¿Has preparado alguna vez pasta fresca en casa?
Si la haces, le puedes dar una forma divertida e incluso rellenarla.
Ingredientes
400 gr. de harina de repostería
4 huevos grandes
unas gotas de aceite
una pizca de sal
Preparacion
1. Colocamos la harina en un bol y le hacemos un hueco en el centro a modo de volcán. Cascamos los huevos en ese hueco de la harina y agregamos una pizca de sal. Es el momento de verter unas gotitas de aceite si queremos hacerlo.
2. Batimos ligeramente los huevos con un tenedor, cuidando que no se derramen por los bordes de la montaña de harina. Poco a poco ligamos los huevos con un poco de la harina de los bordes para que espesen un poco.
3. Ya podemos trabajar la masa con las manos ligando poco a poco toda la harina con el huevo. Amasamos unos 15 minutos para que la masa quede bien homogénea, manejable y compacta. La envolvemos en forma de bola con un film transparente y la dejamos reposar durante 1 hora en un lugar fresco y seco.
4. Después de reposar, la masa estará más suave y elástica. Espolvoreamos harina sobre la superficie de trabajo y estiramos la masa con un rodillo por ambos lados hasta que nos quede con un espesor de unos 0,5 mm.
5. Cuando la pasta tenga el espesor adecuado, la cortamos con la forma deseada. Para hacer los corazones, podemos usar un cortapastas con dicha forma. En las tiendas o secciones de menaje de cocina solemos encontrarlos fácilmente.
6. Rellenamos dos corazones de pasta con los ingredientes deseados y los cerramos bien sellando los bordes como si fueran empanadillas.