¿Fantasmas? Te contamos qué está mirando tu gatito que VOS no podés ver
Nos pasa a todos los que tenemos gatos. Más de una vez nos pasa. Estamos con el animalito, ahí, tirados en la cama o en el sillón o boludeando con la compu y en eso, el tipo o la tipa se cuelga. Se queda tildado, austero, pensando o mirando un punto lejano, indefinido entre la nada y la mismísima penumbra. ¿Qué mirá el gato?, pensás. ¿Qué mirará?, decís y justo en ese momento, empezás a creer que hay algo más en tu casa que él puede ver y que vos no. Miedo. Sí, miedo.
Pero atenti. No vayas tan rápido. Que quizás no es ni tu abuela muerta, ni el inquilino asesinado de dos balazos que vivió en tu depto antes que vos. Tranca. La cosa puede ser menos cruenta. A veces, como dice una amiga, el árbol se mueve por el viento y no por un fantasma. Investigadores británicos aseguran que, pese a lo que se creía hasta el momento, los gatos tienen la capacidad de ver cosas invisibles a los ojos humanos, lo que podría explicar algunos comportamientos extraños en ellos.
En un estudio, publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, los expertos refieren que la capacidad de ver en ultravioleta está muy extendida entre las aves, peces y reptiles, sin embargo, comprobaron que nuestras mascotas, así como los erizos, hurones y okapis, también pueden apreciar las radiaciones de más alta frecuencia por encima del violeta en el espectro visible.
Antes de la investigación se creía que de los mamíferos, solamente los ratones, ratas, murciélagos y algunos marsupiales, poseían esta capacidad. “La luz está hecha de un espectro de colores. La luz visible, la que vemos los humanos, va del rojo al violeta. Por debajo de ese espectro se encuentran las ondas ultravioletas, que nosotros no podemos ver”, explican los especialistas.
Para el estudio los científicos examinaron los ojos de un buen número de gatos muertos y midieron la luz que llegaba a la retina del animal. Así demostraron que los tenían preparados para esta sensibilidad, lo que implica que pueden ver en ultravioleta. “Hay muchos ejemplos de cosas que los animales sensibles a los rayos ultravioletas podrían ver que los seres humanos no pueden”, destacó Ronald Douglas, uno de los autores de la investigación.
Nos pasa a todos los que tenemos gatos. Más de una vez nos pasa. Estamos con el animalito, ahí, tirados en la cama o en el sillón o boludeando con la compu y en eso, el tipo o la tipa se cuelga. Se queda tildado, austero, pensando o mirando un punto lejano, indefinido entre la nada y la mismísima penumbra. ¿Qué mirá el gato?, pensás. ¿Qué mirará?, decís y justo en ese momento, empezás a creer que hay algo más en tu casa que él puede ver y que vos no. Miedo. Sí, miedo.
Pero atenti. No vayas tan rápido. Que quizás no es ni tu abuela muerta, ni el inquilino asesinado de dos balazos que vivió en tu depto antes que vos. Tranca. La cosa puede ser menos cruenta. A veces, como dice una amiga, el árbol se mueve por el viento y no por un fantasma. Investigadores británicos aseguran que, pese a lo que se creía hasta el momento, los gatos tienen la capacidad de ver cosas invisibles a los ojos humanos, lo que podría explicar algunos comportamientos extraños en ellos.
En un estudio, publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, los expertos refieren que la capacidad de ver en ultravioleta está muy extendida entre las aves, peces y reptiles, sin embargo, comprobaron que nuestras mascotas, así como los erizos, hurones y okapis, también pueden apreciar las radiaciones de más alta frecuencia por encima del violeta en el espectro visible.
Antes de la investigación se creía que de los mamíferos, solamente los ratones, ratas, murciélagos y algunos marsupiales, poseían esta capacidad. “La luz está hecha de un espectro de colores. La luz visible, la que vemos los humanos, va del rojo al violeta. Por debajo de ese espectro se encuentran las ondas ultravioletas, que nosotros no podemos ver”, explican los especialistas.
Para el estudio los científicos examinaron los ojos de un buen número de gatos muertos y midieron la luz que llegaba a la retina del animal. Así demostraron que los tenían preparados para esta sensibilidad, lo que implica que pueden ver en ultravioleta. “Hay muchos ejemplos de cosas que los animales sensibles a los rayos ultravioletas podrían ver que los seres humanos no pueden”, destacó Ronald Douglas, uno de los autores de la investigación.