Cuando ves las diferentes religiones, usualmente contienen “magia”. Por ejemplo:
La religión Mormona contiene los discos dorados mágicos, el ángel mágico, las piedras mágicas, la asención mágica de los discos al cielo, etc.
El Islam contiene al ángel mágico, el caballo volador mágico, las voces mágicas, el profeta mágico, etc.
El Cristianismo contiene la inseminación mágica, la estrella mágica, los sueños mágicos, los milagros mágicos, la resurección mágica, la asención mágica, etc.
La presencia de “magia” es un claro indicador de “imaginario”. Por ejemplo, ¿Cómo sabemos que Santa Clos es imaginario? Porque (entre otras cosas) tiene ocho renos voladores. ¿Cómo sabemos que Caperucita Roja es un cuento de hadas? Porque (entre otras cosas) la historia contiene al lobo que mágicamente habla y se disfraza de abuelita. De la misma manera, ¿cómo sabemos que Dios es imaginario? Porque Dios está rodeado de magia.
Según los creyentes, Dios es un ser todo-poderoso que tiene el poder divino, mágico, de hacer cualquier cosa. ¿Cómo sabemos que esta creencia es un cuento de hadas? Una manera de saber es tratando de invocar el poder mágico de Dios. Por ejemplo, como se describe en la Prueba #1, la Biblia nos dice en muchos lugares que Dios responde oraciones. Sin embargo, cuando intentamos rezar, nos damos cuenta que nada sucede (ver la Prueba #1 y la Prueba #2). Eso nos dice que Dios es completamente imaginario. Los poderes mágicos que se le adjudican son un cuento de hadas.
¡Magia Divertida!
Otra manera de saber es leyendo las historias de los eventos mágicos en la Biblia. Hay un diluvio mágico, sin embargo hoy sabemos con certeza que ese diluvio nunca sucedió.
Están los milagros mágicos de Jesús, pero (predeciblemente) ninguno de estos milagros dejaron algún tipo de evidencia tangible. Está la resurección mágica, sin embargo hay cero evidencia de que jamás ocurrió y no hay razón para creerlo.
Dios es idéntico a los duendes, las sirenas y Santa Clos. Dios es una creatura mágica de cuentos de hadas. La magia que rodea a Dios nos dice que Dios Es Imaginario.
La religión Mormona contiene los discos dorados mágicos, el ángel mágico, las piedras mágicas, la asención mágica de los discos al cielo, etc.
El Islam contiene al ángel mágico, el caballo volador mágico, las voces mágicas, el profeta mágico, etc.
El Cristianismo contiene la inseminación mágica, la estrella mágica, los sueños mágicos, los milagros mágicos, la resurección mágica, la asención mágica, etc.
La presencia de “magia” es un claro indicador de “imaginario”. Por ejemplo, ¿Cómo sabemos que Santa Clos es imaginario? Porque (entre otras cosas) tiene ocho renos voladores. ¿Cómo sabemos que Caperucita Roja es un cuento de hadas? Porque (entre otras cosas) la historia contiene al lobo que mágicamente habla y se disfraza de abuelita. De la misma manera, ¿cómo sabemos que Dios es imaginario? Porque Dios está rodeado de magia.
Según los creyentes, Dios es un ser todo-poderoso que tiene el poder divino, mágico, de hacer cualquier cosa. ¿Cómo sabemos que esta creencia es un cuento de hadas? Una manera de saber es tratando de invocar el poder mágico de Dios. Por ejemplo, como se describe en la Prueba #1, la Biblia nos dice en muchos lugares que Dios responde oraciones. Sin embargo, cuando intentamos rezar, nos damos cuenta que nada sucede (ver la Prueba #1 y la Prueba #2). Eso nos dice que Dios es completamente imaginario. Los poderes mágicos que se le adjudican son un cuento de hadas.
¡Magia Divertida!
Otra manera de saber es leyendo las historias de los eventos mágicos en la Biblia. Hay un diluvio mágico, sin embargo hoy sabemos con certeza que ese diluvio nunca sucedió.
Están los milagros mágicos de Jesús, pero (predeciblemente) ninguno de estos milagros dejaron algún tipo de evidencia tangible. Está la resurección mágica, sin embargo hay cero evidencia de que jamás ocurrió y no hay razón para creerlo.
Dios es idéntico a los duendes, las sirenas y Santa Clos. Dios es una creatura mágica de cuentos de hadas. La magia que rodea a Dios nos dice que Dios Es Imaginario.
Magia No Divertida