centímetros
- Cambios en la tonalidad o en la textura de la pintura, marcas de posibles golpes. Estado de las juntas de goma
Interior
- Deslizamiento irregular de los cinturones
- Roturas o cortes en la cinta del cinturón
- Fallos en los anclajes
- Quemaduras o manchas
Dirección
- Bloqueo del giro del volante en algún punto
- Holgura o dureza excesiva
- Fijación incorrecta del volante
- Ruidos de la dirección mecánica y asistida
- Paralelo incorrecto
Pérdida de líquidos
La falta de estanqueidad de los circuitos es uno de los problemas más habituales. Las fugas y manchas de líquido pueden tener su origen en:
- Sistema de frenos
- Circuito del aire acondicionado
- El motor
Frenos
- Hundimiento excesivo del pedal
- Ruidos
- Tensión del freno de mano
Motor
- Paradas
- Ralentí irregular
- Ruidos anormales en el vano motor
Faros
- Fisuras e impactos
- Roturas en las tulipas de protección que pueden afectar a la proyección adecuada del haz de luz
- Piezas originales y sin dispositivos no homologados (por ejemplo: xenón)
Suspensión
- Balanceo excesivo
- Ruidos metálicos anormales
- Desnivel acusado de la carrocería
Cristales y espejos
- Picaduras y fisuras mayores de 1,5 cm y visibles desde 1 m
- Roturas del cristal o descolgamientos
- Número legal de espejos (central y exterior izquierdo o los dos ext.)
Cuadro de mandos
- Correcto funcionamiento de todos los testigos: luz de posición y larga, aceite, intermitentes, parada de emergencia, ordenador de viaje...