Un poni adopta a un cordero huérfano
Que un caballo amamante a un cordero es una cosa insólita, de eso no cabe duda, pero si además el equino resulta ser un encantador pony, y huérfano el cordero, entonces la historia cobra una ternura de difícil parangón.
Nadie los empujó a hacerlo, ni siquiera fueron presentados. La nueva mami decidió adoptar al dulce corderito de forma espontánea. Sin más historias, la cosa debió suceder de la forma más natural del mundo. Imagino que, impulsado por su instinto, el corderito se engancharía a beber imitando al potro, simplemente, y al pony no le pareció mala idea repartir su leche entre su cría y el recién llegado.
A los granjeros de turno, sin embargo, no les pareció tan buena idea, y razón no les faltaba, en realidad, porque el pony no tenía suficiente leche para los dos, y el potrillo estaba empezando a debilitarse. Así las cosas, hallaron una solución nutritivamente adecuada que, por desgracia, ha acabado separándolos.
La tierna e inesperada escena del cordero enganchado a la teta del pony ocurrió en las Montañas Negras de Gales, en condado de Herefordshire, un lugar bucólico, rodeado de colinas y prados infinitos donde pace todo tipo de ganado. Pero, como decimos, la familia adoptiva tuvo que ser rota porque la madre no podría criarlos a ambos.
Además de amamantarlo, el pony adoptaba una actitud de vigilancia y protección con el cordero, cuentan sus dueños que, por otra parte, huelga decir que quedaron boquiabiertos cuando sus ojos descubrieron que uno de sus ponys Shetland daba de mamar a un cordero cuando ya tenía una cría de la que cuidar.
Nadie los empujó a hacerlo, ni siquiera fueron presentados. La nueva mami decidió adoptar al dulce corderito de forma espontánea. Sin más historias, la cosa debió suceder de la forma más natural del mundo. Imagino que, impulsado por su instinto, el corderito se engancharía a beber imitando al potro, simplemente, y al pony no le pareció mala idea repartir su leche entre su cría y el recién llegado.
A los granjeros de turno, sin embargo, no les pareció tan buena idea, y razón no les faltaba, en realidad, porque el pony no tenía suficiente leche para los dos, y el potrillo estaba empezando a debilitarse. Así las cosas, hallaron una solución nutritivamente adecuada que, por desgracia, ha acabado separándolos.
La tierna e inesperada escena del cordero enganchado a la teta del pony ocurrió en las Montañas Negras de Gales, en condado de Herefordshire, un lugar bucólico, rodeado de colinas y prados infinitos donde pace todo tipo de ganado. Pero, como decimos, la familia adoptiva tuvo que ser rota porque la madre no podría criarlos a ambos.
Además de amamantarlo, el pony adoptaba una actitud de vigilancia y protección con el cordero, cuentan sus dueños que, por otra parte, huelga decir que quedaron boquiabiertos cuando sus ojos descubrieron que uno de sus ponys Shetland daba de mamar a un cordero cuando ya tenía una cría de la que cuidar.
El veterinario que atiende a estos animales, Georgina Hirst, explica que el caso le impactó porque el pony se mostró tremendamente receptivo al aceptar a un animal de otra especie, cuando ya resulta difícil que lo haga con otros potros.
Curiosamente, la especialista también afirma que el cordero debe haber aprendido a mamar observando a su hermano adoptivo. De hecho, son amigos inseparables. Acompañaban a su mami a todas partes, y hasta dormían abrazados mientras la madre montaba guardia, velando por sus angelitos para que nada malo les pasara. Lamentablemente, la historia no ha tenido un final feliz. Ahora, el cordero ahora está siendo alimentado con biberón, alejado de su familia adoptiva, con la que pudo estar apenas un par de semanas.
Curiosamente, la especialista también afirma que el cordero debe haber aprendido a mamar observando a su hermano adoptivo. De hecho, son amigos inseparables. Acompañaban a su mami a todas partes, y hasta dormían abrazados mientras la madre montaba guardia, velando por sus angelitos para que nada malo les pasara. Lamentablemente, la historia no ha tenido un final feliz. Ahora, el cordero ahora está siendo alimentado con biberón, alejado de su familia adoptiva, con la que pudo estar apenas un par de semanas.
Poni criado entre perros se cree uno de ellos
En Reino Unido, un pony que fue criado con perros labradores cree que éstos son sus padres y hasta corre palillos y se los lleva a sus dueños. Este caso se suma al de “Rolo”, la oveja que también se creía can.
Se trata del pequeño “Rory”, quien fue abandonado en el Santuario de Caballos y Ponis de la ciudad de Essex un día después de que su madre lo rechazara. El personal lo cuidó con devoción y él se hizo muy amigo de los perros, de quienes obtuvo algunos de sus raros hábitos: recoger palillos, atajar frisbies y tomar agua de sus bebederos.
Sue Allery, directora del santuario, afirmó que “como era muy pequeño, él conoció a los perros más que a los caballos. Ellos corren juntos por alrededor”. Además, añadió: “Mi marido compró un frisbee y lo tiró cruzando el campo. Rory salió justo después que los perros y ha comenzado a recoger ramas y palillos para que se los arrojemos”.
Finalmente, Allery señaló el motivo de la confusión de Rory: “Él ama a los perros porque tienen su mismo tamaño, él cree que es un perro. Eventualmente, se irá de aquí con los otros caballos y ponis”.
Se trata del pequeño “Rory”, quien fue abandonado en el Santuario de Caballos y Ponis de la ciudad de Essex un día después de que su madre lo rechazara. El personal lo cuidó con devoción y él se hizo muy amigo de los perros, de quienes obtuvo algunos de sus raros hábitos: recoger palillos, atajar frisbies y tomar agua de sus bebederos.
Sue Allery, directora del santuario, afirmó que “como era muy pequeño, él conoció a los perros más que a los caballos. Ellos corren juntos por alrededor”. Además, añadió: “Mi marido compró un frisbee y lo tiró cruzando el campo. Rory salió justo después que los perros y ha comenzado a recoger ramas y palillos para que se los arrojemos”.
Finalmente, Allery señaló el motivo de la confusión de Rory: “Él ama a los perros porque tienen su mismo tamaño, él cree que es un perro. Eventualmente, se irá de aquí con los otros caballos y ponis”.
Ponis en el cine
Ya no se hacen películas para enanos, pero hubo un tiempo (la década de 1930) en que sí se filmaron varias. La más famosa fue The terror of Tiny Town (1938), un western protagonizado exclusivamente por actores liliputienses que se disparan, emborrachan, pelean, y cabalgan por la pradera montados en ponis.
Ponis posan en suéteres estilo escocés
Dos ponis Shetland fueron fotografiados usando suéteres estilo Fair Isle en su hábitat natural para promover el turismo en el país. Los elegantes tejidos fueron creados para Fivla of Finnister (el poni blanco) y Millhouse Vitamine (el poni negro) por la nativa de las Islas Shetland Doreen Brown.
El caballo más pequeño del mundo.
El caballo más pequeño del mundo se llama Einstein, tiene apenas 35 centímetros de altura y 2 kilos y medio de peso.
Einstein nació en una granja de Barnstead, New Hampshire en EUA. Durante sus primeros meses Einstein fue un caballo pequeño y solitario ya que por su tamaño le era difícil jugar con otros animales de la granja.
Pero su vida cambio cuando los amantes de los caballos Charlie Cantrell y Rachel Wagner lo compraron para que viviera en su granja.
Ahora Einstein vive en la granja con su amigo Playboy (un caballo de tamaño normal) y un perro llamado Lilly.
Al cumplir los 4 años Einstein podría ingresar al libro de los Records Guines como el caballo más pequeño del mundo, siempre y cuando no crezca demasiado.
Einstein nació en una granja de Barnstead, New Hampshire en EUA. Durante sus primeros meses Einstein fue un caballo pequeño y solitario ya que por su tamaño le era difícil jugar con otros animales de la granja.
Pero su vida cambio cuando los amantes de los caballos Charlie Cantrell y Rachel Wagner lo compraron para que viviera en su granja.
Ahora Einstein vive en la granja con su amigo Playboy (un caballo de tamaño normal) y un perro llamado Lilly.
Al cumplir los 4 años Einstein podría ingresar al libro de los Records Guines como el caballo más pequeño del mundo, siempre y cuando no crezca demasiado.



Y, como no, con corbata.
