Las dos panelistas de "Soñando por bailar 2" sellaron su reconciliación frente a las cámaras, de una manera tan afectuosa como marketinera. Minutos antes, habían hecho las paces en el camarín .
Del amor al odio hay sólo un beso pensaron Amalia Granata y Silvina Escudero. Las dos panelistas de Soñando por bailar 2 dejaron atrás las diferencias este lunes, luego de varias semanas de peleas y cruces subidos de tono.
La disputa entre ambas comenzó con un intercambio de opiniones que terminó en batalla televisiva. A medida que los envíos avanzaban, las diferencias entre ambas excedían el certamen para entrar en las vidas privadas.
“Las sábanas están limpias porque todo le queda en la cara”, le espetó la rosarina a Silvina, recordándole su foto prohiibida. Escudero por su parte se defendió: “Ella habla todo el tiempo mal de mi. Lo que pasa es que soy talentosa, linda y rica, ja, ja.”
La pelea prometía llegar incluso a la justicia. "Están mis abogados escuchando todo esto. Su boca es una letrina”, había amenzado la menor de las hermanitas bailarinas. Pero todo concluye al fin, y en la gala del certamen que conduce Santiago del Moro, Amalia confesó que Silvina la había visitado al camarín para sellar un nuevo comienzo.
“Mientras me estaban maquillando se acercó Silvina y tuvimos una charla intensa. Nos dijimos todo lo que nos teníamos que decir en privado”, dijo la ex del Ogro Fabiani. Ante el descrédito del resto de los panelistas, las chicas demostaron su buena onda con piquito.
Lejos de creer lo que veía, el presidente del jurado, Marcelo Polino, dijo que es una “falsedad”. "Saben que ese piquito ahora va a dar vuelta por todos lo programas, por Internet. Que todos van a hablar”, acusó el ex Intrusos.