La Maldición del Niño Llorón
Giovanni Bragolin, alias Bruno Amadio, es un pintor que murió hace algunos años. Es conocido por una peculiar pintura conocida como «El Niño Llorón».
Cuenta la historia que el pintor habría hecho un Pacto con el Diablo, y que quienes poseen el cuadro sufren desgracias y muertes, pues el cuadro está maldito. El niño de la pintura pertenecía a un orfanato, que años más tarde se incendió, quedando el Espíritu del niño atrapado en esta pintura. Este fue el cuadro del que más copias se reproducieron en España y se distribuyeron al mundo.
En los años 50 se dieron muchos casos de casas incendiadas, donde todo se encontraba destrozado y quemado, cadáveres carbonizados, y lo curioso de todo esto, es que el cuadro permanecía colgado en la pared, sin un sólo rasguño. No se encontró una explicación convencional para este fenómeno. Sólo se lo llamó «La Maldición del Niño Llorón».
Se dice que al ver el cuadro, uno siente cómo el niño, de ojos llorosos y mirada tierna, te sigue con la mirada, se siente un ambiente que te pone los pelos de punta. Mucha gente posee este cuadro, pero se dice que sólo ataca a aquellos que descubren que el cuadro está encantado. En la noche se escuchan lamentos lejanos, el niño sale del cuadro, sube a tu habitación y te quita la vida, si es que no mueres antes de la impresión al ver su rostro endemoniado. Luego incendia la casa con todos adentro, y borra así la evidencia de su crimen.
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Los niños malditos
Bruno Amadio, un pintor que pasó sus días con más pena que gloria y al que le ha sobrevivido una leyenda negra y oscura. Su colección “Los niños llorones”, dicen que está maldita, que sus cuadros son una puerta para pactar con el diablo y que terribles desdichas recaen en todos aquellos que se atreven a colgar uno de esos óleos en las paredes de su hogar
El pintor
Bruno Amadio nació en Venecia en 1911. Fue fascista, seguidor de Benito Mussolini y participó como soldado en la Segunda Guerra Mundial. Era un pintor vocacional y sus obras, compuesta por bodegones, paisajes, alguna pintura de carácter religioso y sobre todo de exaltamiento del fascismo, tuvieron cierto relieve durante la Italia del ‘Duce’.
Tras la Segunda Guerra Mundial y la caída del régimen, Amadio se trasladó a vivir a España. Su primer destino fue Sevilla y más tarde Madrid.
Su obra pictórica no se vendía lo suficiente bien como él quería… hasta que “alguien” se presentó, y para el cual realizó los retratos de los niños que lloran, pero curiosamente los firmó con el nombre de Giovanni Bragolin. Del cuadro se vendieron más de medio millón de copias. Más tarde volvió a a Italia donde falleció.
Algunas personas que poseen una copia del cuadro dicen poder escuchar el llanto del niño por las noches…
estaa es la unica foto de bruno amadio que encontre....
En una de las versiones de la leyenda urbana se cuenta que el primer cuadro que pintó Bruno, se quedó en el mismo orfanato de dónde era el niño retratado y que dicho orfanato ardió hasta los cimientos a los pocos días, todos murieron abrasados, incluso el propio niño que fue pintado por Amadio en el cuadro que, misteriosamente, fue el único objeto que no fue pasto de las llamas. De esto modo, el espíritu del niño quedó atrapado de algún modo en el lienzo que arrastraría la terrible maldición por el resto de los días. Personalmente, ésta versión que ronda por la red me parece una invención folklórica, pues ya se sabe lo que pasa con este tipo de leyendas en las que los dimes y diretes las van redondeando para rodearlas del entorno más macabro posible.
En fin, al final de los años setenta la leyenda se extendió como la pólvora y los testimonios sobre la mala suerte de todos aquellos que poseían uno de los cuadros de la colección se multiplicaban por momentos. Nadie quería tener uno de estos cuadros en su casa y las copias dejaron de realizarse por falta de pedidos, “por si acaso”, todos fueron descolgando sus cuadros y arrinconándolos en los desvanes si no deshaciéndose de ellos lo más rápido posible.
Según como se observe el cuadro se puede ver el rostro de un demonio en el, para ello hay que darle la vuelta 90º en sentido de las agujas del reloj. Tambien se aprecia como si un animal estubiera por devorar al niño, se ven bastantes cosas raras en lo que seria el atuendo del niño.Asii sucesivamente ocurre con el atuendo de muchos de los niños de sus pinturas...
Y BUENO PARA QUE NO SE ABURRAN DE LEER AQUI LES DEJO EL VIDEO EN EL QUE SE EXPLICA SOBRE ESTA MALDICION:
Giovanni Bragolin, alias Bruno Amadio, es un pintor que murió hace algunos años. Es conocido por una peculiar pintura conocida como «El Niño Llorón».
Cuenta la historia que el pintor habría hecho un Pacto con el Diablo, y que quienes poseen el cuadro sufren desgracias y muertes, pues el cuadro está maldito. El niño de la pintura pertenecía a un orfanato, que años más tarde se incendió, quedando el Espíritu del niño atrapado en esta pintura. Este fue el cuadro del que más copias se reproducieron en España y se distribuyeron al mundo.
En los años 50 se dieron muchos casos de casas incendiadas, donde todo se encontraba destrozado y quemado, cadáveres carbonizados, y lo curioso de todo esto, es que el cuadro permanecía colgado en la pared, sin un sólo rasguño. No se encontró una explicación convencional para este fenómeno. Sólo se lo llamó «La Maldición del Niño Llorón».
Se dice que al ver el cuadro, uno siente cómo el niño, de ojos llorosos y mirada tierna, te sigue con la mirada, se siente un ambiente que te pone los pelos de punta. Mucha gente posee este cuadro, pero se dice que sólo ataca a aquellos que descubren que el cuadro está encantado. En la noche se escuchan lamentos lejanos, el niño sale del cuadro, sube a tu habitación y te quita la vida, si es que no mueres antes de la impresión al ver su rostro endemoniado. Luego incendia la casa con todos adentro, y borra así la evidencia de su crimen.
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Los niños malditos
Bruno Amadio, un pintor que pasó sus días con más pena que gloria y al que le ha sobrevivido una leyenda negra y oscura. Su colección “Los niños llorones”, dicen que está maldita, que sus cuadros son una puerta para pactar con el diablo y que terribles desdichas recaen en todos aquellos que se atreven a colgar uno de esos óleos en las paredes de su hogar
El pintor
Bruno Amadio nació en Venecia en 1911. Fue fascista, seguidor de Benito Mussolini y participó como soldado en la Segunda Guerra Mundial. Era un pintor vocacional y sus obras, compuesta por bodegones, paisajes, alguna pintura de carácter religioso y sobre todo de exaltamiento del fascismo, tuvieron cierto relieve durante la Italia del ‘Duce’.
Tras la Segunda Guerra Mundial y la caída del régimen, Amadio se trasladó a vivir a España. Su primer destino fue Sevilla y más tarde Madrid.
Su obra pictórica no se vendía lo suficiente bien como él quería… hasta que “alguien” se presentó, y para el cual realizó los retratos de los niños que lloran, pero curiosamente los firmó con el nombre de Giovanni Bragolin. Del cuadro se vendieron más de medio millón de copias. Más tarde volvió a a Italia donde falleció.
Algunas personas que poseen una copia del cuadro dicen poder escuchar el llanto del niño por las noches…
estaa es la unica foto de bruno amadio que encontre....
En una de las versiones de la leyenda urbana se cuenta que el primer cuadro que pintó Bruno, se quedó en el mismo orfanato de dónde era el niño retratado y que dicho orfanato ardió hasta los cimientos a los pocos días, todos murieron abrasados, incluso el propio niño que fue pintado por Amadio en el cuadro que, misteriosamente, fue el único objeto que no fue pasto de las llamas. De esto modo, el espíritu del niño quedó atrapado de algún modo en el lienzo que arrastraría la terrible maldición por el resto de los días. Personalmente, ésta versión que ronda por la red me parece una invención folklórica, pues ya se sabe lo que pasa con este tipo de leyendas en las que los dimes y diretes las van redondeando para rodearlas del entorno más macabro posible.
En fin, al final de los años setenta la leyenda se extendió como la pólvora y los testimonios sobre la mala suerte de todos aquellos que poseían uno de los cuadros de la colección se multiplicaban por momentos. Nadie quería tener uno de estos cuadros en su casa y las copias dejaron de realizarse por falta de pedidos, “por si acaso”, todos fueron descolgando sus cuadros y arrinconándolos en los desvanes si no deshaciéndose de ellos lo más rápido posible.
Según como se observe el cuadro se puede ver el rostro de un demonio en el, para ello hay que darle la vuelta 90º en sentido de las agujas del reloj. Tambien se aprecia como si un animal estubiera por devorar al niño, se ven bastantes cosas raras en lo que seria el atuendo del niño.Asii sucesivamente ocurre con el atuendo de muchos de los niños de sus pinturas...
Y BUENO PARA QUE NO SE ABURRAN DE LEER AQUI LES DEJO EL VIDEO EN EL QUE SE EXPLICA SOBRE ESTA MALDICION: