Hombres de verdad y hombres de opinion.
Por @OliverTours
Muchos de ustedes recordaran, quizás no tantos, una discucion que tuvo lugar en el conocido programa La Tribuna del Fútbol conducido por Fernando Niembro, hace ya unos años. Como es obvio en el titulo del show, hubo muchas discusiones en el estudio, pero yo me refiero a una en especial que es, quizás, la mas conocida.
Fue protagonizada por Oscar Ruggeri y Jose Sanfilipo, no recuerdo bien la temática, pero me acuerdo que este ultimo menciono la palabra "lastima", en alusión a lo que sentía por no recuerdo que persona. En el medio de la frase lo interrumpe Diego Armando Maradona y dice, en mi opinión, la mejor frase de su vida.
"Lastima no se le siente a nadie"
La verdad es que nunca me sume a la apoteosis de Diego Armando Maradona y el sostener todas sus frases, por mas insulsas o vulgares que sean, solo por que es el 10 y nos saco campeón del mundo. Pero estas palabras me marcaron a fuego durante muchos años.
Tal es asi que tome la decisión de no sentir lastima por nadie, absolutamente nadie. No por que lo haya dicho Maradona, sino por que creo que es una de las grandes verdades, sentir pena por alguien es mucho peor que odiarlo; sentir pena es rebajarlo, denigrarlo, insultarlo de la peor forma posible.
Sentir la pena ajena es la peor sensacion que puede vivir alguien, miradas de desentendimiento y tristeza, como queriendo decir "Pobre."; o las tipicas frases "No es mal tipo, pero me da lastima". Y demas cuestiones similares.
Desde ese momento nunca sentí pena por alguien, sea quien sea, siempre trate ver con ojos de bien, de entendimiento, de conciliación. Pero luego de un par de años de estar en relaciones sociales con individuos de distintas ideologías, filosofías y formas de vida, tuve que hacer una excepción. Pensé mucho sobre el tema, no quería, es como cuando uno quiebra una máxima personal o comete una infidelidad. Es difícil, casi inaceptable. Pero no lo pude soportar mas y comencé a sentir pena por ciertas personas. Desde luego no se trata de gente con discapacidades físicas o mentales, ni con ninguna condición que pueda llamarse "anormal". Sino que se trata de aquellas personas que creen tener La Verdad.
La Verdad es un termino muy amplio, de hecho es una de esas palabras que no pueden ser descritas sin entablar una discucion epistemologica, semiologica o filosofica. ¿Que es la verdad? ¿Es lo legitimo? ¿Como se define legitimo? ¿Quien le da sentido a la verdad? ¿Quienes afirman esa verdad? ¿Habra muchas verdades?, etc.
Lejos de discutir el sentido de esta palabra, voy a volcarme hacia aquellos que tienen un dogma instalado en su mente que dice:
Yo soy el dueño de la verdad.
Parece exagerado ¿No es cierto? Ustedes pensaran que soy un tipo de mucho mundo, mucha calle y muchas discusiones, para afirmar que conozco a una persona que afirma que es "La dueña de la verdad". Pero se equivocan. Estas personas abundan. Se encuentran en cualquier grupo social, acá en esta pagina web, en una Universidad, en el colegio, en discusiones de personas cualificadas, en la ciencia, en la religión, en los partidos políticos, etc.
A esas personas las califique como Hombres de Verdad.
Hombres de Verdad son aquellos que creen que todo lo que piensan es verdad incuestionable e innegable. Y se niegan, rotundamente, a aceptar cualquier otra verdad que no sea la suya.
Ellos quieren vivir creyendo en algo y no desean que nadie viva sin creer en lo que ellos creen. Se enojan, insultan, discuten. Sacan a relucir un sinfín de argumentos lógicos, ilógicos y/o falaces para discutir su Verdad. Y nada, absolutamente nada, puede quebrantar esa verdad.
No ven y no escuchan, pero hablan. Predican su palabra, su pseudo-evangelio. Corrigiendo a los "pobres ignorantes". Llamando de la misma manera a los que no adhieren con su verdad. Hablando solo por hablar, para demostrar su "Verdad". Inmunes al error, no lo aceptan, lo aborrecen.
Creen sentirse libres por expresarse, y nombran a los demas "esclavos" por no tener su gran capacidad de liberacion para decir lo que opina y no cambiarlo por absolutamente nada.
Son hombres que no dudan, y ahí esta su equivocación.
Había nombrado que estas eran las únicas personas que me daban lastima. Y ese sentimiento se da, no por que las sienta inferiores, sino por que veo que nunca van a poder aprender.
El Hombre de Verdad pierde su capacidad de aprender, de interactuar, de opinar. Este Hombre de Verdad no sabe expresarse y debatir, nunca se equivoca. Y ahí esta lo triste, uno aprende de sus errores, de sus caidas y sus golpes. Alguien que no esta dispuesto a cambiar su mente, no podrá cambiar nada, sera siempre obtuso, cerrado, hermético. Una especie de robot programado solo para decir lo que sabe, sin admitir otras opiniones.
En el opinar y discutir esta la clave del aprendizaje y la realización intelectual.
Alguien que nunca cambio de opinión, nunca aprendió nada.
21/4/2013
Para @Taringa
Para @Taringa