InicioFemmeComida afrodisíaca
Todo sobre comida afrodisíaca ¿Existe o es un mito? Enterate qué opinan los expertos sobre el tema y cuáles son sus consejos para hacer de la cena un momento más sensual. “Comer con la mano una costilla de cordero y convidarle a nuestro acompañante un bocado es, sin dudas, algo muy sensual. También lo es saborear los frutos de mar que, con su aroma, nos recuerdan los sudores femeninos”, sugiere Carlos Di Césare, dueño del restaurante Te Mataré Ramírez, en relación a los platos o ingredientes llamados afrodisíacos, que aluden a características que propiciarían la estimulación erótica y cierta motivación para el sexo. “El secreto está en la ambientación, tanto del plato como del espacio donde se va a comer. Recetas donde la pareja no sólo disfrute del comer, sino del ver a su acompañante hacerlo son las más apropiadas. Comidas donde se utilicen los dedos, se incluyan alimentos coloridos y que se puedan compartir tendrán mayores chances de lograr cierto clímax”, dice el chef Maximiliano Pettit, dueño del restaurante Pájaro que comió. Algunos de los principales ingredientes identificados como afrodisíacos son, según Pettit, los espárragos, ostras, higos frescos, el anís, miel, almendras, papaya, banana, chocolate, frutillas y frutos rojos en general. También la palta y las flores comestibles. “Un plato puede ser sensual cuando nos provoca sensaciones por su aroma, color, sabor, textura o, incluso, el oído con un plato crocante”, dice Di Césare. “También, algunas substancias alteran nuestro sistema nervioso y ayudan a la estimulación. La teobromina, por ejemplo, que abunda en el chocolate. También un postre licoroso, el champagne o un vino frutado”. ¿Mito o realidad? “Si bien científicamente no está probada la existencia de alimentos que contengan tales cualidades, quizás algunos pueden ayudar a generar un clímax adecuado. Por ejemplo, las almendras, que tienen mayor contenido calórico y, por tal, energético”, dice Pettit. Por su parte, el sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff sostiene que “no existe la comida afrodisíaca. Se tejieron y difundieron metros de tinta para señalar que nueces, higos, frutos silvestres, bananas, avellanas y docenas de elementos comestibles son afrodisíacos. Pero, lamentablemente, no hay elementos farmacológicos efectivos para estos elementos”. La socióloga Carola Chaparro explica que los beneficios que se le atribuyen a determinados alimentos “son propiedades simbólicas, es decir, funcionan dentro de un imaginario compartido, en una misma época, por grupos humanos de una misma cultura. Su efectividad depende del grado de convicción del comensal, más que del resultado de su ingesta”. Mientras algunas culturas consideraron a los huevos de algunos animales o sus órganos sexuales como elementos de seducción, actualmente, la cultura occidental atribuye a otro conjunto de alimentos esos poderes. “Todo esto sucede porque para las personas, el hecho de alimentarse significa mucho más que saciar el hambre: es darle significado al mundo”, afirma Chaparro. “No hay un ingrediente mágico. Nadie puede creer que por comer un plato de este tipo saldrá hecho una locomotora a vapor. Se trata de una propuesta lúdica, un juego que, si lo jugamos como cuando éramos niños, puede tener efectos demoledores”, dice Di Césare. Luces bajas, un clima agradable y una rica comida pueden ayudar a generar un clima sugerente. Sin embargo, el componente afrodisíaco más poderoso y sobre el que más hay que trabajar es, sin dudas, la imaginación. Y vos, ¿qué opinás acerca de la comida afrodisíaca? ¿Te dio resultados?
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