O casi. En Infama se adivinaba un escándalo, ya que la modelo paraguaya había hecho comentarios ambiguos sobre los rumores que envolvieron a Jésica en el país vecino. Pero ninguna quiso pelear ni medio round y Santiago del Moro atinó a decir: “Creo que se deben un café”. En Infama se dispusieron a explotar un potencial escándalo entre Jésica Cirio y Dalys Ferreira. La modelo nacida en Paraguay había insinuado que ella no pudo comprar las cosas que Cirio logró a su edad, no se sabe si en un intento de desprestigio o consecuencia de una boca un tanto floja. El móvil comenzó con la explicación de Jésica, que en primer lugar reconoció a su amiga Pamela David que la había bancado: “es una de las pocas personas creíbles de las que conozco desde que estoy en el medio, ella sabe cómo me rompo el lomo. Pero el otro día escuché algo que dijo una de las chicas, y no sé por qué lo dice porque de lo único que viví fue del modelaje, y no sólo hago este trabajo, hice muchos otros, varios Bailando, desfiles y otros trabajos”, arrancó. Y parecía que la explosión llegaba ante la respuesta de Ferreira “no sé si habla de mí o de otra persona. No sé si es difícil memorizar mi nombre, yo te escuché, pero quiero saber qué fue lo que te molestó”. Y la réplica de Cirio llegó, pero suave y entonces el cuadro no dio para más “no está bueno que salgas a agredirme a mí o a otras personas. Si vos te pudiste comprar un departamento chiquito, no sé”. Pero todo terminó con la respuesta de Dallys, que aflojó y afirmó “de vos hablamos como hablamos de tantos famosos, nada personal. Te mando un beso”. Más temprano, David había dado su posición sobre la cuestión de Cirio "para lo joven que es, le va bien y a lo mejor eso genera envidia y desconfianza. La verdad que se trabaja muchísimo con Leandro Rud, eso a las chicas que no pueden estar con él, les molesta". Besos para todos…