¿Existe la mala suerte en el amor?
Muchas veces hemos escuchado decir “no tengo suerte en el amor”.
Pero en el amor no se debe apostar como en un juego al azar, no debiéramos depender de la suerte para algo tan importante. Si pensamos que nos falta suerte en el amor puede que sea porque no estemos tomando las decisiones correctas, no analizando bien a nuestros pretendientes ni a nosotras mismas.
Para evitar depender de la suerte en el amor, es necesario que realicemos un balance mental de cómo idealizamos una relación, analizar si se espera la “perfección” y analizar como es nuestra actitud frente al amor.
Muchas veces durante nuestros años mozos nos creamos ilusiones y fantasías en las que somos las protagonistas principales de una película de príncipes y hadas; nos inventamos situaciones irreales o muy idealizadas y nos hacemos concepciones erróneas y equivocadas acerca del amor, lo cual nos acaba reafirmando en “la mala suerte para el amor” que creemos tener.
Cada mujer, establece parámetros en el amor: de lo que está dispuesta a dar y recibir de una persona a quien eventualmente se puede sentir atraída o incluso enamorada. Solemos formar ideales ambiciosos en términos de comprensión, entrega total, comunicación, amor sincero etc. El problema es que si uno o varios de esos términos no se cumplen, nos quedamos con la idea de que el verdadero amor no existe o que nuevamente tenemos “mala suerte”, negándonos así a aceptar y entender que el problema está en nuestras propias decisiones o elecciones.
Muchos de los resultados desagradables de una relación se atribuyen a la poca o nula experiencia, celos, inmadurez, y especialmente a la “baja autoestima” que podamos tener. Pero en realidad, muchas veces fijamos expectativas y exigencias tan altas que nunca logran llenarse, y que cuando no son alcanzadas decimos que es porque tenemos “mala suerte en el amor”.
Creo que todas o la mayoría de las mujeres, hemos tenido decepciones y desengaños amorosos, pero a pesar de todo nos volvemos a enamorar de personas con los mismos defectos que el anterior tenía. Nos cuesta aprender de la experiencia y nos aventuramos de nuevo en relaciones con personas que no se acercan a lo que se espera de una pareja, dejando más frustraciones y más clara la idea de “la mala suerte para el amor”.
Siempre intentamos mostrar nuestra mejor cara así como nuestras mejores actitudes, esto podría calificarse como una “estrategia de conquista”. Pero es bueno tratar de ser transparentes y mostrarnos tal cual somos, ser sinceras para esperar lo mismo de la otra parte. En lo esencial, debemos evitar empezar una relación por soledad o por presión de familiares y/o amigos, o por el simple echo de no quedarnos fuera de un grupo en el que serías la única sin pareja. Es imprescindible tomar el tiempo que se juzgue necesario, meditar y pensar detenidamente si esa persona que se nos esta acercando nos conviene o no para procurar un acercamiento.
Es muy importante no dejarnos llevar sólo por la apariencia física, no porque nos sintamos atraídas por la apariencia física de una persona significa que todo lo demás se dará por si solo.
Si antes de establecer una relación prestamos buena atención a las características de nuestra pareja potencial, así como en las nuestras propias, nos daremos cuenta de que realmente no hay tal cosa como “la mala suerte en el amor” y que evitaremos esos pensamientos de “no sé qué pasa conmigo, que se me acercan, se aburren y se van”.
Una persona puede llegar a ocupar un lugar especial en tu vida, pero antes debes pensar de forma realista, nadie es perfecto, nosotras tampoco lo somos.
No debemos esperar perfección en una relación, eso no existe, pero sí existen las relaciones donde “la suerte en el amor” consiste en la tolerancia, confianza y aceptación de ambas partes con nuestros defectos y cualidades.
¿Piensas que tienes mala suerte en el amor?
Muchas veces hemos escuchado decir “no tengo suerte en el amor”.
Pero en el amor no se debe apostar como en un juego al azar, no debiéramos depender de la suerte para algo tan importante. Si pensamos que nos falta suerte en el amor puede que sea porque no estemos tomando las decisiones correctas, no analizando bien a nuestros pretendientes ni a nosotras mismas.
Para evitar depender de la suerte en el amor, es necesario que realicemos un balance mental de cómo idealizamos una relación, analizar si se espera la “perfección” y analizar como es nuestra actitud frente al amor.
Muchas veces durante nuestros años mozos nos creamos ilusiones y fantasías en las que somos las protagonistas principales de una película de príncipes y hadas; nos inventamos situaciones irreales o muy idealizadas y nos hacemos concepciones erróneas y equivocadas acerca del amor, lo cual nos acaba reafirmando en “la mala suerte para el amor” que creemos tener.
Cada mujer, establece parámetros en el amor: de lo que está dispuesta a dar y recibir de una persona a quien eventualmente se puede sentir atraída o incluso enamorada. Solemos formar ideales ambiciosos en términos de comprensión, entrega total, comunicación, amor sincero etc. El problema es que si uno o varios de esos términos no se cumplen, nos quedamos con la idea de que el verdadero amor no existe o que nuevamente tenemos “mala suerte”, negándonos así a aceptar y entender que el problema está en nuestras propias decisiones o elecciones.
Muchos de los resultados desagradables de una relación se atribuyen a la poca o nula experiencia, celos, inmadurez, y especialmente a la “baja autoestima” que podamos tener. Pero en realidad, muchas veces fijamos expectativas y exigencias tan altas que nunca logran llenarse, y que cuando no son alcanzadas decimos que es porque tenemos “mala suerte en el amor”.
Creo que todas o la mayoría de las mujeres, hemos tenido decepciones y desengaños amorosos, pero a pesar de todo nos volvemos a enamorar de personas con los mismos defectos que el anterior tenía. Nos cuesta aprender de la experiencia y nos aventuramos de nuevo en relaciones con personas que no se acercan a lo que se espera de una pareja, dejando más frustraciones y más clara la idea de “la mala suerte para el amor”.
Siempre intentamos mostrar nuestra mejor cara así como nuestras mejores actitudes, esto podría calificarse como una “estrategia de conquista”. Pero es bueno tratar de ser transparentes y mostrarnos tal cual somos, ser sinceras para esperar lo mismo de la otra parte. En lo esencial, debemos evitar empezar una relación por soledad o por presión de familiares y/o amigos, o por el simple echo de no quedarnos fuera de un grupo en el que serías la única sin pareja. Es imprescindible tomar el tiempo que se juzgue necesario, meditar y pensar detenidamente si esa persona que se nos esta acercando nos conviene o no para procurar un acercamiento.
Es muy importante no dejarnos llevar sólo por la apariencia física, no porque nos sintamos atraídas por la apariencia física de una persona significa que todo lo demás se dará por si solo.
Si antes de establecer una relación prestamos buena atención a las características de nuestra pareja potencial, así como en las nuestras propias, nos daremos cuenta de que realmente no hay tal cosa como “la mala suerte en el amor” y que evitaremos esos pensamientos de “no sé qué pasa conmigo, que se me acercan, se aburren y se van”.
Una persona puede llegar a ocupar un lugar especial en tu vida, pero antes debes pensar de forma realista, nadie es perfecto, nosotras tampoco lo somos.
No debemos esperar perfección en una relación, eso no existe, pero sí existen las relaciones donde “la suerte en el amor” consiste en la tolerancia, confianza y aceptación de ambas partes con nuestros defectos y cualidades.
¿Piensas que tienes mala suerte en el amor?