El dulce de leche, ¿es realmente argentino?
10 ideas que se te vengan a la cabeza cuando escuchás la palabra Argentina… ¡ya! Empanadas, asado, carne, campo, Obelisco, Patagonia, milanesas, fútbol, Messi, ¡dulce de leche!
Esta mezcla espesa de leche con azúcar se ganó un lugar en el corazón de todos los argentinos. Lo extrañan cuando viajan y lo incluyen en las compras semanales, para acompañar panqueques, tortas, bananas o, simplemente, para comérselo a cucharadas.
El dulce de leche “es argentino y solo argentino”, nadie lo dudaría. ¿Estás seguro? Aunque nos duela un poco el orgullo patriótico, debemos reconocer que este debate no es un caso cerrado.
El dulce de leche “es argentino y solo argentino”, nadie lo dudaría. ¿Estás seguro? Aunque nos duela un poco el orgullo patriótico, debemos reconocer que este debate no es un caso cerrado.
¿Un producto “rioplatense”?
La polémica en torno a la soberanía de este postre se desató cuando en abril del 2003, la Secretaría de Cultura argentina anunció que declararía “patrimonio cultural” el asado, las empanadas y el dulce de leche.
Ante esta declaración, a Uruguay le saltó la térmica. El país vecino argumentó que tanto el dulce de leche, como el asado y las empanadas, deberían considerarse productos rioplatenses, es decir, parte del patrimonio gastronómico del Río de la Plata. Elevó este pedido ante la Unesco y, ¿cuál fue la respuesta? Nunca la hubo.
Lo cierto es que la polémica sigue vigente y ambos países se atribuyen el nacimiento del dulce de leche. Los argentinos cuentan la historia de dos grandes generales enemigos, que se reunieron para firmar un tratado de paz. La criada de uno estos generales estaba preparando leche con azúcar para los militares. Se distrajo y dejó olvidada la olla en la estufa. Cuando regresó, halló que la leche se había evaporado y que en su lugar reposaba una pasta marrón.
Del otro lado del río, los uruguayos sostienen que el dulce de leche nació a fines del siglo XVIII, cuando los esclavos inundaron el país y era necesario alimentarlos con una comida más nutritiva. Le agregaron, entonces, azúcar a la leche y la dejaron hervir de más, dando origen al manjar.
Duele admitir que el dulce de leche tiene un origen muy incierto. Ante la duda, la Wikipedia le reconoce la doble nacionalidad –“es un dulce tradicional de Argentina y Uruguay”–, y aclara que su consumo no les es exclusivo, sino que se extiende por diversos países americanos y europeos.
Ante esta declaración, a Uruguay le saltó la térmica. El país vecino argumentó que tanto el dulce de leche, como el asado y las empanadas, deberían considerarse productos rioplatenses, es decir, parte del patrimonio gastronómico del Río de la Plata. Elevó este pedido ante la Unesco y, ¿cuál fue la respuesta? Nunca la hubo.
Lo cierto es que la polémica sigue vigente y ambos países se atribuyen el nacimiento del dulce de leche. Los argentinos cuentan la historia de dos grandes generales enemigos, que se reunieron para firmar un tratado de paz. La criada de uno estos generales estaba preparando leche con azúcar para los militares. Se distrajo y dejó olvidada la olla en la estufa. Cuando regresó, halló que la leche se había evaporado y que en su lugar reposaba una pasta marrón.
Del otro lado del río, los uruguayos sostienen que el dulce de leche nació a fines del siglo XVIII, cuando los esclavos inundaron el país y era necesario alimentarlos con una comida más nutritiva. Le agregaron, entonces, azúcar a la leche y la dejaron hervir de más, dando origen al manjar.
Duele admitir que el dulce de leche tiene un origen muy incierto. Ante la duda, la Wikipedia le reconoce la doble nacionalidad –“es un dulce tradicional de Argentina y Uruguay”–, y aclara que su consumo no les es exclusivo, sino que se extiende por diversos países americanos y europeos.
Sobre manjar blanco y arequipe
Sabemos que el dulce de leche es pasión de multitudes. En cada país tiene un nombre distinto y una receta particular. Llegó a Chile con San Martín y lo bautizaron “manjar blanco”. Así también lo llaman en Bolivia, Ecuador y Perú. En México se lo conoce como cajeta y se hace con leche de cabra; en Colombia, Venezuela y Panamá, lo llaman arequipe. Por último, en Cuba se llama dulce de leche cortado, porque está cocido de una manera diferente.
Este clásico imbatible aparece incluso en la Ayurveda –antiguo sistema de medicina indio–, bajo el nombre de “rabadi”, y se lo recomienda para evitar enfermedades.
Cualquiera sea su nombre, el dulce de leche es único en su especie. Basta con una cucharada para olvidarnos incluso de la cuestión de su origen, y perdernos en su delicioso sabor…
Este clásico imbatible aparece incluso en la Ayurveda –antiguo sistema de medicina indio–, bajo el nombre de “rabadi”, y se lo recomienda para evitar enfermedades.
Cualquiera sea su nombre, el dulce de leche es único en su especie. Basta con una cucharada para olvidarnos incluso de la cuestión de su origen, y perdernos en su delicioso sabor…
