Llegó el momento. Lo siento venir. Es momento de dedicarle unas líneas al porno. Se lo merece.
Pasan los años y sigue estando ahí, con nosotros, al pie del cañón, junto a nosotros. Presente para cuando venimos de una sequía sin precedentes, porque estamos pasando una etapa incogible, o simplemente porque sí.
Te espera con todas sus variantes, estilos y resoluciones. Los hay pixelados, Full-HD, caseros, amateurs, profesionales, con negros, con blancos, con chinos, con extraterrestres, todos juntos, en una facultad, en la góndola de los congelados, en el auto, con el rector, con masajistas, de Florencia Peña, Silvina Luna, Wanda Nara, con caca, pis y una cantidad de etcéteras infinita.
Sus videos son arte vivo. Tiene estructuras dramáticas simples y minimalistas, para poder aprovechar al máximo la trama principal y maximizar el placer estético. Por ejemplo:
- Hola
- Hola
- Me dijo Joe que este jarrón no debería estar aquí
- Oh cierto, déjame chuparte la polla así arreglamos este malentendido Jack
- ¿Rose? ¿Eres tú? ¿Qué haces aquí? No me hiciste un lugar en la tabla cuando lo necesité. Eres una gorda egoísta
No bueno, me fui de mambo, pero hasta la última línea estaba bien.
El porno es incondicional, como el recibimiento de un perro cuando volvés de trabajar, pero más barato, porque lo pagás junto con el abono de Internet. En una era donde la imaginación se perdió y la globalización creció a niveles lácteos y galácticos, el porno cobra una real importancia.
Tenés razón en eso de que el mundo es una mierda, pero imaginate cuanto más mierda sería sin porno. No lo habías pensado, ¿viste? Imaginate si Bush no se hubiese pajeado nunca. Estaríamos con cadenas llevando vasos de petróleo a las Malvinas.
Como si todo lo anterior fuera poco, además nos enseña. Nos enseña movimientos, poses, formas, qué decir, cómo decirlo, en qué momento, a envidiar no-sanamente semejantes tamaños dignos del burro de Shrek y lo más importante: nos enseña inglés. El porno es el Instituto de Inglés de nosotros los pobres.
Es tácitamente claro y no viene al caso enumerar las palabrasshole o vocablowjobs que aprendick en estos largos años de milf vida. Lo único que tengo claro, es que si seguimos a este ritmo, nos recibimos de teachers en el 2015.
Querido porno: te agradecemos una y mil veces, pero también queremos que sepas esta devoción también está teñida de algo de disconformidad.
Te queremos mucho, pero nadie puede coger tres horas seguidas, mentiroso...