El alemán de Red Bull consiguió el triunfo en la cuarta fecha de la temporada en el circuito de Sakhir. Segundo se ubicó Kimi Raikkonen y tercero Romain Grosjean, ambos con Lotus. Un persona murió durante una protesta contra la F1
El alemán Sebastian Vettel logró hoy su primera victoria de la temporada al imponerse en el Gran Premio de Fórmula 1 de Bahrein, a bordo de sus Red Bull, en un final vibrante en el cual aguantó los embates de Kimi Raikkonen, quien finalizó segundo.
El actual campeón del mundo había conseguido la pole position en la clasificación de ayer, y hoy se impuso de punta a punta, consiguiendo la victoria número 22 en su carrera profesional dentro de la máxima categoría.
Segundo llegó Kimi Raikkonen, a bordo de un Lotus, quien largó desde la undécima colocación y ganó nueve ubicaciones. En las últimas vueltas, el filandés se acercó a Vettel, pero el alemán no le dio espacios y se quedó con la competencia.
El tercer puesto fue para el francés Romain Grosjean, también con Lotus. El español Fernando Alonso (Ferrari) quedó séptimo, mientras que Jenson Button (McLaren) abandonó a pocas vuetlas del final.
Este es el cuarto piloto diferentes que obtiene una triunfo en igual cantidad de carreras en lo que va de la temporada. De esta manera, Vettel quedó como líder del campeonato.
Dudas sobre la realización
La competencia estuvo cerca de ser suspendida por segundo año consecutivo, debido a que una serie de protestas que afectan al país, rozaron a los integrantes de la escudería india que participa del campeonato mundial.
Este miércoles, cuando volvían del circuito los pilotos y mecánicos de Force India se vieron envueltos en los disturbios entre fuerzas de seguridad y manifestantes. En el autobús en el que se transportaban estalló una bomba molotov que sembró el pánico.
"No está bien que pasen estas cosas. Estamos aquí para una carrera. Pero al fin y al cabo no podemos cambiar nada", lamentó el piloto de Force India Nico Hülkenberg, luego de que dos integrantes del equipo decidieran volver a su país por temor.
Aunque el equipo Force India no era el objetivo directo del ataque, la Fórmula 1 vivió de forma directa la ira de los críticos del Gobierno, que exigen más reformas y más democracia desde hace un año.
El año pasado, la competencia fue suspendida y el antecedente más reciente se remonta a la temporada 2010 cuando el español Fernando Alonso a bordo de una Ferrari se quedó con el triunfo.