El sexo que te mereces… En 100 palabras o menos (+Tips)
No lo digas: hazlo. No planees estrategias: ejecútalas. No te conformes con la imaginación: convierte tus deseos en realidad. Y olvídate de las normas.

Colette, además de por escritora, actriz, gourmand e infatigable feminista cuando casi nadie lo era, también pasó a la historia por no tener tapujos a la hora de hablar de sexo en una época en donde el tema se consideraba tabú. Fue ella quien a principio del siglo XX dijo que “existen menos maneras de hacer el amor de las que se cuentan… pero más de las que se creen”.
Sus palabras siguen vigentes incluso hoy, en pleno siglo XXI. La teoría siempre es fácil, pero es en la práctica donde comienzan las dificultades. Convertir todo aquello que leemos en movimiento, requiere de una destreza que tiene más que ver con lo mental que con lo puramente físico.
Por ende, para experimentar el sexo que te mereces tienes que ponerte más en acción y amoldar cada tips que leas a tu propio estilo de vida y a los gustos que tengan en pareja.
Aquí algunas recomendaciones que da la revista Glamour en su portal web:
NO ASPIRES AL OSCAR: DEJA DE ACTUAR.
Parece obvio, pero a menudo se nos olvida que la naturalidad es la mejor herramienta para alcanzar el éxito en las relaciones. Tu pareja no pretende que seas una bomba sexual ni que alcances dotes amatorias propias de una estrella del porno. Pretende que seas tú. Si no es tu día, si no te apetece o si prefieres dejar para mañana lo que él querría hacer hoy… díselo. De ahí a convertir los orgasmos fingidos en un trabajo digno del Actors Studio hay solo un paso, así que tú verás. Por cierto: ellos también pueden sacar su vena interpretativa y, ante eso, lo mejor es no alargar demasiado los días de rodaje. Un the end a tiempo evitará segundas partes que, como sabes, nunca fueron buenas.
ROMPE MOLDES.
El factor sorpresa siempre es un plus. De la misma manera que cambiar radicalmente de look o dar un vuelco a la decoración de tu casa te hace ver el mundo de otro color… el sexo también ofrece ese poder. Le dejarás de piedra cuando vea que la monotonía de “lo de siempre” ya es historia. Y que pareces otra. Ni mejor ni peor, solo distinta.
LIBERA TU ORGASMO SIN MIEDO.
¿Sabías que, en pleno orgasmo, el metabolismo se acelera y hace que se dispare la pérdida de calorías y grasa en cuestión de segundos? Si a eso le añades que en una buena sesión de sexo puedes quemar hasta 500 calorías, según el nutricionista Pierre Durand, ya tienes motivos más que suficientes para no cortarte. Grita, muévete, sacude tus músculos y piensa que pocas cosas hay más tonificantes. Es más, el mismo Durand asegura que la práctica sexual equivale a media hora de bicicleta y estimula los estrógenos, que ayudan a mantener la piel tersa. Una sesión de belleza y bienestar tan placentera merece que lo celebres por todo lo alto. No te muerdas la lengua ni disimules tu placer. Además, si ve tu cara de felicidad, su autoestima alcanzará cotas insospechadas. Y eso nos gusta también.
DÉJATE DE MISTERIOS.
Insinuar, dejar caer frases lapidarias que sugieren una mente perversa, jugar al equívoco, hacerte la interesante con alusiones confusas a tu pasado… Eso es más viejo que el hilo negro y tan absurdo que ni tu abuela te lo recomendaría como arma de seducción masiva. Quizá sea que, en pleno siglo XXI y con las redes sociales dando información a mil por hora, los misterios ya no se llevan. Más vale que seas clara y no intentes emular a las femmes fatales del cine negro. Ellas tenían excusa: para enamorar al malo de la película y lograr que cayera en sus brazos antes del tiroteo debían jugar sucio. Tú no.
SEXO ORAL: HABLA, HABLA Y HABLA.
El chiste fácil sobre hablar de sexo y el sexo oral es tan viejo como su práctica, tanto, que a veces olvidamos lo básico: en realidad, hablar de sexo con tu pareja debería ser algo tan natural como necesario. Sin embargo, muchas parejas lo aceptan como lógico tabú y no lo incluyen en su vida cotidiana. Recordar un gran día, buscar juntos las causas de algo que no convenció a ninguno o elaborar rankings con las mejores sesiones de sexo que recordáis seguro que os disparará la libido. En una primera cita, eso sí, tampoco te pases: si hablas del “tema” sin cesar parecerá que tu mente no da para mucho más. Sugiere si quieres y hazlo con naturalidad, pero no seas evidente o saldrá corriendo antes del postre.
LA PIEL QUE HABITAS (2 METROS CUADRADOS).
Nos hemos tirado décadas dándole vueltas a algo tan pequeño, recóndito y misterioso como el “punto G”… sin darnos cuenta de que “el punto G” ocupa una extensión enorme: la de nuestra piel. Aproximadamente, el ser humano está recubierto por unos dos metros cuadrados de epidermis, y cada milímetro ofrece poros cargados de potencial sexual. Optimiza el sentido del tacto y déjate tocar. Masajes, abrazos, caricias… todo eso que solemos dejar para los preliminares debería formar parte del juego amatorio de principio a fin.
Parece obvio, pero a menudo se nos olvida que la naturalidad es la mejor herramienta para alcanzar el éxito en las relaciones. Tu pareja no pretende que seas una bomba sexual ni que alcances dotes amatorias propias de una estrella del porno. Pretende que seas tú. Si no es tu día, si no te apetece o si prefieres dejar para mañana lo que él querría hacer hoy… díselo. De ahí a convertir los orgasmos fingidos en un trabajo digno del Actors Studio hay solo un paso, así que tú verás. Por cierto: ellos también pueden sacar su vena interpretativa y, ante eso, lo mejor es no alargar demasiado los días de rodaje. Un the end a tiempo evitará segundas partes que, como sabes, nunca fueron buenas.
ROMPE MOLDES.
El factor sorpresa siempre es un plus. De la misma manera que cambiar radicalmente de look o dar un vuelco a la decoración de tu casa te hace ver el mundo de otro color… el sexo también ofrece ese poder. Le dejarás de piedra cuando vea que la monotonía de “lo de siempre” ya es historia. Y que pareces otra. Ni mejor ni peor, solo distinta.
LIBERA TU ORGASMO SIN MIEDO.
¿Sabías que, en pleno orgasmo, el metabolismo se acelera y hace que se dispare la pérdida de calorías y grasa en cuestión de segundos? Si a eso le añades que en una buena sesión de sexo puedes quemar hasta 500 calorías, según el nutricionista Pierre Durand, ya tienes motivos más que suficientes para no cortarte. Grita, muévete, sacude tus músculos y piensa que pocas cosas hay más tonificantes. Es más, el mismo Durand asegura que la práctica sexual equivale a media hora de bicicleta y estimula los estrógenos, que ayudan a mantener la piel tersa. Una sesión de belleza y bienestar tan placentera merece que lo celebres por todo lo alto. No te muerdas la lengua ni disimules tu placer. Además, si ve tu cara de felicidad, su autoestima alcanzará cotas insospechadas. Y eso nos gusta también.
DÉJATE DE MISTERIOS.
Insinuar, dejar caer frases lapidarias que sugieren una mente perversa, jugar al equívoco, hacerte la interesante con alusiones confusas a tu pasado… Eso es más viejo que el hilo negro y tan absurdo que ni tu abuela te lo recomendaría como arma de seducción masiva. Quizá sea que, en pleno siglo XXI y con las redes sociales dando información a mil por hora, los misterios ya no se llevan. Más vale que seas clara y no intentes emular a las femmes fatales del cine negro. Ellas tenían excusa: para enamorar al malo de la película y lograr que cayera en sus brazos antes del tiroteo debían jugar sucio. Tú no.
SEXO ORAL: HABLA, HABLA Y HABLA.
El chiste fácil sobre hablar de sexo y el sexo oral es tan viejo como su práctica, tanto, que a veces olvidamos lo básico: en realidad, hablar de sexo con tu pareja debería ser algo tan natural como necesario. Sin embargo, muchas parejas lo aceptan como lógico tabú y no lo incluyen en su vida cotidiana. Recordar un gran día, buscar juntos las causas de algo que no convenció a ninguno o elaborar rankings con las mejores sesiones de sexo que recordáis seguro que os disparará la libido. En una primera cita, eso sí, tampoco te pases: si hablas del “tema” sin cesar parecerá que tu mente no da para mucho más. Sugiere si quieres y hazlo con naturalidad, pero no seas evidente o saldrá corriendo antes del postre.
LA PIEL QUE HABITAS (2 METROS CUADRADOS).
Nos hemos tirado décadas dándole vueltas a algo tan pequeño, recóndito y misterioso como el “punto G”… sin darnos cuenta de que “el punto G” ocupa una extensión enorme: la de nuestra piel. Aproximadamente, el ser humano está recubierto por unos dos metros cuadrados de epidermis, y cada milímetro ofrece poros cargados de potencial sexual. Optimiza el sentido del tacto y déjate tocar. Masajes, abrazos, caricias… todo eso que solemos dejar para los preliminares debería formar parte del juego amatorio de principio a fin.