Isabel Báthory, La condesa que se bañaba con la sangre joven
Mientras leen el post, escuchen el humilde homenaje que hizo la banda Venom
¿Quien fue esta mina?
Isabel Báthory (1560-1614) fue una aristócrata húngara, perteneciente a la dinastía centroeuropea de los Báthory, bastante antigua y poderosa, en cuyo seno nacieron Grandes Príncipes, cardenales y reyes. Sus padres, Anna Báthory de Somlyó y Jorge Báthory de Ecsed, eran primos hermanos, hijos de voivodas y príncipes transilvanos, siendo la propia Isabel también sobrina carnal del rey Esteban I de Polonia. No era una noble cualquiera, ya que en ella confluían las dos ramas principales de la casa Báthory, los Somlyó y los Ecsed, siendo relevante resaltar también que era protestante.
Su matrimonio, su relacion con la brujeria y su momento cumbre
En 1575, cuando Elizabeth era una joven de 15 años de edad, se casó con el conde Ferecz Nádasdy, de 20. La pareja se trasladó a vivir al solitario castillo de Csejthe donde Elizabeth quedó prácticamente recluida. Ferecz era un soldado que pasaba largas temporadas en las constantes guerras que asolaban el país. Sus prácticas crueles con sus enemigos le valieron el apodo de “El héroe negro”.
La existencia de la condesa se hizo tediosa y solitaria. Sin poder salir de su castillo por orden expresa de su marido, Elizabeth empezó a intentar escaparse por diversión, hecho que consiguió en varias ocasiones en las que vivió alguna que otra aventura, entre ellas, una fugaz con un excéntrico joven conocido como “el vampiro” por su extraño aspecto y vestimentas2.
Tras los muros de su castillo, la condesa se rodeó de extraños sirvientes con los que practicó experimentos brujeriles y relacionados con la alquimia. Entre ellos, una bruja llamada Dorkó y su antigua nodriza, Jó Ilona, quien empezó a aconsejar a su señora el uso de la sangre para evitar los efectos del paso del tiempo. En aquel tiempo, Elizabeth ya empezó a martirizar a sus sirvientas con los más retorcidos métodos como cubrirlas de miel y dejarlas en medio de un jardín para deleite de los insectos o dejarlas en el frío invierno fuera mientras las congelaba con gélidos cubos de agua hasta convertirlas en auténticas estatuas de hielo. En sus castillos transilvanos de Csejthe y Varannó, la Báthory tuvo todo el tiempo y la soledad del mundo para desarrollar sus aficiones hasta un grado de sofisticación sádica escalofriante3.
Pasaron más de 10 años de matrimonio hasta que la condesa se convirtió en madre por primera vez de una niña llamada Anna. Tras ella vendrían Úrsula, Catalina y Pablo. A pesar de que la maternidad la alejó de sus extrañas actividades, una obsesión rondaba su cabeza desde hacía tiempo. El inefable paso del tiempo, el envejecimiento
de su cuerpo, empezaban a preocupar a Elizabeth de un modo que terminaría convirtiéndose en enfermizo.
La historia sadica
La locura y sadismo de Elizabeth se desencadenó cuando una de sus desdichadas sirvientas le dio un desafortunado tirón de pelos mientras la peinaba. La bofetada que le propinó su señora le provocó una herida. La sangre le salpicó a Elizabeth en la mano quien fue pronto presa de la excitación al creer que la zona de la piel manchada se hizo más tersa y blanca.
A la mente de Elizabeth volvieron las tétricas palabras de su nodriza y no dudó en desangrar a la torpe sirvienta y prepararse una bañera con su sangre en la que se sumergió. Ese sería el primero de una larga lista de asesinatos para abastecerse de la sangre suficiente que le daría la eterna juventud.
En su paranoica locura no se conformó pues, para no frotarse con toallas que disminuyeran el efecto de la sangre, obligaba a otras sirvientas a lamerle el cuerpo. A estas más les valía no mostrar rechazo ni repugnancia pues el castigo sería peor. Torturarlas hasta la muerte fue una práctica que no dudó en llegar a cabo la condesa.
El concepto del mal en su contexto se relativiza y la brujería aparece como la manifestación de una fuerza que se rebela ante el poder opresor. En la sangre de las víctimas Isabel Báthory reencontraría aquello que le había sido arrebatado, su propia vida.
Tras la muerte de Darvulia Isabel (Su bruja) se olvidó de las precauciones y empezó a raptar también a jóvenes de buena familia, pero esta vez, mientras se bañaba en su sangre se comía la carne cruda de los cadáveres que acababa de asesinar
La condesa se hizo con una de las maquinas de tortura mas famosas en la santa inquisición la Dama de Hierro en el que introducía a sus víctimas que sufrían el pinchazo de los múltiples clavos que recubrían su interior.
Durante más de 10 años, los campesinos del lugar veían el carruaje de la condesa deambular por sus tierras en busca de pobres muchachas engañadas con la promesa de una vida mejor a la dura existencia del campo. Y las que se negaban, eran drogadas y obligadas a la fuerza a acompañar a Elizabeth a un castillo del que a buen seguro nunca más saldrían con vida.
Pero pronto llegaria un error que le costaria la vida, las jóvenes muchachas se fueron terminando y la sed de sangre de Elizabeth la llevó a cometer un grave error. No dudó, desesperada por conseguir líquido para sus baños y víctimas para sus sangrientas prácticas, recurrir a chicas de la aristocracia.
El rey Matías no pudo ya hacer oídos sordos a las historias dramáticas que llegaban de su pariente.
Hombres del rey, dirigidos por el palatino Thurzó, decidieron investigar el caso. Cuando atravesaron los muros de Csejthe se encontraron un horrendo espectáculo de cadáveres torturados, sangre derramada y a la propia condesa disfrutando de uno de sus depravados baños.
En el juicio, Isabel se negó a declarar, acogiéndose a sus privilegios nobiliarios. Condenada a cadena perpetua, tapiaron su habitación y allí vivió emparedada durante casi cuatro años
Fue emparedada en su propio castillo, sin poder ver la luz del día, aislada completamente, con una sola rendija por la que recibía algo de comida. Moría el 21 de agosto de 1614.
La condesa en la literatura
Muchas de las primeras vampiresas de la literatura romántica eran seductoras aristócratas con tendencias homoeróticas como Christabel, y muy especialmente Carmilla de Sheridan Le Fanu. Sin duda, los autores de estos relatos tuvieron presente el mito de "La Condesa Sangrienta", que comenzó a extenderse internacionalmente sobre todo a partir de la época de la Revolución Francesa. La condesa Báthory aparece como vampira en Drácula, el no muerto (2009), la secuela oficial de Drácula, adoptando el comportamiento sádico y lésbico de su leyenda.
La escritora Valentine Penrose escribió un libro titulado La Condesa Sangrienta, dedicado en su totalidad al personaje.
El escritor Lázaro Covadlo en su novela surrealista Criaturas de la noche dedica casi un capítulo entero a La Condesa Sangrienta, supuestamente parasitada por una pulga de gran inteligencia.
La escritora argentina Alejandra Pizarnik escribió un ensayo basado en este personaje, titulado también La Condesa Sangrienta, publicado por primera vez en la revista "Testigo", en Buenos Aires en enero-marzo de 1966, y luego en forma de libro por la Editorial Aquarius, en Buenos Aires en 1971.
En la trilogía La guerra de las brujas, Erzsébet Báthory aparece como una de las antagonistas principales bajo el nombre de La Condesa y se relata toda su sangrienta historia.
La escritora colombiana Susana Castellanos de Zubiría dedica un capítulo de su libro "Mujeres perversas de la historia" (2008) a Erzsébet Báthory.
Uno de los cuentos del colombiano Ricardo Abdahllah se titula "La historia de Elizabeth Bathory", y cuenta la historia de la condesa, entrelazada con un relato urbano contemporáneo.
Carolina Andújar cuenta la historia de Martina Székely, donde su mayor enemiga es la condesa Erzsébet Báthory, una Vampyr. (Vampyr) http://vampyrlibro.blogspot.com
La novela Ella, Drácula de Javier García Sánchez.
El relato Sanguinarius de Ray Russell (en el libro Sanguinarius, ed. Valdemar).
En la novela 62/ modelo para armar (1968), del escritor argentino Julio Cortázar, la presencia de la condesa sangrienta se mantiene como el leitmotiv de la historia. Una enimágtica mujer llamada Frau Marta es la encargada de conseguir jovencitas para conducirlas hasta la condesa. La imagen de Frau Marta y la condesa se mezclan con las noches de París y con los sueños de los personajes, y recrean una atmósfera surrealista colmada por lo fantástico, el azar y una búsqueda que termina en la muerte.
En la novela Amantes de Sangre : El Príncipe Maldito, del mexicano Ramón Obón, la Condesa es nombrada como una aliada en el pasado de la vampiresa Sofia Serenc, adjudicándole a esta su gusto por la sangre, además de participar en sus asesinatos.
En la obra de Alejandra Vallejo-Nágera, Locos de la historia, se le dedica un capítulo a Elisabeth Báthory.
El relato Báñate en el infierno, de Alan D.D. se basa en la leyenda de la condesa.
En el 2010, la escritora Rebecca Johns publica su novela histórica "La condesa". En ella se relatan supuestas cartas de Erszébet a su hijo, mientras estaba encerrada.
La condesa en la musica (La mayoría, relacionada con Black Metal)
Un grupo sueco de black metal tomó por nombre el apellido de Erzsébet, "Bathory".
Además, varios grupos de metal, entre los que se cuentan Cradle of Filth, Venom, Kamelot, X Japan, Sunn O))) y Ghost han compuesto canciones o incluso discos enteros basados en la historia de la condesa.
El grupo Venom en su álbum Black Metal grabó la canción "Countess Bathory".
El grupo Kamelot en su álbum Karma incluye una canción llamada Elizabeth, la cual está dividida en 3 partes.
El grupo inglés de metal extremo, Cradle of Filth, escribió un disco completo conceptual basado en la vida de la Condesa, titulado Cruelty and the Beast.
El grupo húngaro de black metal Tormentor dedicó el cuarto tema (considerando que cuenta con una intro) de su álbum Anno Domini a la Condesa, titulado "Elisabeth Bathory", este tema también fue re-grabado por el grupo sueco de black metal Dissection.
El grupo canadiense de black metal Csejthe toma su nombre del castillo donde Erzsébet torturaba a las jóvenes.
El grupo sueco Ghost en su álbum Opus Eponymous tiene una canción llamada Elizabeth.
El joven músico español Sergio E. Bonnin compuso una pieza instrumental para su disco de piano llamado 'Penumbra' a la cual tituló El sueño de Erzsébet.
La banda japonesa Blood lanzó dos sencillos sobre el tema, uno llamado Bathory y el otro ELizabeth.
El grupo italiano Viper Kiss dedicò a la Condesa una canción llamada "Lady Liz".
Espero que les halla gustado la Info, SALUDOS, y comenten!