Imaginemos una pareja y tomemos un estilo de vida elevado, conocido como el estilo de vida de la esposa rendida o el estilo de vida tradicional: la esposa se rinde ante el esposo y a cambio él se sacrifica por ella.
En este sistema el esposo está definido por las vulnerabilidades de la esposa, estas vulnerabilidades lo guían en cuanto a cómo debe de sacrificarse para sentir que él es un hombre bueno, correcto y justo. Esas vulnerabilidades son en realidad el renunciar a su propia agencia, a veces es real, a veces es una ficción. A cambio de su utilidad, él tiene permiso para sentirse bien sobre sí mismo.
La gente que practica el estilo de vida tradicional, con frecuencia habla sobre los beneficios que le da a los hombres:
1) Ellos llegan a mandar mujeres
2) Ellos eligen que es lo que le conviene más a las mujeres
Miremos al primer beneficio: Los hombres llegan a mandar mujeres, el hombre tradicionalista cree que esto es un beneficio para él y este hombre sacrifica sus pertenencias personales a cambio de algo, pero ¿Qué es lo que este hombre tradicional renuncia para ser el llamado "líder"?
Hay una peculiaridad en la psicología humana, cuando un grupo se percibe que tiene más agencia, más habilidad para actuar, más dominio; entonces tenemos menos simpatía por ese grupo. Mientras más poder, menor simpatía, más podemos justificar cometer actos de violencia contra ese grupo. Cuando se quiere expulsar a cierto grupo de persona, se los representa con poderes casi divinos que ellos usan contra nosotros. Así justificamos triturarlos como insectos.
Cada cultura tiene una forma de designarlos como dominantes, como superiores a las mujeres, para justificar su desechabilidad. De hecho, toda forma de dominio masculino es una forma de seducirlos para que acepten ser explotados. Mientras más se percibe su dominio, más esperan que se los trate como objetos desechables, más comprometidos van a estar estos hombres con Dios, madre y patria.
Liderar las habilidades de alguien y estar dispuesto a usarlos y definirlos por su utilidad es una pesadilla.
Ahora miremos al otro beneficio que reciben los hombres tradicionales es que un hombre puede elegir que es lo que le conviene más a su esposa. Aunque ella proteste, él puede decidir qué es lo que le conviene más a ella.
¡Sí! Él puede decidir qué es lo que le conviene más a ella. Los tradicionales sí que consienten a sus hombres.
Examinemos ese beneficio. Imaginemos que ella está protestando ¿Por qué ella protestaría en contra de lo que más le conviene a ella? Tal vez ella no entiende, en ese caso probablemente es mejor que sea el esposo el que controle a la mujer, ese es el tira y empuja que sucede en una pareja. Hacer que esta tarea sea específica para los hombres, es una carga adicional.
Si ella protesta porque ella ve como el beneficio va hacia él en lugar de hacia ella, eso es interesante, una vez más me pregunto por qué ella tiene que ganar siempre y porqué el beneficio tiene que ir hacia ella siempre, pero eso es otro asunto. Hay un tercer escenario en el cual ella está protestando en contra de una decisión en la cual ella sabe que la va a beneficiar a ella, porque ella es una niña inmadura que no tiene ni idea sobre que es la vida. Y si él está en una relación con una niña inmadura que no tiene ni idea sobre que es la vida, yo puedo predecir dos cosas:
1) ella jamás va a permitir que él se salga con la suya
2) él va a tener un ataque al corazón cuando él tenga 55
Desde mi punto de vista todo esto va a terminar mal.
Hay un tercer beneficio para los hombres, el cual los tradicionalistas no suelen reconocer y es el que todos esos sacrificios le dan a los hombres una identidad social positiva. Pero la pregunta es ¿Por qué su identidad está atada a una mujer? Y si un hombre se gana su identidad al servicio de una mujer ¿Cómo es que él es su superior o dominante o cómo él la está liderando? Esa es la gran broma, tener tu identidad secuestrada es la posición más vulnerable en la que puedes estar. No es que los hombres y el sistema estén debajo de las mujeres, es que ellos no existen sin las mujeres. Sólo existen para satisfacer a las necesidades de las mujeres y el resto del tiempo son entidades vacías.
Esta no es la relación entre dama y lacayo ni la de ama y esclavo, esta es la relación entre diosa y mortal: ella le da vida a él con las necesidades de ella y cuando las necesidades de ella se desvanecen, él también se desvanece.
En este sistema el esposo está definido por las vulnerabilidades de la esposa, estas vulnerabilidades lo guían en cuanto a cómo debe de sacrificarse para sentir que él es un hombre bueno, correcto y justo. Esas vulnerabilidades son en realidad el renunciar a su propia agencia, a veces es real, a veces es una ficción. A cambio de su utilidad, él tiene permiso para sentirse bien sobre sí mismo.
La gente que practica el estilo de vida tradicional, con frecuencia habla sobre los beneficios que le da a los hombres:
1) Ellos llegan a mandar mujeres
2) Ellos eligen que es lo que le conviene más a las mujeres
Miremos al primer beneficio: Los hombres llegan a mandar mujeres, el hombre tradicionalista cree que esto es un beneficio para él y este hombre sacrifica sus pertenencias personales a cambio de algo, pero ¿Qué es lo que este hombre tradicional renuncia para ser el llamado "líder"?
Hay una peculiaridad en la psicología humana, cuando un grupo se percibe que tiene más agencia, más habilidad para actuar, más dominio; entonces tenemos menos simpatía por ese grupo. Mientras más poder, menor simpatía, más podemos justificar cometer actos de violencia contra ese grupo. Cuando se quiere expulsar a cierto grupo de persona, se los representa con poderes casi divinos que ellos usan contra nosotros. Así justificamos triturarlos como insectos.
Cada cultura tiene una forma de designarlos como dominantes, como superiores a las mujeres, para justificar su desechabilidad. De hecho, toda forma de dominio masculino es una forma de seducirlos para que acepten ser explotados. Mientras más se percibe su dominio, más esperan que se los trate como objetos desechables, más comprometidos van a estar estos hombres con Dios, madre y patria.
Liderar las habilidades de alguien y estar dispuesto a usarlos y definirlos por su utilidad es una pesadilla.
Ahora miremos al otro beneficio que reciben los hombres tradicionales es que un hombre puede elegir que es lo que le conviene más a su esposa. Aunque ella proteste, él puede decidir qué es lo que le conviene más a ella.
¡Sí! Él puede decidir qué es lo que le conviene más a ella. Los tradicionales sí que consienten a sus hombres.
Examinemos ese beneficio. Imaginemos que ella está protestando ¿Por qué ella protestaría en contra de lo que más le conviene a ella? Tal vez ella no entiende, en ese caso probablemente es mejor que sea el esposo el que controle a la mujer, ese es el tira y empuja que sucede en una pareja. Hacer que esta tarea sea específica para los hombres, es una carga adicional.
Si ella protesta porque ella ve como el beneficio va hacia él en lugar de hacia ella, eso es interesante, una vez más me pregunto por qué ella tiene que ganar siempre y porqué el beneficio tiene que ir hacia ella siempre, pero eso es otro asunto. Hay un tercer escenario en el cual ella está protestando en contra de una decisión en la cual ella sabe que la va a beneficiar a ella, porque ella es una niña inmadura que no tiene ni idea sobre que es la vida. Y si él está en una relación con una niña inmadura que no tiene ni idea sobre que es la vida, yo puedo predecir dos cosas:
1) ella jamás va a permitir que él se salga con la suya
2) él va a tener un ataque al corazón cuando él tenga 55
Desde mi punto de vista todo esto va a terminar mal.
Hay un tercer beneficio para los hombres, el cual los tradicionalistas no suelen reconocer y es el que todos esos sacrificios le dan a los hombres una identidad social positiva. Pero la pregunta es ¿Por qué su identidad está atada a una mujer? Y si un hombre se gana su identidad al servicio de una mujer ¿Cómo es que él es su superior o dominante o cómo él la está liderando? Esa es la gran broma, tener tu identidad secuestrada es la posición más vulnerable en la que puedes estar. No es que los hombres y el sistema estén debajo de las mujeres, es que ellos no existen sin las mujeres. Sólo existen para satisfacer a las necesidades de las mujeres y el resto del tiempo son entidades vacías.
Esta no es la relación entre dama y lacayo ni la de ama y esclavo, esta es la relación entre diosa y mortal: ella le da vida a él con las necesidades de ella y cuando las necesidades de ella se desvanecen, él también se desvanece.