InicioOfftopic3 Relaciones Destructivas de las que no Puedes Escapar

3 Relaciones Destructivas de las que no Puedes Escapar

Offtopic7/2/2013

A todos aquellos que "repostean" estos artículos, muchas gracias. El plagio es la forma más sincera de admiración.

¿Alguna vez le has dicho a alguien lo mucho que odias a tu jefe? ¿y cómo, en un mundo más justo, tu jefe sería un buceador de desagües profesional, luchando por liberar trozos de mierda especialmente duros de las cañerías debajo de la ciudad para que así el resto de nosotros podamos cagar en paz, sin saber quién se dedica a esa sucia labor día tras día, y si supiéramos, si alguna vez viéramos su culo sucio y hediondo saliendo de las profundidades del mundo, no mostraríamos compasión ni le prestaríamos la menor atención porque, en un mundo más justo, todos sabríamos que él vive en el desagüe junto con el resto de mierda porque el mismo es una miserable mierda, un pedazo de porquería tan atorrante y carente de buen talante y carisma y voluntad y liderazgo y sabiduría que necesita deslizarse por el desagüe porque es el único y mejor lugar para él? Si alguna vez has tenido este tipo de pensamientos (dije este tipo, más o menos moderados, no jodas) ¿Por qué carajo regresas a trabajar el día siguiente? ¿Y el siguiente?


"He visto tus mierdas, nunca llegarás a nada"


Tristemente, vivimos en un mundo donde es más fácil cambiar nada que cambiar lo que nos rodea, nos adaptamos maravillosamente a todo tipo de situaciones y de personas, pero esta habilidad de adaptación es un arma de doble filo que nos ha causado adaptarnos a relaciones que no nos benefician en nada. Nos obligamos a adaptarnos a una serie de circunstancias cuando ellas deberían adaptarse a nosotros. Pero es mucho más sencillo decirlo que hacerlo. ¿Tiene como propósito este artículo iluminarte con conocimiento nuevo y bizarro? No. Solo sirve para cuestionarte por qué no nos preguntamos estas cosas en primer lugar. Ven, te muestro.

3. La Familia


La dinámica familiar es una bendición trágica para la humanidad. Por un lado, si todo sale como planeado, naces en un mundo extraño lleno de cosas extrañas con algún tipo de relación con todas ellas. Tendrás una familia que te protegerá de los bandidos y de las trampas, que te alimentará y te enseñará cosas. Tú, pequeño e incontinente bebé, tendrás “gente.” No tendrás gente de nuevo por mucho tiempo, si en verdad alguna vez la tienes. Muchos proveemos por nosotros mismos después de cierta edad. Pero los primeros años, andas generalmente en piloto automático mientas que el resto de tu gente se encarga de la situación. Es una cosa cómoda.

Desafortunadamente para los bebés vagos y el resto de nosotros, nada ‘planeado’ sale como se quiere. No todos nosotros tenemos mamá y papá y 1.56 hermanos y hermanas en un carrito con un perrito de mascota. Incluso quienes sí los tienen a veces esperamos que mamá se tome su pastillita antes de salir de la casa y luego escuchamos como papá la critica por ir media volada y distante en el trayecto a casa de la abuela para su cena de aniversario en donde arruinan todo gritándose el uno al otro. Una semana después papá tiene su propia, y nueva, casa y todo lo que hace para cenar es pasta enlatada y mentitas.


"Come, no comas, a nadie le importa ahora"


En unas pocas circunstancias extremas, rechazamos a nuestras familias, pero generalmente esa es una excepción a la regla. Muchos de nosotros probablemente conozcamos a alguien con un pasado difícil que ha superado las cosas y vive libre de lo que sucedió. El resto de nosotros tenemos estos lazos que nos sentimos obligados de reconocer. La sangre es más espesa que el agua, como se dice, y muchas personas, al menos en programas de la tele, sienten que eso significa algo.

La proliferación de comedias románticas y películas de bodas Griegas ha demostrado con claridad que nosotros, como sociedad, sabemos que la familia muchas veces está llena de mierda. Puede que tu madre sea una racista insufrible. Si alguien más en tu vida escupiera semejante cantidad de odio, no le volverías a dirigir la palabra sin siquiera parpadear, pero porque es tu madre, la soportas. Soportas estas relaciones porque sientes una obligación con tu familia, así sea un hermano vago, un tío loco, un padrastro borracho, o quién sabe qué. Soportas estas cosas por causas genéticas. No pediste ser parte de esa familia, pero los sigues invitando para la cena de navidad a pesar de ser el peor día de tu vida todos los años.


"Felizmente estoy drogado"


Así que tienes una opción y es tan claro como el día y aún así poca gente toma la decisión: evadir o confrontar. Sea toda tu familia o esa tía que sigue diciendo que tus aspiraciones a escritor son “mongoridículas” y “con tendencia homosexual” en un esfuerzo por bajarte a su nivel y hacerte sentir como ella, por tu propia paz mental, necesitas hacer algo. La idea de tolerar a la familia solo porque son familia es anticuada. ¿Por qué deberías adaptarte a su idiotez? ¿Por qué ellos no pueden adaptarse a ti? ¿Por qué sus puntos de vista erróneos (y en muchos casos es así de simple – algunas personas sencillamente están equivocadas) son mejores que tus puntos de vista?

No dejes que la familia te joda, te volverás resentido y distante. Si de verdad te gusta tanto la idea de familia como para volverte miserable en su nombre, debes gustarte a ti mismo lo suficiente para cachetearlos, al menos metafóricamente, y ponerlos en su sitio para que no te vuelvan miserable.

2. El Trabajo


Ganarse la vida puede ser una de las cosas más fáciles y más difíciles que una persona puede hacer en su vida. Si asumimos que pocos de nosotros nacemos ricos y sin preocuparnos por trabajar, y pocos de nosotros alguna vez abrazaremos estilos de vida nómades donde la tierra proveerá nutrientes del suelo para poder comer y luego dormir en una cama de pajita, entonces, debemos reconocer, que la gran mayoría de nosotros tiene que trabajar. Todos tenemos que hacer algo, para contribuir de alguna forma. Y para nuestro beneficio, existen literalmente millones de formas de hacer justamente eso. Pero son esas “millones de formas” por las cuales muchos de nosotros perdemos la visión y no podemos distinguir el bosque de los árboles.

Te garantizo que hay un montón de gente leyendo este artículo que odia su trabajo. A decir verdad, vamos a dividir a las personas leyendo este artículo en tres categorías – Aquellos que odian su trabajo y desean cada día que un meteoro borre del mapa su lugar de trabajo, aquellos a quienes les gusta o al menos toleran su trabajo y que no quieren lluvia de fuego del cielo y aquellos que no tienen trabajo y se ven obligados a comer alimentos a base de sal y barro. Y eso engloba la población completa, con o sin trabajo. Describirlos fue fácil.

Si tomamos a las personas a quienes les gusta su trabajo y aquellos que no tienen trabajo y los cuestionamos por unos momentos debemos ser capaces de categorizarlos como personas que han odiado trabajos, jefes, o que han estado en campos de trabajos forzados en el pasado. El punto que, terriblemente, estoy tratando de describir aquí, es uno específicamente relacionado con el trabajo, la labor de ganarse la vida. Es muy fácil odiar tu trabajo, pero, como podemos ver, nos define como personas. Lo necesitamos, necesariamente. ¿Por qué tan molestos, trabajadores del mundo?


"!Eres literalmente la persona más estúpida del mundo!!!!"


Hace poco leí sobre unos trabajadores en una tienda de abarrotes (minimarket) quienes, por razones religiosas, no querían tocar chancho (carne porcina). Así que cuando los clientes compraban algo de chancho, un artículo común para comprar en una tienda en el mundo occidental, los empleados no ayudaban a realizar la compra. No pasaban la compra por caja, ni ayudaban a ponerlas en bolsas. Ahora, al margen de las cuestiones religiosas, ¿qué demonios hace que busques un trabajo sabiendo que no vas a poder realizar las labores descritas en él? Es algo totalmente loco, ¿no crees?

La respuesta es que si. Si, es jodidamente loco, ¿quién puede vivir así? ¡La mayoría de nosotros! Tenemos trabajos que no queremos. Muchos de nosotros. Ese cerdofóbico probablemente no quiere ser un idiota, solo se convirtió en uno debido a una serie de malas decisiones. ¿Miedo del tocino? No te dediques a la venta de tocino, no va a funcionar bien. ¿Odias sentarte frente a una computadora todo el día? No seas como yo, la vas a pasar mal, sin importar lo guapo y bien adaptado que seas.

Desafortunadamente, como muchos de los que hemos buscado trabajo sabemos, la divina providencia casi nunca contrata. Si toda tu vida has querido ser un astronauta y tu único entrenamiento es haber visto Armagedón, vas a tener que conformarte con otro trabajo. Tal vez te conviertas en conserje. O en cheff. Contador. Taxista. El sonidista en una mala película porno. Actor de porno… gay. Eres importante, te ganas la vida honestamente (o tan honestamente como sea el porno gay en tu país), y no tienes nada de lo que avergonzarte, pero tú sabes tan bien como yo sabía aquella vez cuando estuve trabajando como limpiador de baños en un bar de mala muerte para pagar mi matrícula en la universidad, que tienes algo de rencor y frustración por dedicarte a algo que no querías hacer en primer lugar, pero que tienes que hacer para poder pagar las cuentas. Y bueno, encima de eso, existe tu jefe.


"Voy a necesitar que limpies las manchas blancas de mi silla de cuero, sin paga extra viejo... muahahaha"


Algunos jefes son unos pendejos y eso es desafortunado, pero algo peor que el jefe pendejo es el jefe eficiente que no te ve más que como un puto empleado. No es injusto, pero no es tu amigo. Te da tareas y te paga por ellas. Es un engranaje en una máquina donde tú eres un engranaje más pequeño e insignificante. Y vas a odiar a ese hijo de puta por cada turno que tienes pero que no quieres, por cada nueva tarea antes que termine el día, cada pequeña cosa que es parte de tu trabajo de todas maneras pero que te jode porque no te gusta hacerla en primer lugar y él es la cara de tu infelicidad.

Y mañana irás a trabajar de nuevo. Y el día siguiente. Y el siguiente. Porque necesitas tu trabajo. Necesitas pagar el Netflix, la comida de tu refri, para la gasolina, para todo tipo de huevadas. Necesitas tu trabajo por los beneficios. Soportas en lugar de disfrutar. Pero ten en cuenta – primero, quizás tu jefe no sea un mostro. Puede que sea tan infeliz como tu atrapado en aguantar su trabajo. Segundo, no tiene que ser así por siempre. Mucha gente quiere la seguridad de un empleo – Trabajas haciendo harto guiso en el restaurante y te quedarás allí por siempre – pero no hay razón para que te limites a eso. Siempre puedes aspirar a algo mejor sin miedo ni reproche. Un ascenso en el trabajo, una oportunidad en otro lugar, regresar a estudiar, comenzar tu propio negocio, todas las opciones que la gente toma todo el tiempo. ¿Por qué no tú? Estás leyendo mi artículo, y solo la gente maravillosa hace eso, bueno también unos cuatro pendejos, pero ya dirán alguna pendejada en la sección de comentarios así que podré identificarlos e ignorarlos.

Es fácil caer en la frustración y la ira – odiar el trabajo, al jefe, odiar la vida, la cerveza, masturbarse, llorar, dormir, argh. Pero nunca pierdas la perspectiva que el trabajo es el medio para conseguir algo mejor, no el fin en sí mismo.

1. Tú mismo


¿Qué es lo que quieres de la vida?

¿Lo sabes?

¿Cambias constantemente de parecer?

Con toda honestidad podrías responder “no lo sé” a esas tres preguntas. Sin importar quién seas. Y entonces mañana tendrás una respuesta precisa y positiva para estas preguntas, y al día siguiente será de nuevo “no sé.” En la vida, tú mismo eres tu mejor amigo y tu peor enemigo a la vez.

Raramente conocerás a alguien que sea más destructivo para ti y tu vida que tú mismo. Bueno, si te metes con Chuck Norris y el comienza a darte caza por el mundo a punta de patadas voladoras, y te encuentra y entonces te saca la cabeza con un movimiento de karate hecho por sus cejas, claramente Chuck es una influencia menos benévola en tu vida, pero incluso en esa situación, es bueno preguntarse qué diablos hiciste para que Mr. Norris te persiga de esa puta manera.

La triste verdad; son tus miedos tus deseos y tus idiosincrasias lo que hacen de tu vida maravillosa y abominable. Por ejemplo, tengo una terrible falta de motivación (dos artículos en 3 años), y detesto eso. Generalmente me uso a mi mismo como ejemplo al escribir, y en parte es una forma de terapia. Quiero ser mejor de lo que soy. Quiero ser querido y admirado por lo que puedo ofrecer a otros, y quiero compartir con otras personas que tengan un punto de vista nuevo y diferente del que pueda aprender y crecer. Quiero ser un hombre que sea gracioso, inteligente y rico, como un mango, bueno no necesariamente con plata (aunque no despreciaría una camioneta que tenga una bazuca y un lugar secreto de donde salga una motocicleta… estoy pensando en el batimóvil, mmm… batimóvil), pero rico en experiencias (sexuales de preferencia). Pero no soy ese hombre. Y no puedo decir que algún día lo seré.


"Na,na,na,na,na,na,na,na... Líder... digo... Batman"


Ayyy la gente… tan dispuesta a regalarnos los secretos del universo todo el tiempo – para la felicidad, el dinero, el amor, para la prosperidad, la vida larga, y para hacer el guiso perfecto. Pero todo se concentra en tu propia voluntad de actuar sobre estos deseos y hacer algo con ellos, ¿verdad?

Quiero salir a correr, pero nunca lo hago. Quiero ir a la playa y tocar la arena, tampoco. Quiero abrazar a un completo extraño y comer con él, conversar y enriquecer mi vida con sus experiencias, compartir el pan, sin miedo al rechazo ni vergüenza de los silencios, o sin pensar que algo malo o raro pasa. Pero no lo hago. En mi pueblo no hay extraños.

No tengo motivación, y nunca he comprendido por qué. A decir verdad eso no es preciso, tengo motivación; pero tengo una pésima implementación y seguimiento. Me miro a mi mismo y quiero hacer algo más y literalputamente, me he dicho en voz alta que debo cambiar los comportamientos que exhibo. Mueve el culo haragán. Apaga el Play Station. Tienes manos de ciruelas, deja de masturbarte. Pero santa mierda que es difícil.

El gran conflicto de la vida es saber lo que debes hacer y obligarte a hacerlo, porque 9 de cada 10 veces, lo que debes hacer y lo que quieres hacer no son cosas fáciles de hacer. Esta es la razón por la que algunas personas tienen problemas con algo relativamente simple como perder peso. ¿Crees que frio el pollo y le pongo salsa de chocolate encima por las puras? Puedo vivir sin esas cosas, bueno hasta que me maten. Pero de veras no quiero, y compro tanta comida fresca y saludable que puedo ahorcar a una manada nómade de llamas con toda esa comida. Pero al final del día igual meto esa salchicha en el microondas en lugar de cortar esa piña de mi refri porque… a la mierda todo, a la mierda yo, ese es el por qué.


Cómo quisiera olvidarme de ti


Me gusta pensar que algún día mejoraré. Un día dejaré de celebrar las pequeñas victorias porque de veras me levantaré del sofá y haré algo, lo que sea. Pero no tengo la seguridad de que alguna vez lo haré. Ir a renovar tu carnet de conducir no es lo mismo que ir a buscar el triángulo de las Bermudas, pero es mucho mejor que estar espiando a la vecina del frente gritando su nombre mientras te tocas y que no tiene idea de lo que haces. Ninguna idea.

Estoy seguro que todos los días alguien se levanta queriendo aprender a tocar la guitarra, hablar con el chico o chica de sus sueños, dejar ese trabajo de mierda para recorrer el mundo, enfrentarse a alguien, ayudar a los desamparados, leer un buen libro, plantar un árbol, y un millón de cosas más. Pero no lo hacemos. ¡Carajo!

Eres tu peor enemigo, a menos que, como dijimos antes, te hagas enemigo de Chuck Norris. Pero no tienes que serlo. No tengo que serlo. Creo que la mejor manera de interrumpir este ciclo repetitivo de autodestrucción o de sequía autoinfligida es introducir a otro yo en la mezcla – Es por esto que la gente tiene compañeros de gimnasio, un amigo para mantenerte motivado. No siempre funciona, pero ayuda para que entiendas que no estás solo y que no eres una falla como todo el mundo piensa que eres. El trabajo duro es simplemente eso – duro. No es fácil de hacer (duah). Pero casi siempre merece la pena hacerse. Hay tan pocas cosas que los seres humanos no pueden hacer cuando están apropiadamente motivados; solo basta mirar a las maravillosas cosas que los chicos de la pornografía están logrando a favor de todos nosotros y que nunca se nos había ocurrido. Vemos historias de triunfo asombrosas todos los días, y volverse una mejor persona no necesita ser algo extravagante como volver a caminar después de que los conejos se comieron tus rodillas. Se puede hacer. ¡Hazlo! Yo también debería hacerlo. Podemos hacerlo juntos. ¡Yo seré el puto jefe!

Si algo sale o no de todo esto, palabras al azar de alguien al azar, estamos juntos en un bote, tú y yo. Lo que quieras hacer, yo quiero que lo hagas. De verás lo quiero, aunque no tengo forma de saber quién eres o lo que sea que quieras lograr, porque sé cómo es la gente cuando toma un riesgo y funciona. Sé que el mundo se beneficia de personas que logran grandes hazañas y están en paz consigo mismos, y se sienten felices y satisfechos. Sé que es bueno ser bueno y quiero que eso sea realidad para todos como para mí mismo.
Datos archivados del Taringa! original
64puntos
280visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
13visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

n
neoracso🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts5
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.