¿Masacre en la Conquista americana?



Tan atroz era la situación en América, que numerosos historiadores coinciden en señalar que antes del Descubrimiento, el mundo americano era un enorme campo de batalla. Luchaban entre sí; aztecas contra Toltecas, mayas contra aztecas y caribes; caribes contra siboneyes, panches contra caribes; diaguitas contra incas; charrúas contra pampas, etc. Las luchas eran terriblemente sangrientas y los derrotados eran asesinados o esclavizados y la verdad histórica es que antes de la llegada de los españoles, la mayoría de los indios estaban sometidos a la tiranía de sus caciques, a las persecuciones rituales y al expansionismo belicoso de las tribus más fuertes.
Nada de esto dicen los “amantes del indigenismo”; como tampoco señalan que fue España quién prohibió por ley la esclavitud de los indios. Resulta poco serio entonces, calificar a los españoles de imperialistas y ladrones mientras que los saqueos y expoliaciones de aztecas o incas no son juzgados de la misma manera. Tampoco puede desconocerse ni negarse el mérito del Estado Español (único ejemplo en la historia de Europa) de haberse interrogado por los justos títulos que le daban derecho a efectuar la Conquista y así; sabios, teólogos, juristas, humanistas, frailes y letrados discutieron a fondo la problemática, dando origen con Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca al nacimiento del derecho internacional moderno.


Jamás existió genocidio alguno perpetrado por España. En primer lugar, según estudios serios (ver las investigaciones de Ángel Rosenblat cuya base científica son los empadronamientos realizados durante el período hispano, como así también la posibilidad de alimentación que ofrecía América según las técnicas de cultivo de la época para albergar habitantes), la población total de América al llegar los españoles (desde México a Tierra del Fuego, y con la exclusión de Brasil) era de aproximadamente 11 millones y medio de personas. De ninguna manera podía existir una población de 70 o 90 millones como pretenden los “indigenistas”, más aún, habría que preguntarles cómo hubiera hecho Hernán Cortés para conquistar con 500 hombres una región con tamaña población; o cómo podría ser posible que América tuviera más habitantes que Europa, considerando que ésta contaba con alimentación, vivienda, condiciones sanitarias y un nivel de civilización mucho más elevados (al momento del descubrimiento se estima la población Europea entre 60 y 80 millones de habitantes). Si lo dicho no basta para refutar el “cuento del genocidio”, recurriré para concluir con este tema a simples apreciaciones matemáticas. Tomando como cierto el asesinato en masa de aborígenes, elevando la cifra de muertos a 50 millones (como aseguran “batiendo el parche” los seguidores de la Leyenda); desde 1492 que llegaron los españoles hasta 1810; esto es, 318 años; se obtiene la insostenible cifra de que fue necesario matar 157.232 indios por año; lo que es lo mismo que 13.102,72 aborígenes por mes; es decir, 430,77 nativos por día; o finalmente, 17,94 indios por hora…lo que nos lleva a determinar que se mataba un indio cada tres minutos. Todo esto, sin dormir, ni comer, ni conquistar ni fundar ciudades, ni construir caminos, universidades, etc. Creo que sobran los comentarios…la matemática no miente.


Como muestra de ello, basta citar la opinión de Juan José Hernández Arregui sobre la conquista española:
“[…] El nacimiento de la nacionalidad no puede segregarse del período hispánico. Desligar a estos pueblos de su largo pasado, ha sido una de las graves desfiguraciones históricas de la oligarquía mitrista que se aquilató en el poder en 1853 […] El menosprecio hacia España arranca de los siglos XVII y XVIII como parte de la política nacional de Inglaterra. Es un desprestigio de origen extranjero que se inicia con la traducción al inglés, muy difundida en la Europa de entonces, del libro de Bartolomé de las Casas, "Lágrimas de los indios; relación verídica e histórica de las crueles matanzas y asesinatos cometidos en veinte millones de gentes inocentes por los españoles".
El título lo dice todo. Un libelo. Con relación a esta publicación J. C. J Metford, recuerda que, en la dedicatoria se invoca a Cromwell <para conducir sus ejércitos a la batalla contra la sanguinaria y papista nación de los españoles>. La leyenda negra fue difundida por los ingleses como arbitrio político, en una época en que los Habsburgos mandaban sobre Europa y amenazaban a Inglaterra, entonces una potencia de segundo orden


–España no sojuzgó a las tribus americanas, ni les impuso una cultura. Por el contrario, con el descubrimiento y conquista de América las mismas se incorporaron a la cultura universal; entre otras cosas, con la adopción de la lengua castellana; la misma que utilizan los agitadores vernáculos para castigar a España. En el mismo sentido, es importante destacar que los estados culturales de los aborígenes eran sumamente variados. Había culturas que se hallaban en los comienzos de la edad de los metales, como el caso de los aztecas y los mayas; y otros con un notorio retraso, en la etapa del neolítico y aún también del paleolítico, como eran los amazónicos y fuéguidos. De lo antedicho se desprende pues, que a su llegada a América, los españoles no encontraron una cultura uniforme, sino una gran gama de situaciones culturales diferentes. Estas distinciones se veían reflejadas en los idiomas disímiles de cada tribu, por lo que los conquistadores estudiaron los idiomas vernáculos y compusieron gramáticas y diccionarios para el aprendizaje de las lenguas indígenas. Asimismo, la Iglesia sostuvo que la tarea pastoral de evangelización debía efectuarse en los idiomas originarios; por ende se exigió al misionero, en su doble labor de sacerdote y maestro, que conociera la lengua de la parcialidad respectiva. Felipe II lo ordenó en 1580, para lo cual se estableció en las universidades de México y Lima cátedras de náhuatl y quichua. Todos estos hechos hicieron posible en gran parte, que en la actualidad se conozcan y hablen las lenguas aborígenes


–La conquista no fue una acción imperialista destinada a subyugar y explotar a los indios; apropiarse de sus tierras y de sus riquezas. Al respecto es conveniente decir que, la crítica cae en abierta contradicción en caso de no provenir de fuentes cristianas, toda vez que no es posible negar la propiedad privada (como lo hace el marxismo) y reclamarla después en el accionar de los otros. Tampoco es posible hablar ligeramente de subyugación y explotación por parte del español, como si antes de su llegada no hubiera existido el sometimiento de los pueblos más débiles y pacíficos bajo el yugo de los más poderosos y belicosos. Hay que decir que los pueblos precolombinos estuvieron asentados en la conquista guerrera y expansionista sobre pueblos vecinos que se convirtieron en tributarios sometidos a la voluntad de los vencedores. El hecho histórico es que, por ejemplo, el imperio azteca se construyó sobre los restos de las comunidades tolteca, chiquimeca y tecpaneca. Tanto es así que los Tlaxcaltecas, que eran tributarios suyos, se aliaron a Cortés, quién los liberó.
El estudioso Soustelle Jacques afirmaba que podía interpretarse la historia de Tenochtitlán, entre el año 1325 y 1519, como la historia de un Estado imperialista que perseguía su expansión a través de la conquista. Por su parte, el Imperio inca se erigió sobre la base del sometimiento de los aymaras y yuncas. Su método de dominación consistía en erradicar las poblaciones vencidas a otras partes del Imperio, mezcladas con grupos fieles al inca que las vigilaban.


Finalmente, y para terminar, hay que destacar el esfuerzo español al llevar adelante su obra, y éste surge ennoblecido en relación a los procederes, propósitos y actitudes de otras potencias que solamente fueron colonizadoras. Inglaterra por ejemplo, se estableció en el Norte de América, en la costa atlántica, y se desinteresó de todo empeño misionero o cultural respecto de los aborígenes. A su vez, a los nativos no se les permitía convivir ni mezclarse con los blancos; no hubo entonces mestizaje, ya que el indio era considerado un ser inferior. Cualquier actitud hostil de parte de ellos para con los conquistadores era contestada con terribles represalias, o sencillamente, con la muerte. Las corrientes pobladoras no intentaron penetrar el continente, puesto que la posesión de la costa bastaba para alcanzar los fines económico-comerciales. Compárese entonces, esta actitud con la de España y se verá quién ejecutó realmente un genocidio. Pues, a no dudarlo, España, creó pueblos, civilizó, transmitió cultura, mezcló en el mestizaje su sangre con la de las razas autóctonas, evangelizó y también libertó. Lejos de tiranizar, los españoles liberaron a aquellos que gemían bajo imperios despóticos y brutales, para ellos entonces, como para nosotros ahora, la irrupción de España en América significó su pacificación y liberación.


En lo que al cuento de “la sed de oro” y afán de lucro se refiere; no hay razón alguna para negar la existencia de móviles económicos en la Conquista. Sin embargo, España no planificó una política de expoliación y vaciamiento de América; si concibió, en cambio, una relación comercial que finalmente no acabó beneficiándola. Según el análisis de Earl Hamilton la religión católica, motivó la expulsión de moros y judíos del territorio español, y este hecho impidió la participación activa en la vida económica del país de las clases más capaces para ello. La salida de metales del “nuevo mundo” no sirvieron para enriquecer a España, sino al circuito capitalista manejado por Inglaterra. Por eso (más allá de otras muchas y complejas razones) es que ya en el siglo XIX se acentúa el ascenso de la Pérfida Albión y la decadencia española. La Conquista dejó aciertos y errores, como toda empresa humana; fue una gesta de hombres, que en pos de un ideal humano y religioso, vinieron a América a evangelizar y elevar como personas a los aborígenes.


El disparate que acabo de citar encuentra su origen en la figura del padre fray Bartolomé de Las Casas, un fraile dominico nacido en Sevilla en el año 1474. Este clérigo estuvo por vez primera en América acompañando a Ovando, en el 1502. Hacia 1522, Las Casas acentúa una campaña a favor de un mejor trato a los indígenas por parte de los españoles, en quienes pesaba la misión de evangelizar y civilizar en las tierras recientemente descubiertas. La obra de Las Casas pasa del alegato y de la prédica, al sermón escandaloso y panfletario.
A este tenor pertenece su “Brevísima relación de la destrucción de las Indias”; escrita en 1542. Dicha obra fue tomada; sacada de contexto y exagerada por los enemigos de la Hispanidad, que la utilizaron como medio para desprestigiar al Imperio. Así, los países protestantes adversarios de España actuaron en combinación contra ella; principalmente Holanda e Inglaterra, aunque también participaron del infundio Francia y Alemania.
Es de esta manera que se comenzó a hablar de España como una nación oscura y decadente, atribuyendo las mencionadas características a la identidad católica de sus monarcas y su cultura. Los países nombrados anteriormente disputaban el predominio marítimo y comercial con España, que era la potencia de la época (en el siglo XVI y parte del XVII); y la guerra propagandística y difamatoria que encararon les servía para ganar terreno en Europa (y varios siglos después en el mundo entero).


¿Porque la mentira historica?
Hay que tener particular entendimiento de este tema principalmente hay que aclarar desde ya que a partir del tratamiento de los medios de comunicación especialmente desde la repetición ya que se van instalando en nuestra sociedades y en este caso se a perpetuado como algo científicamente probado mitos e ideas que en lo historico son exageraciones y mentiras repetidas una y otra ves hasta que terminan quedando como suepuestas VERDADES.
Pero bueno no le quería dedicar tanto tiempo, ni esfuerzo es por eso es martín que como bien decís me dedique únicamente a exponer lo que en una pagina de la misma línea de mi pensamiento anunciaba e incluso auspiciaba uno de los católicos mas reconocidos en historia y filosofía como es el Dr. Caponneto.
Pero bueno partamos a lo que me interesa el denominador común que abunda en cuanto a las leyendas negras de la hispanidad es la aversión de la catolicidad de sentido militante encarada por la España de Isabel.
Hay algo que surge con nitidez cuando se llama a la reflexión de estos temas y es lo primero que debe quedar bien en claro el repudio a la sociedad española en este continente es solo una ocasión mas para atacar a la Iglesia católica, perfecto ejemplo das Martin Fernandez “Negra y oscura es la veta de pensamiento ingominioso y recalcitrante, fanatico y apatrida que tenes, la religion bastarda que profesas, maldita desde su raiz, narcotica de la razon, fiebre adoradora de la muerte y enemiga eterna del hombre.”
Se ataca a la hispanidad y a proyección americana con el sentido de catolicidad de la misión Española de la cual muy poco se habla hoy, de portar el evangelio hasta los confines de la tierra como lo decía el mismísimo Cristóbal Colon.
Hoy en día en vano se nos acusa con interpretaciones sociológicas y culturativas como el caso de los marxistas en vano se invocan argumentos de “derechos humanos” vigentes. Lo que se descalifica y objeta no es un país, una raza, una monarquía. Lo que se objeta es la Fe católica identificada con un espíritu MISIONERO que nos dio el SER del cual debemos dar GRACIAS HOY, por su facultad de expandirse y abrir los brazos a todos los hombres.
Lo que muchos quieren hoy y me lo dicen de una u otra manera es el “superar el trauma de nacimiento” dejado por una nación encargada por una Iglesia institucional y jerárquica. Reivindicar lo indígena como se pretende hacer ahora es aceptar el esquema materialista de exaltación de una cultura con bases políticas de una primitiva sociedad en bases del progreso político y religioso.
Por eso están difícil dejar esta cuestión en el plano de los debates históricos por que no es eso lo que les interesa a los “ODIADORES” de España o del catolicismo, es la evangelización de América la que se desprestigia, con supuestos fines de robo, y genocidios, y bla bla bla y cuestionam en una palabra el derecho a la Cristianización y la conquistas de almas lo que no se esta dispuesto a admitir.
Frente a esto todo lo demás, fechas, datos, leyes e instituciones, sucesos y comportamientos, todo eso sin importancia ante los hechos comprobables.
Esto como marco general a lo que compete el tema.



¿Que dicen los historiadores oficiales?
Pero en que consiste estas leyendas negras la primera versión nació en el siglo XVI, la que todavía aun hoy se ofrece con un sello bien intencionado y se reitera de continuo especulando con su procedencia confeccional es la del padre Bartolomé de Las casas su figura es resalta permanentemente en los libros de Putosh y colocada en los podios mas altos de profetas e incluso de hasta mártir llama poderosamente la atención esto porque aquellos historiadores marxistas que todavía reivindican a Bartolomé de Las Casas, quienes no creen en nada de sobre natural pero sin embargo utilizan expresiones profundamente religiosas como profeta y mártires para impregnárselas a este personaje. Es por eso que hay un par de cosas que deberían quedar claras ante todo cabria recordarle a estos historiadores a los apologistas de De las Casas que el mismo era sacerdote español ovispo y protegido asesor de la monarquía, por lo mismo las premisas fundandamentales de estos apologistas sufrirían una imprevista contradicción ya que el obrar de don Bartoleme proviene de la iglesia jerárquica y del pensamiento tomista que tanta aberración nos tienen.
Pero lo que mas RESALTAN es su sentimiento anti españolista por sus incrongencias como fraile y pastor y aun con una personalidad extravagante y hasta enferma como referencia de quienes lo trataron o algo han estudiado psicología pero justamente es lo negativo lo que se rescata y es aquello a lo que se le a dado una difusión ilimitada porque justamente como decía al principio ataca a lo español y lo católico. Sus escritos son la prueba. Su obras son las firmas de su condena. En sus escritos anuncia que América es la tierra prometida del antiguo testamento, apunta a un pensamientos pacifista y liberal y en su conducta personal evidencia modales impermisibles como la promoción de la escritura “la Rosa Negra” por ejemplo en sus memoriales de 1531-1542, la tolerancia de la esclavitud practicada entre los indígenas por algunos españoles cuando estos servían a sus intereses privados, como “la mayor cantidad posible de oro y perlas” y la percepción de fuertes salarios procurador de indios y otros cargos pese a insistir de que TODO DINERO EXTRAIDO DE AMERICA debía considerarse un robo. Con razón sus propios contemporaneos ya hablaban de su doble personalidad. Lo mas lindo de todo es que sus escritos que todavía se siguen editando para subsitar fundamentos liberales y marxistas llamada “brevísima explicación de la destrucción de los indios”.
La verdad es que no existe la menos comprobación científica que pueda incorporarse al genero histórico, afirmaciones relacionadas al supuesto genocidio indígena que calcula la mortandad de los nativos en 12 millones primero, en 15 millones después y en 24 finalmente lo que supone haber eliminado 1.000 indios por día sin descansar un solo español pertenece a la FABULA, pero no a la historia, quizás el historiador que citas Eduardo Galeano este mas acertado, por no decir que es ridículo. Tenes razón las matemáticas no mienten. Lo mismo acontece con el dato de los 30.000 simios visto en la española hoy Santo Domingo y demás relatos que pretende ivanar como relatos históricos. Nada es constatadle poco es verosímil.
Quienes aun defienden sus teorías y alegatos con tal empeño que no le dan rédito alguno a ningún escrito actual que se esgrime con las mismas características, es por eso que sin fundamento alguno en pruebas históricas, resulta incomprensible al menos desde el punto de vista del saber intelectual por eso los seguidores del genocidio odian la critica de la verosimilidad pero se ensanchan desde una óptica ideológica inconfundible en cuanto a su condición de alegato por los derechos humanos, la democracia, y por el anti colonialismo. Estas posturas ademas de portar una incongruencia científica pretende encarar el pasado con categorías presentes. Y finalmente caer en argumentos tan simplistas como FALAZ.
Los indios eran dulces y sencillas ovejas y progresistas los españoles en cambio eran los malos y vengativos dice el, “lobos y tibios y leones”.


¿Genocidio?
La palabra genocidio nacio en 1946 por lo tanto es sumamente moderno, si bien es cierto que en la antigüedad es mencionada de distinta manera, pero sin duda la palabra genocidio es una herencia de la segunda guerra mundial.
Y fue utilizado en el año 1948 por la ONU, en este marco recordemos que se le atribuye este acto obviamente a un solo país y olvidándose de los cientos de genocidios que se han dado en la historia provocado por ejemplo por muchos países aliados que triunfaron en la guerra. A partir de ello se definió esta palabra como podríamos decir un resumen del acto extremo criminal de nazis que tenían el propósito de “destruir TOTAL O PARCIALMENTE un determinado grupo de personas, ya sea por su religión o estilo de vida” y que deberían empezar a ser punibles internacionalmente.
Ahora cabe preguntarnos ¿vino España a destruir total o parcialmente, o a impedir la conservación de la especie de los Indios?
Esta teoria se encuentra exparcida en ciento de cátedras, y libros y ni que hablar de los medios de comunicación y algunos artistas voy a nombrar solo algunos como Leon Gieco y Victor Heredia quienes llevan la bandera precisamente contra España.
El primero nuestro amigo Martin Fernandez nos lo dio a conocer en el tema “Cinco siglos igual” aunque debo admitir que la musica y la letra me gusta pero oviamente no lo comparto en lo absoluto. Mientras que el segundo hablamos de Heredia lanza la cifra de 56.000.000 de aborígenes que esperan desde su oscura muerte justicia por su espantoso genocidio.
En otro orden el afamado escritor Eduardo Galeano, citado por nuestro amigo Dante Broguiere hace la referencia que solo entre los aztecas, incas y mayas, sumaban entre 70 y 90 millones a la llegada de los Españoles y que en un siglo y medio después de la llegada de Colon estaban reducido a apenas 3.000.000.
Otro importante PSEUDO- HISTORIADOR es Gustavo Gutiérrez sacerdote, fundador de la llamada teología de la liberación quien califica a lo sucedido en América como un verdadero “MATADERO”, pero a su ves no sabe dar una cifra exacta de los habitantes del lugar, ya que no hay documentación ni datos relevantes que nos den una seguridad históric exacta ya que no se contaba en esas civilizaciones con lo que hoy llamamos censo. Pero pese a eso toma los datos de un historiador norte americano quien estima en 57.300.000 los habitantes de América al llegar colon en 1492.
Para los que no se han dado cuenta ESTOY MOSTRANDO CONTRADICCIONES ENTRE LOS QUE DICEN POSEER LOS CALCULOS EXTACTOS DE MUERTES.
Pero este mismo Gutierres afirma que para 1570 los indios no llegaban a 8.907.150.
Este dato lo toman historiadores como Malaquister, y Charles albornoz.
Pero aun pese a esas contradicciones infantiles, el historiador marxista Harvey J. Kaye dice lo siguiente no pudiendo negar la violencia terrible practicada por los naturales, es diferente a la de los españoles cito textualmente “la violencia que practicaban los indígenas tenían un sentido humano y teológico profundo. Era el rito esencial de la religión cósmica puesto que los dioses necesitan de sangre para vivir y dar la vida al universo” este gran historiador ademas de ser un ignorante, agrava la significación teológica de los actos, de los primitvos, ya que no mataban en un momento de ira o en una guerra o incluso para pelear el hambre en un extremo caso de desesperación por decir algo, que los intente justificar. NO…¡¡¡ ellos mataban pensada, fria, cruelmente en un ritual de una liturgia endemoniada a sus falsos dioses. PERO CLARO si MATABAN LOS ESPAÑOLES a quienes abiertamente les declaraban la guerra y atacaban constantemente son según Harvey J. Kaye “verdugos libres de todo control” ahora si matan los indios “inmolan a un espíritu terreno”. En UN MISMO CASO uno esta justificado y en el otro esta condenado.
SEGUIMOS VIENDO LA CONTRADICCION ENTRE LOS HECHOS
En fin, dejo a criterio de cada uno seguir con los cuentos mal fundados, o sencillamente DUDAR DE LA VERDAD OFICIAL QUE NOS INTENTAN IMPONER.
Saludos a todos, y les deseo lo mejor.
