Hola Taringeros!!
¿Qué tal?
Aqui en mi segundo aporte les traigo una pequeña historia de mi autoria, que iré colgando cada semana aqui en T!
Es un día cualquiera...
José sale de su trabajo, como todas las tardes, a las 6:00 PM.
Él diario observa lo que pasa en su ciudad, asaltos, robos, ultrajes... La misma mierda de siempre.
El sólo ansía llegar a su casa, sentarse a cenar en paz, y tratar de relajarse, como hace todos los días.
Pero hoy... Hay algo que no lo deja en paz. Trata de dormir, pero una idea traviesa juega con su mente, no le permite descanzar. Desesperado, se levanta de la cama, trata de calmarse llamando a su novia... Pero, ella no contesta... "Maldita vieja", piensa él.
José ahora se siente peor, su cerebro trabaja sin parar, una revolución se está dando entre sus neuronas...
Como puede, se levanta de la cama, se viste, y corre a la farmacia de la esquina en busca de algún calmante. Pero para su mala suerte... No había encendido su televisor...
"Si tan solo hubiera encendido el puto televisor..." Piensa José, si hubiera visto que pasaba se hubiera quedado en casa...
José salió de su casa... Camina sin un rumbo fijo bajo las luces de la ciudad. Ligeras gotas de lluvia empiezan a caer.
"Joder, lo que faltaba... Debí haber cargado un paraguas..."
José no esperaba lo que estaba por encontrar... El sólo buscaba respuestas... Y las iba a encontrar...
¿Qué tal?
Aqui en mi segundo aporte les traigo una pequeña historia de mi autoria, que iré colgando cada semana aqui en T!
Es un día cualquiera...
José sale de su trabajo, como todas las tardes, a las 6:00 PM.
Él diario observa lo que pasa en su ciudad, asaltos, robos, ultrajes... La misma mierda de siempre.
El sólo ansía llegar a su casa, sentarse a cenar en paz, y tratar de relajarse, como hace todos los días.
Pero hoy... Hay algo que no lo deja en paz. Trata de dormir, pero una idea traviesa juega con su mente, no le permite descanzar. Desesperado, se levanta de la cama, trata de calmarse llamando a su novia... Pero, ella no contesta... "Maldita vieja", piensa él.
José ahora se siente peor, su cerebro trabaja sin parar, una revolución se está dando entre sus neuronas...
Como puede, se levanta de la cama, se viste, y corre a la farmacia de la esquina en busca de algún calmante. Pero para su mala suerte... No había encendido su televisor...
"Si tan solo hubiera encendido el puto televisor..." Piensa José, si hubiera visto que pasaba se hubiera quedado en casa...
José salió de su casa... Camina sin un rumbo fijo bajo las luces de la ciudad. Ligeras gotas de lluvia empiezan a caer.
"Joder, lo que faltaba... Debí haber cargado un paraguas..."
José no esperaba lo que estaba por encontrar... El sólo buscaba respuestas... Y las iba a encontrar...