
¿Nunca se ha sentido, cuando está en presencia de ciertas personas, como que está disminuido, en peligro, pero no puede alejarse de esa persona? ¿Nunca ha experimentado la desazón de sospechar que, cuanto más conceda y consienta a esa persona, aparentemente dulce y hasta entrañable, más va a tomar el control de su vida y menos capacidad de reacción y fuerza de voluntad va a disponer en cuanto a sus caprichos?

El vampiro emocional no tiene intención de cambiar y mejorar su situación, simplemente, quiere recargarse su batería y dejarte a ti, “apagado o fuera de cobertura”.
Incluso un nuevo estudio sugiere que son negativas para tu salud. ¿No lo crees? Haz una prueba sencilla: ¿Existe alguien que evitas o rehúyes, sea en persona o por teléfono? ¿A quién te cuesta mucho trabajo devolverle una llamada, porque la sola idea de hablar con él o ella te cansa? Después de compartir con cierta persona, por ‘agradable’ que haya sido el encuentro, ¿te quedas tensa, molesta o agotada... y muchas veces ni siquiera entiendes por qué?

Los Vampiros Emocionales son un fenómeno cuya existencia no es ni mucho menos reciente (aunque es imposible saberlo con certeza, probablemente su existencia se remonta a los inicios del ser humano como animal social), pero sí que es una figura que se está estudiando más y más cada día .
Se alimentan de las emociones y de los sentimientos de otras personas demostrando una frialdad y un desapego más propio de los vampiros imaginarios que de los individuos de carne y hueso. Son seres inteligentes e intuitivos, que buscan a sus presas de forma incesante para alimentar su Ego. Sus trofeos preferidos suelen ser personas sensibles y afectuosas ya que, por lo general, son éstas las que sucumbirán más fácilmente a ese fascinante despliegue de encanto.
Quizás podríamos compararlos a “Venus Atrapa Moscas” una planta carnívora que utiliza magistralmente su atractivo para atrapar a su deseado botín.

En la pareja
En el comienzo de una relación, se presentan como perfectos derrochadores de amor, cariño, comprensión y respeto. Este comportamiento sería el idóneo para comenzar una vida en pareja si no fuera por el pequeño detalle de no estar mostrando su verdadera personalidad. Quizás no actúen de esta forma conscientemente pero lo que queda claro es que el protocolo de actuación es común a todos ellos
En principio y aprovechando la pasión inherente al comienzo de cualquier relación, el vampiro emocional se muestra cariñoso, complaciente y muy receptivo a los deseos, anhelos o miedos de su pareja. Es el comienzo del proceso de anulación. La persona que convive con el vampiro solo es capaz de ver la personalidad y el comportamiento que éste, de forma instintiva, le muestra. Se siente arrebatado y conquistado por infinidad de muestras de dulzura y cariño, sintiéndose deseoso de complacer a su pareja de la misma forma. El vampiro acaba de convertir a la pareja en su esclavo emocional.

Tras este proceso de conquista y seducción, el vampiro emocional tiende a relajarse discretamente dejando, de una forma muy sutil, que su pareja sea la que guíe la relación. Es el comienzo de la fase del miedo al abandono. A partir de este momento y notando cierta dejadez en la relación, la víctima será la que se dedique a intentar sorprender a su pareja con infinidad de detalles materiales o viajes románticos. Se convierte en un proceso de compra de cariño en el que uno intenta recuperar a esa persona enamorada y entregada y el otro refuerza la dependencia emocional que ha ido creando en el primero. A partir de aquí, no se sabe cuanto puede durar la relación pero éste es el comienzo ineludible de su fin.

Como tratar a un Vampiro emocional
Lo más importante de todo es dejar las cartas sobre la mesa, hacerles saber qué sabes lo que está ocurriendo y sobretodo que NO toleras bajo ningún concepto su comportamiento porque como lo toleres se te comerá vivo.
Intenta reaccionar con tranquilidad, decirlo amable y tranquilo pero, sinceramente, es muy difícil porque un vampiro emocional pone tus emociones en jaque así que es normal que pierdas la paciencia.
Intenta decir las cosas claramente y aunque te sofoques tranquilízate todo lo que puedas. Y si tienes un vampiro emocional en tu vida muy negativo que te arruina, simplemente elimínalo de tu vida y ni se te ocurra darle otra oportunidad porque te comerá vivo.

¿Cómo reconocerlos?
Realmente no es difícil, no se esconde bajo una capa, ni duerme de día y huye del sol. Es fácil identificarlos.
Siempre se están quejando de su situación.
Se quejan a discreción, es decir, tiene varias víctimas.
No tienen intención de cambiar.
Prometen cambiar actitudes y en cuanto le das la espalda, vuelven a las andadas.
Siempre hablan sobre ellos mismos y nunca escuchan.
Yo los comparo con los mosquitos:
Llegan como si fueran inofensivos, poquita cosa y se posan junto a ti sutilmente.
Te inyectan un anticoagulante anestésico para hacerles la tarea más fácil. En el caso de los vampiros energéticos puede ser la culpa (¿no ves lo mal que estoy?), la pena (¿Cómo me vas a dejar así?), los ojitos de cordero degollado o el chantaje emocional (que mal amigo eres) si insinúas que no puedes quedarte a escucharles y que has de irte.
Se sacian tras tomar su dosis y se van como si no hubiera pasado nada… pero tu te quedas con el picazón y la incomodidad.

Tipos de vampiro emocional
El envidioso
Este vampiro emocional es muy típico. En cuanto algo en la vida te vaya bien aflora este tipo de vampiro emocional. Son vampiros que pueden pasar inactivos y desapercibidos si tu vida es normal, pero si te empiezan a ir bien las cosas estos vampiros emocionales te destruirán emocionalmente.
Te harán sentir que alardeas cuando no es así o te harán sentir mal de alguna forma. “Pues tú trabajo no es gran cosa” o “¿Por qué alardeas diciendo que te has comprado una nueva televisión?”.
Son personas que ante tus alegrías reaccionan con enfado, desilusión o pesimismo para hacerte sentir mal y así ellos puedan sentirse mejor.
Yo conforme he tenido más y más éxito he visto que este tipo de vampiro emocional aflora y muchísimo, es posible que si empiezas a cosechar éxito en tu vida pierdas amigos y conocidos porque eran vampiros emocionales. Mientras tu vida sea normal todo irá bien pero en cuanto comience a irte mejor que a ellos los perderás.

El irónico
Es aquél que hace bromas, chistes o frases despectivas hacia tu persona, condición, trabajo o algo que forma parte de ti y lo que haces. El irónico con ese objetivo quiere satisfacer la sensación de sentirse superior mediante ridiculizarte. A vece el irónico quiere provocar un cambio en ti, sea positivo o negativo, lo malo es que la forma de hacerlo no es correcta y es molesta.
El irónico muchas veces también adopta el tono de burla, cuanto más tono de burla adopte es probable que lleve más tintes de envidia y no es descabellado pensar que la mayoría de las veces el irónico actúa por pura envidia. “Pues si no ganas ni para pipas” o “pero si eso que donas a la ONG en realidad se lo quedan ellos”.
Es típico por ejemplo decir que cada mes pagas una cuota a una ONG y que la persona que te oye no se le ocurre otra cosa que ironizar y hablar de que probablemente tu dinero se lo queda alguien y que te ha timado. Es su forma de ironizar, de ridiculizar tu buena acción para ellos sentirse mejores porque no tienen solidaridad alguna.

El radical
El radical es ese vampiro emocional que se mete de lleno en un tema (normalmente autodestructivo) y se cree un ser superior, normalmente suelen ser personas prepotentes sea visiblemente u ocultamente. Porque hay dos tipos de prepotencia el decir “me creo mejor que tú” o el pensarlo pero decirlo indirectamente, infravalorando tus opiniones o creencias.
El radical pueden ser personas de todo tipo, esa persona de izquierdas que infravalora a los demás, o ese hombre espiritual que se cree que por haber viajado a la india y hacer yoga un hora todos los días es mejor que los demás… El típico hombre muy de derechas y racista que siempre va con sus discursos pesados e insolidarios…
Hay muchos tipos de radicales y hablar con ellos es como darse contra un muro, terminas asqueado porque cuando quedas con ellos solo hacen que radicalizarse hablando y hablando normalmente de bobadas.
El depresivo o quejica
Es esa persona que todo lo ve negro y mal. Cualquier problema por tonto y pequeño que sea lo ve como el fin del mundo. Luego no están a gusto con nada y solo se centran en la parte más negativa de la vida.
Ya pueden tenerlo todo que da igual, no lo valoran en absoluto y siempre buscan la parte negativa para quejarse de todo. El quejica no suele tener muchos amigos y se aísla bastante.
Los vampiros utilizan el miedo y la confusión para controlarte. Por esto, es preferible que en vez de huir asustado, te des la vuelta. De vez en cuando un Vampiro Emocional, se te puede acercar para volcar sobre ti toda su negatividad, tienes que estar alerta y tener preparados los ajos, la estaca y el crucifijo., tu mejor defensa es el conocimiento, la madurez y el buen juicio”.
La única forma de escapar de un vampiro sin sentirse destrozado emocionalmente es darse cuenta lo antes posible del tipo de persona con la que se está conviviendo. Por desgracia, no suele ser tarea fácil.
