No puedo dormir son las 4:25 am y hace 2 horas estoy dando vueltas en la cama pensando en Independiente. Es raro porque creí que hace muchos años había dejado de preocuparme por el club del que soy hincha (mas que los días de los partidos) pero la realidad es que estoy fumando el doble de lo que fumaba el año pasado y acá estoy despierto.
Veo mensajes y post en Taringa con gastadas por el inminente descenso de mi querido rojo de Avellaneda.
Escucho a los hinchas putear por la radio o por la televisión y leo sus mensajes en la página Infierno Rojo: Algunos aun con esperanzas, otros ya resignados a la triste realidad.
Algunos hinchas siguen creyendo que la hinchada tiene que alentar, que tiene que ser una fiesta aunque el equipo pierda fecha tras fecha. Como si esto siguiera demostrando que Independiente es grande, que lo hace grande su gente pero la verdad es que el hincha de Independiente nunca fue así (Hinchas, no barras).
Me acuerdo de un empate 2 a 2 contra Ferro en 1999, yo estaba en la vieja doble visera. Ese día Independiente empato sobre la hora y rescato un punto contra un equipo casi descendido y los jugadores que vestían nuestra camiseta se fueron insultados. El Independiente del "Paladar Negro".
Entiendo el fanatismo por un club, pero hay momentos en los que parece que no tenemos ni la más mínima idea de lo que está pasando frente a nuestros ojos. Cuando un equipo no da 2 pases seguidos, no llega al arco rival y está perdiendo el partido 2, 3 o 4 a 0, no podemos estar en la tribuna festejando y prendiendo bengalas solos para poder subir un video demostrando que nuestra gente “canta aun en las malas”.
Antes silbábamos a los jugadores por empatar 2 a 2 contra Ferro, hoy cantemos y festejamos mientras el equipo pierde 2 a 0 contra Racing.
Me gustaría saber que piensa un Psicologo de esto.
Cuando para uno pagar la cuota de socio es más importante que pagar la cuenta de luz o la de teléfono, cuando se va con las monedas contadas y un pincel en el bolsillo a la vieja doble visera para ayudar a pintarla, no puede seguir festejando mientras 30, 40 o 50 personas rompen 108 años de historia.
Pero este Post no es para hablar del descenso porque cualquier hincha de Independiente sabe, sintió que ya nos fuimos desde el día que perdimos contra All Boys. El hincha no puede hacer nada por salvar la perdida de la categoría.
Este Post es para reconocer, para hablar del título de este escrito. Independiente es un equipo chico. Dejemos el fanatismo de lado y analicemos porque digo esto.
Hay dos Independientes, uno es el que jugó hasta 1996, el que gano 7 Libertadores, 2 Intercontinentales, 3 Interamericanas, 2 Supercopas y 1 Recopa. El que gano 13 títulos nacionales, el que tenia al máximo goleador del amateurismo y al máximo goleador del profesionalismo, el que solo perdía en el historial de partidos contra River Plate y solo por un par de partidos. El que tenía un estadio de cemento cuando los demás todavía se sentaban en tablones. El que tenía el record de socios con 99.000. El que nunca había salido último en un torneo.
El otro es el Independiente que nació en 1997, ese que en 16 años solo pudo ganar 1 título nacional y 1 Copa Sudamericana. El que disputo 32 torneos y solo peleo hasta el final en 5, el que quedo ultimo en 2 oportunidades, el que debe más de $300 millones, el que solo pudo sacar de inferiores a Milito, Ustari y Agüero. El que pierde en el historial con Boca, Velez, Godoy Cruz, Arsenal, San Martin de San Juan, al que River le lleva más de 20 partidos y si tenemos en cuenta los historiales desde 1997, también perdemos contra, Rosario Central, Newell’s, Estudiantes y Gimnasia de LP, Lanús, Banfield, Colon y All Boys. El que tiene de ídolo a un técnico que solo gano un torneo en el club.
El que esta apunto de descender.
Independiente es un equipo chico con un pasado muy grande que algún día recordara, pero si nosotros, los hinchas festejamos y tiramos bengalas aun perdiendo, la memoria no la vamos a recuperar nunca.