1. Usar calzones del mismo color de las leggins.
Este punto es primordial, porque debido a que esta prenda es elástica puede dejar ver tu cola, y si éste no es del mismo color podrás verte muy mal. Negro con blanco o viceversa es lo peor.
2. Mídete las leggins antes de comprarlos.
Es común encontrar que sean “unitalla”, pues debido a su elasticidad se puede ajustar, pero la realidad es que no siempre es así, te pueden quedar flojos o muy ajustados; así que mídetelos antes para no pasar planchas.
3. Las medias NO son leggins.
Existen casos de mujeres que piensan que las medias también pueden funcionar como leggins, pero la realidad es que son demasiado delgadas y pueden dejar ver tu ropa interior y otros detalles… ¡Las medias son medias, y las leggins, leggins!
4. No son ropa para hacer deportes.
Sí son muy cómodos, pero eso no significa que sean adecuados para ir al gimnasio. El sudor, los movimientos, etc., pueden hacer que se transparenten y podrías pasar algún mal rato.
5. No utilizar calzones que te aprieten.
Debido a que los leggins son muy delgados y se ajustan a tu cuerpo, si utilizas ropa interior que te apriete podrían saltarse algunas lonjitas o deformar tu cuerpo.
6. No utilices leggins blancos.
A muchas mujeres les gustan, pero la realidad es que la prenda y el color son muy delicados, por lo que cualquier falla te harán ver mal, así que la recomendación es que los evites.
7. Saber decirles chao.
Aunque sean tus leggins favoritos y los que sientes que mejor te ajustan, si ya están gastados y hasta agujeros tienen lo mejor es despedirte de ellos, pues ya cumplieron con su cometido.
8. No son fajas.
El hecho de que sean ajustados no significa que moldearán tu figura, así que no los trates de subir mucho porque podrían verse mal.
9. Aprende a combinarlas
No es lo mismo utilizar unas leggins de color liso a unos con animal print. Los colores lisos favorecen a las chiquillas con caderas grandes, pues las harán ver más delgadas, mientas que los estampados harán ver con más volumen a las flaquitas.
Este punto es primordial, porque debido a que esta prenda es elástica puede dejar ver tu cola, y si éste no es del mismo color podrás verte muy mal. Negro con blanco o viceversa es lo peor.
2. Mídete las leggins antes de comprarlos.
Es común encontrar que sean “unitalla”, pues debido a su elasticidad se puede ajustar, pero la realidad es que no siempre es así, te pueden quedar flojos o muy ajustados; así que mídetelos antes para no pasar planchas.
3. Las medias NO son leggins.
Existen casos de mujeres que piensan que las medias también pueden funcionar como leggins, pero la realidad es que son demasiado delgadas y pueden dejar ver tu ropa interior y otros detalles… ¡Las medias son medias, y las leggins, leggins!
4. No son ropa para hacer deportes.
Sí son muy cómodos, pero eso no significa que sean adecuados para ir al gimnasio. El sudor, los movimientos, etc., pueden hacer que se transparenten y podrías pasar algún mal rato.
5. No utilizar calzones que te aprieten.
Debido a que los leggins son muy delgados y se ajustan a tu cuerpo, si utilizas ropa interior que te apriete podrían saltarse algunas lonjitas o deformar tu cuerpo.
6. No utilices leggins blancos.
A muchas mujeres les gustan, pero la realidad es que la prenda y el color son muy delicados, por lo que cualquier falla te harán ver mal, así que la recomendación es que los evites.
7. Saber decirles chao.
Aunque sean tus leggins favoritos y los que sientes que mejor te ajustan, si ya están gastados y hasta agujeros tienen lo mejor es despedirte de ellos, pues ya cumplieron con su cometido.
8. No son fajas.
El hecho de que sean ajustados no significa que moldearán tu figura, así que no los trates de subir mucho porque podrían verse mal.
9. Aprende a combinarlas
No es lo mismo utilizar unas leggins de color liso a unos con animal print. Los colores lisos favorecen a las chiquillas con caderas grandes, pues las harán ver más delgadas, mientas que los estampados harán ver con más volumen a las flaquitas.