Resumen
Por Dr. Marcelo Cubellun, Equipo de Bien Simple
Médico Psiquiatra
M.N. 69874
Uno de los mejores afrodisíacos y estimulantes a la hora del sexo es el vuelo que puedas darle a tu imaginación. Poder visualizar mentalmente tus más íntimos deseos sexuales permitirá que se despierte la más ferviente pasión. Ten en cuenta estos consejos para promover tus fantasías.
Pasos
1
Anímate a una danza seductora. Entrar en la habitación vistiendo un traje sexy o un disfraz puede ser el comienzo de una noche inolvidable. Prueba con música de fondo, gira y baila sensualmente mientras te diriges hacia tu pareja. Siéntete sexy y atrévete a alimentar un abanico de fantasías.
2
Revela una fantasía sexual a tu pareja en un lugar público. Lentamente, y al oído, coméntale a tu pareja el relato de una fantasía sexual que te gustaría hacer realidad. El lugar público en el que se encuentren será el obstáculo para llevarla a cabo al instante. Desafía a tu imaginación y prepárate para desenlaces inesperados.
3
Invita a tu pareja a que te mire mientras te bañas o duchas. Saca provecho de este momento sensual para seducir a tu pareja y atraer su atención hacia zonas clave de tu cuerpo. Para que sea más excitante aún, acondiciona el baño con velas, esencias aromáticas y música que acompañe tus movimientos.
4
Juega con las temperaturas. Es fundamental experimentar nuevas sensaciones corporales, para ello debes abrirte a la posibilidad de incorporar nuevos estímulos excitantes. Una buena opción para empezar es el “jugueteo” previo con cubos de hielo, el calor de tu cuerpo y la sensación fría del hielo hará que se encienda todo tu erotismo.
5
Incorpora nuevos estímulos visuales. Prueba tener relaciones en una sala o habitación con espejos, así podrás captar los gestos y movimientos de tu pareja. Puede ser una experiencia muy excitante si te atreves, con el consentimiento de tu partenaire, a vivirla.
6
Mira películas eróticas junto a tu pareja. Si no te sientes cómodo alquilándola en el video club de tu barrio, acude a las que puedes alquilar a través de Internet. Pueden ser una forma de proyectar tus fantasías, dejar volar tu imaginación y excitarte al máximo, pudiendo compartir tus sensaciones con tu pareja.
7
Utiliza accesorios y juguetes sexuales para despertar fantasías más ocultas. Prueba con anillos para el pene, azotes, consoladores de diferentes formas y tamaños. No te avergüences, la sexualidad es algo natural y no existen límites al placer, siempre y cuando ambos estén de acuerdo.
8
Aprovecha los poderes afrodisíacos. Funcionan estimulando tus sentidos y aumentando tu fuerza y energía sexual. Prueba con frutas secas como las avellanas, las nueces, el pistacho, también con chocolate, cerezas y apio. No dudes en incorporarlos a tu dieta y entrégate al placer, elevando tu apetito sexual.
Importante
• Las fantasías tienen una función muy importante en nuestras vidas. Expresan nuestros deseos sexuales y nuestros sentimientos. Nos sirven, asimismo, para evadirnos de de la monotonía que nos disgusta como también para aumentar o iniciar la excitación sexual.
Por Dr. Marcelo Cubellun, Equipo de Bien Simple
Médico Psiquiatra
M.N. 69874
Uno de los mejores afrodisíacos y estimulantes a la hora del sexo es el vuelo que puedas darle a tu imaginación. Poder visualizar mentalmente tus más íntimos deseos sexuales permitirá que se despierte la más ferviente pasión. Ten en cuenta estos consejos para promover tus fantasías.
Pasos
1
Anímate a una danza seductora. Entrar en la habitación vistiendo un traje sexy o un disfraz puede ser el comienzo de una noche inolvidable. Prueba con música de fondo, gira y baila sensualmente mientras te diriges hacia tu pareja. Siéntete sexy y atrévete a alimentar un abanico de fantasías.
2
Revela una fantasía sexual a tu pareja en un lugar público. Lentamente, y al oído, coméntale a tu pareja el relato de una fantasía sexual que te gustaría hacer realidad. El lugar público en el que se encuentren será el obstáculo para llevarla a cabo al instante. Desafía a tu imaginación y prepárate para desenlaces inesperados.
3
Invita a tu pareja a que te mire mientras te bañas o duchas. Saca provecho de este momento sensual para seducir a tu pareja y atraer su atención hacia zonas clave de tu cuerpo. Para que sea más excitante aún, acondiciona el baño con velas, esencias aromáticas y música que acompañe tus movimientos.
4
Juega con las temperaturas. Es fundamental experimentar nuevas sensaciones corporales, para ello debes abrirte a la posibilidad de incorporar nuevos estímulos excitantes. Una buena opción para empezar es el “jugueteo” previo con cubos de hielo, el calor de tu cuerpo y la sensación fría del hielo hará que se encienda todo tu erotismo.
5
Incorpora nuevos estímulos visuales. Prueba tener relaciones en una sala o habitación con espejos, así podrás captar los gestos y movimientos de tu pareja. Puede ser una experiencia muy excitante si te atreves, con el consentimiento de tu partenaire, a vivirla.
6
Mira películas eróticas junto a tu pareja. Si no te sientes cómodo alquilándola en el video club de tu barrio, acude a las que puedes alquilar a través de Internet. Pueden ser una forma de proyectar tus fantasías, dejar volar tu imaginación y excitarte al máximo, pudiendo compartir tus sensaciones con tu pareja.
7
Utiliza accesorios y juguetes sexuales para despertar fantasías más ocultas. Prueba con anillos para el pene, azotes, consoladores de diferentes formas y tamaños. No te avergüences, la sexualidad es algo natural y no existen límites al placer, siempre y cuando ambos estén de acuerdo.
8
Aprovecha los poderes afrodisíacos. Funcionan estimulando tus sentidos y aumentando tu fuerza y energía sexual. Prueba con frutas secas como las avellanas, las nueces, el pistacho, también con chocolate, cerezas y apio. No dudes en incorporarlos a tu dieta y entrégate al placer, elevando tu apetito sexual.
Importante
• Las fantasías tienen una función muy importante en nuestras vidas. Expresan nuestros deseos sexuales y nuestros sentimientos. Nos sirven, asimismo, para evadirnos de de la monotonía que nos disgusta como también para aumentar o iniciar la excitación sexual.