La madame de Berlusconi, Nicole Minetti, ha roto su silencio para la revista Vanity Fair en la misma semana en que ha sido condenada. Aunque ella lo niega todo, era la celestina que reclutaba a las jóvenes, e incluso menores como la famosa Ruby, que participaban en las orgiásticas fiestas de Il Cavaliere. Por eso este viernes la justicia italiana la condenó a cinco años por proxenetismo y quedó absuelta del cargo de inducción a la prostitución.
Pero Nicole confiesa que su único pecado fue enamorarse de Silvio Berlusconi. Era una simple higienista dental cuando, en 2009, conoció al entonces primer ministro italiano y, de la noche a la mañana, éste la convirtió en consejera regional de su partido. Mantenía una doble vida, política de día y madame de noche. Reclutaba a las chicas y las inducía a la prostitución, aunque no admite ni una cosa ni la otra. Tan sólo asegura que no cobraba dinero de Silvio Berlusconi, sino que recibía regalos del político: “Tengo mucho cariño a un collar de piedras coloreadas que me regaló cuando me licencié”.
Minetti no se ha olvidado de la primera noche que pasó en la mansión de Arcore, cuartel general de las maniobras amorosas del propietario del Milan. “Tenía un enorme y bellísimo jardín; poca gente, pero de alto nivel; la casa, preciosa; el vino, riquísimo. No me sentí nada cortada. La gran virtud de Silvio es que te hace sentir cómodo. Se puso a cantar y a contar chistes…A los pocos días Silvio me invitó a comer. Y lo que empezó como una amistad se transformó en una relación sentimental”, explica.
Ruby, la joven con la que Berlusconi mantuvo relaciones y que, a la postre, ha sido clave para sentenciarlo a siete años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargo público, la define como “la clave de las orgías. Bailaba provocativamente vestida de monja y terminaba desnudándose para Berlusconi”.
Minetti asegura que se ha sentido traicionada por las chicas que participaban en las fiestas. “A muchas de ellas había llegado a considerarlas muy amigas”, y añadió que sentía celos de ellas. “¡Pues claro! ¡Cuando estás enamorada es inevitable!”.