Suena el timbre. Miré por la ventana y vi a unas chicas. Cometí el grave error de, sin saberlo, atender a los lavadores de cerebro: los Testigos de Jehová.
En ese momento se me cruzaron un montón de ideas por la cabeza:
-"hablales mal y cerrales la puerta en la cara"
-"sé cortante así se ofenden y se van"
-"no prestes atención a lo que dicen, pensá en otra cosa y listo".
Pero luego apareció otro pensamiento, que creo fue más positivo tanto para las personas que me estaban hablando, como para mí. Decidí escucharlos e, incluso, preguntarles dudas e investigar sobre su actividad casa por casa.
No soy la persona más creyente del mundo, debo admitirlo. Cuando me preguntaron si había leído la Biblia, respondí "casi nada". Pero no me respondieron mal por eso, al contrario. La mujer fue sumamente amable conmigo, más allá de las ideas preconcebidas acerca de que "nos quieren lavar el cerebro" y "robar nuestro dinero".
Tuve una charla amable de persona a persona, de "casi-no creyente" a creyente apasionado, y pudimos dialogar.
Presté atención a sus puntos de vista, me dijo que los Testigos de Jehová no tienen un "Manual para ser Testigos de Jehová", ya que yo le hacía preguntas sobre qué representaban, dónde se reunían y por qué hacen lo que hacen.
Me sentí bien de vencer mis propios prejuicios (impuestos por mi entorno, hay que decirlo. Mis padres y los padres de todos mis amigos nos crearon esas ideas, y no es por criticarlos, pero es la verdad). Uno puede escuchar a otra persona sin ser absorbida por su ideología, su creencia religiosa o su partido político. Por eso creo que este ejemplo puedo aplicarlo a muchas otras circunstancias de la vida.
(signo de miedo, desde mi punto de vista, el negarse a escuchar).
Ni siquiera se trata de "tolerancia". Se trata de DIÁLOGO. ¿Por qué tenemos miedo de escuchar a quien no piensa como nosotros? ¿Qué tiene de malo escuchar lo que tiene para decirnos una persona sobre su religión, si esa persona se dirige a nosotros de manera respetuosa y educada?
Siempre va a sumar a nuestra CULTURA GENERAL, el conocer cómo se piensa dentro de otras religiones. Porque las queramos o no, las creencias religiosas existen, y alcanzan a mucha gente, por lo que afectan todo lo que suceda en la sociedad mundial.
¿Porqué nos tiene que molestar tanto recibir a una persona para CHARLAR UN RATO? Por supuesto, si todos los días vienen a tocarnos el timbre para decirnos lo mismo, se vuelve muy molesto, pero UNA VEZ no te va a robar 15 minutos dorados de tu vida.
Trato de reflexionar acerca del diálogo, tan necesario en nuestros días como país y como MUNDO, no creo que haga falta aclarar a qué me refiero. Abrirse a quienes son distintos, escuchar no significa creer todo lo que nos dicen, leer no implica creerle absolutamente a dicho autor. Es escuchar TODO, para informarse de todo lo que sea posible. No sólo por una cuestión de entendimiento, sino también para beneficio cultural propio.
"Cuántas más ideas entren en debate, más cercanos a la verdad vamos a estar".
ESPERO QUE SE ENTIENDA LO QUE DESEO PLANTEAR, Y QUE SAQUEN ALGO BUENO DE LO QUE AQUÍ EXPRESO.
