Si el frío ha disminuido su frecuencia sexual, no lo desafíe con más ropa, sino calentando el lugar donde se la saca y generando espacios íntimos. Conozca aquí recomendaciones para aprovechar seductoramente la baja temperatura ambiente y un par de ayuditas extra: un aceite del amor y un preservativo hot.
Cuando las bajas temperaturas arrecian es normal que nuestro cuerpo busque abrigo y se contraiga para evitar la pérdida de temperatura. Un instinto de supervivencia que, sin embargo, complota contra el sexo que nos pide algo de piel, desenfreno y contacto. ¿Qué hacer? Fácil. Suba la temperatura.
Ximena Santa Cruz, sicóloga experta en terapia sexual, dice que "en invierno los humanos, como el resto de los seres vivientes, necesitamos guardar energía. El cuerpo se repliega. Energéticamente uno está hacia adentro y sin muchas ganas de desgastes físicos que tienen un costo grande para el cuerpo".
Por ello, si quiere tener una noche de placer es fundamental estar "abrigadito para el otro", ya que cuando se genera contacto físico y la persona está caliente se produce inmediatamente la sensación placer y cercanía. Y es que un ambiente frío no sólo no ayuda en el momento de sacarse la ropa, sino que afecta la irrigación sanguínea y la líbido.
No es cuestión de más o menos piel, sino de conexión entre dos personas. Por eso, explica la experta, es importante propiciar un ambiente adecuado para que el cuerpo se pueda acoplar mejor con el otro sin tener que estar apretado por el frío. Desde la clásica cucharita hasta los juguetes sexuales ad hoc sirven para el caso (ver recuadro).
Para Santa Cruz la dificultad con la baja temperatura es que cuesta más conectarse con la líbido, por lo que su apuesta es que sea la cabeza el lugar donde se "armen las ganas". "Tener la pieza temperada y conectarse después. Hacer un coqueteo previo, incluso por celular que muchas veces resulta entretenido para las parejas", confiesa. Jugar a imaginarse situaciones o papeles también ayuda.
El sexólogo Rodrigo Jarpa tiene una hipótesis. Cree que durante el invierno se pasa más tiempo en casa interactuando con la pareja, haciendo actividades que implican cercanía como ver películas, cocinar o comer juntos, pero también la transferencia de calor entre los cuerpos. No se refiere a la excitación, sino a la temperatura corporal. Su mejor evidencia: la sabiduría popular del dicho "no hay nada que reemplace a un "guatero con uñas".
►Caliente el ambiente
Un ambiente frío definitivamente no ayuda en el momento de sacarse la ropa. Sólo se puede enfrentar si hay un buen juego pasional previo. Prepare un ambiente cálido, no muy caliente, pero lo suficientemente plácido para que se produzca la conexión de los cuerpos. Busque espacios para acercarse y sentirse. Hacerlo frente a una chimenea o una estufa en un día de lluvia puede generar espacios muy cercanos y acogedores y sacarlo de la rutina.
►Juego previo
Precaliente. Suba la temperatura interna con juegos, besos. Esto provoca hidratación y buena irrigación. Un intenso juego pasional previo hace olvidar la temperatura de la pieza.
►Una tina o jacuzzi caliente
Una tina caliente o un jacuzzi funcionan como ingrediente previo a un encuentro sexual, porque abrigan el cuerpo y al compartirse, permiten un excelente preámbulo y dan la sensación de conexión entre los ritmos vitales de los amantes. Pero ¡ojo! demasiado calor puede dar sueño y una tina muy caliente provoca demasiada relajación.
►La clásica “cucharita”
Lo mejor para el invierno es crear espacios íntimos, de cercanía. Una forma de lograrlo -aunque no la única- es la llamada posición de “cucharita” (la pareja en posición fetal, abrazada, uno detrás del otro) que además de transferir y generar calor mutuo, permite espacios de abrigo, propiciando el contacto físico directo: abrazarse, sentirse y olerse, todos pasos fundamentales para una relación sexual invernal.
►Pequeños guateros
Si hay ánimo, en el invierno cualquier cosa que genere calor en la zona genital será muy aconsejable porque ayuda a la irrigación y a sentir deseo. La sicóloga recomienda preocuparse por la temperatura corporal, porque cuando los grados Celsius no acompañan “el cuerpo está peleando con el frío” y eso complota contra la erección y la líbido.
►Vibradores para masajear
Los vibradores de clítoris también sirven como masajeadores que mejoran la irrigación en la zona genital. “Se puede usar para estimular la base del pene y que se produzca la vasodilatación”. La especialista dice que este elemento también ayuda a relajar la musculatura que está todo el día apretada, generando también vasodilatación y por lo mismo aumento de temperatura.
►Condones de fuego
Apostando al calor, Japi Jane recomienda algo que a los hombres y mujeres les va a encantar: “Condones de fuego”. Se trata de preservativos de la marca Durex, que contienen un lubricante térmico en su interior que permite que además de lo positivo de la lubricación extra, se calienta con el roce.
Ximena Santa Cruz no entra en el detalle de los artículos, pero precisa que “sirve mucho algo que le genere calor en el roce. Una de las cosas importantes es que la zona genital esté abrigadita. De verdad funciona bien porque la irrigación en la zona genital ayuda a sentir el deseo”.
►El aceite del amor
La tienda de artículos eróticos Japi Jane recomienda especialmente su “aceite del amor” porque es especial para combatir el frío. De hecho, su gracia es que al frotarlo por el cuerpo se calienta. Sí, como lee, al poner unas gotas sobre cualquier zona del cuerpo, incluidos los genitales, y friccionar o soplar, automáticamente se produce calor. Es hecho a base de agua, por lo tanto funcionan también como lubricante y es compatible con el uso de condones de látex. Jane es su dueña y cuenta que además tiene sabores: chocolate-vainilla-canela, vainilla crema, frambuesa y chocolate-menta. O sea, además se pueden lamer o comer.