
En un episodio de Los Simpson de 1999, Homero crea accidentalmente una mezcla de tomate y tabaco, el tomacco, que, aunque de sabor desagradable, era muy adictivo, razón por la cual la tabacalera Laramie deseaba comprarle la patente para poder venderle el producto a los niños.
Pero, de vuelta en el en el mundo real, una planta similar fue descrita por primera vez en 1959, debido a su gran parecido genético, y ha fascinado a muchos científicos desde entonces…
El tomate y el tabaco son originarios de América y pertenecen a la familia solanaceae, lo que hace que mezclarlas no sea tan difícil como cruzar una jirafa con un avestruz (lo cual sería estúpido y estupendo). De hecho, el mismo conjunto de genes de las solanáceas da origen a 2.700 especies tan diferentes entre sí como lo son el tabaco, el tomate, el ají, la petunia y la datura ferox (altamente alucinógena).
Luego del mencionado episodio de Los Simpson, Rob Baur revisó las publicaciones académicas al respecto e hizo el injerto, obteniendo un tomate con cantidades mortales de nicotina. La hoja de la planta, sin embargo, tenía mucho menos nicotina, una cantidad “aceptable” para el mercado, y en 2004 la Sociedad Americana de Dialectos oficializó la palabra tomacco.
Las hojas de tomaco aún no se comercializan, pero la intención de hacerlo es muy real. Se cultiva en España y varios países latinoamericanos para consumo privado o como expresión artística.
sorprendente no???